Lunes 19.4.2021

Pablo Picasso, genio del arte y maltratador serial

A 48 años de su muerte, se recuerda a Picasso como el mejor artista del siglo XX y cómo destructor de todas las mujeres a las que amó. 

Por Redacción

  • sobre

Pablo Picasso redefinió el concepto de arte durante su carrera. Fue una influencia para la mayoría de los movimientos artísticos del siglo XX. Desde temprana edad demostró una gran habilidad en el dibujo realista y su crecimiento se basó en crear nuevas formas de interpretar la realidad. 

 

“Aprende las reglas como un profesional, para entonces poder romperlas como artista”, es una de sus frases más famosas. Su evolución artística es un claro ejemplo. Comenzó su carrera con realismo natural hasta llegar al cubismo. En este viaje a través de todos sus "períodos", llegó a redefinir la perspectiva y eliminó el punto de vista único. 

 

Les Demoiselles d'Avignon (1907), de su Período africano.

Dentro de todos sus períodos, hay un factor común: las mujeres a las que amó. O, tal vez, más que amar las poseyó y destruyó. 

 

"Las sometía a su sexualidad animal, las domesticaba, las hechizaba, las devoraba y las aplastaba en sus lienzos. Después de pasar muchas noches extrayendo su esencia, una vez desangradas, se deshacía de ellas", expresó Marina Picasso, su nieta.

 

Marina Picasso con su abuelo. || Fuente: The Guardian.

Su modus operandi con  musas y amantes fue siempre el mismo. Las pintaba resaltando los aspectos que más le gustaban, idealizadas. A algunas llegó incluso a pintarlas con odio y desagrado. Pero, cuando se quería deshacer de una mujer, comenzaba a pintar a otra.

 

Las amantes (o víctimas) de Picasso

 

Olga Khokhlova, su primera esposa, era una bailarina rusa. Dejó su carrera para casarse con él. Se la puede ver hermosa en los retratos realistas que modeló para Picasso. Su “trabajo” como musa terminó con Grand nu au fauteuil rouge (1929). Allí se la ve como un monstruo deformado y violento. De esa forma se terminó el amor. No se divorciaron porque él no quería cederle la mitad de su dinero.  

 

Un año antes, en 1928, comienza su relación con Marie-Thérèse Walter a quien retrata siempre desnuda y erótica. Ella tenía 17 años y él, 45. Al mismo tiempo que tiene una hija con la joven, acuña a otra pareja: Dora Maar o “la mujer que llora”. 

 

Dora Maar, fotógrafa y artista francesa.

“Dora, para mi, siempre será una mujer que llora... y es importante, ya que las mujeres son máquinas de sufrir”, confesó Picasso.

 

Maar era una fotógrafa surrealista muy talentosa y llegó a documentar al artista pintando su famosa obra, El Guernica (1937). Luego de una relación llena de infidelidades, él la dejó. Dora, quien había abandonado la fotografía por culpa de Picasso, vivió el resto de su vida sumida en una severa depresión.

 

Françoise Gilot y Pablo Picasso, 1952. || Fuente: The New York Times.

 

En 1945, Picasso encontró a la más rara de sus mujeres: Françoise Gilot. Fue la única que no se prestó como modelo porque no quería ser un "período" más. También fue la única que logró escapar con sus dos hijos. 

 

Su última musa, Jaqueline Roque, tenía apenas 26 años cuando se casaron. Él tenía 72. Tanto ella cómo Marie-Thérèse Walter se suicidaron. 

 

La violencia con la que Picasso trató a sus parejas quedó registrada. En el libro Picasso: Creador y Destructor, Arianna Huffington relata cómo el artista quemaba con cigarrillos a Marie-Thérèse Walter y la hospedaba en campamentos para niñas porque disfrutaba presumir que salía con una menor. La autora también cuenta cómo a Dora Maar la golpeaba hasta dejarla inconsciente, incluso con testigos presentes.