Martes 11.5.2021

Maria Luisa Bemberg, la gran directora que revolucionó el cine argentino

Un 12 de abril de 1922 nacía María Luisa Bemberg, quien dejó una marca en el cine argentino con su perspectiva revolucionaria y feminista.

Por Redacción

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Hoy hubiera sido el cumpleaños número 99 de María Luisa Bemberg. Guionista, directora, actriz y feminista ferviente. Quien dedicó su vida a sacudir las bases de la estructura social y artística establecida.

 

Su obra se caracteriza por poner el foco en la vida de las mujeres. Y, principalmente, en darles fuerza y determinación en sus decisiones. Películas como “Camila” (1984), “Señora de nadie” (1982) y “Yo, la peor de todas” (1990) cuentan con protagonistas que desafían lo esperado y rechazan la postura de debilidad e ingenuidad que determinaban, en la época, lo que era ser mujer.

 

Portada de Camila, película nominada al Oscar.

"Fue una directora que abrió un camino al cine de las mujeres. Fue observadora y crítica de su propia clase, buscando relatos en donde sus protagonistas femeninas rompían el molde o tomaban lugares que históricamente les pertenecían a los hombres, o representaba la belleza y el foco de las miradas en un personaje que socialmente suele ser rechazado", expresó la guionista y directora Paula Hernández. 

 

Su colega, Lita Stantic, explicó durante una entrevista que no solo fue una gran directora sino sino que también luchó para apropiarse de un espacio que no estaba pensado para ella. En sólo 12 años logró filmar 6 películas con todas protagonistas que “resolvían elegir su destino”. Un reflejo de su vida.

 

Vida de revoluciones

 

María Luisa Bemberg nació en una familia bastante tradicional, establecida en el rubro del comercio y la industria. A pesar de ser los propietarios de Quilmes -es decir, que tenían cierto alcance económico- a ella no la dejaron estudiar formalmente. Esto no la frenó y su curiosidad nata la llevó a experimentar en diferentes áreas, todas relacionadas al arte. 

 

En el ‘59, mucho antes de adentrarse en el arte del guión y la dirección, abrió un teatro. El Teatro del Globo. Luego comenzó a escribir obras de teatro y guiones que sus colegas directores adaptaron para la gran pantalla. Pero, no conforme con la mirada masculina que le daban a sus escritos, se decidió por empezar a dirigir ella misma. 

 

En su deseo constante por aprender, estudió cine en Nueva York con Lee Strasberg y en Argentina con Beatriz Matar. Siempre cuestionando los textos machistas que le presentaban como material de estudio. 

 

Maria Luisa Bemberg y Lita Stantic. | Fuente: archivo Lita Statnic.

A los 58 años fundó su propia productora cinematográfica junto a Stantic y en los años siguientes creó las grandes piezas que son mencionadas previamente y que conforman su legado. Su gran debut como directora fue “Momentos”, en donde narra la vida de una mujer adúltera (la misma le ganó la persecución durante la dictadura cívico- militar) . 

 

"Fue una pionera. Una mujer valiente, audaz, que se animó a hablar de temas que no se hablaban. La relación entre el cine y el feminismo en su filmografía es perpetua", expresó la documentarista Lucía Vassallo. 

 

El feminismo fue un pilar en su vida tanto como en su trabajo. En los ‘70 fundó la Unión Feminista Argentina junto a la condesa italiana Gabriela Christeller.  

 

Todo esto lo hizo con cuatro hijos. María Luisa, a los 22 se casó -luego se divorció- y formó una familia. Pero la vida hogareña no le fue suficiente como realización personal. "Hay que haber tenido cuatro hijos para saber que no bastan", declaró en una ocasión. 

 

María Luisa Bemberg trabajando en el set. | Fuente: Museo del Cine.

Cómo base para su propia vida y para generaciones futuras, repetía: “Es hora de que las mujeres nos atrevamos a atrevernos”.

 

 

Mensajes a la juventud actual

 

No sólo dejó asentados los antecedentes para que las mujeres argentinas pudieran meterse en el mundo del cine a contar sus historias. Sino que, también, su trabajo se dedicó a impulsar la crítica, el análisis y el cuestionamiento constante. 

 

“La juventud no debe ser indiferente”, opinó en una ocasión durante una entrevista. 

 

Un elemento fundamental para analizar dentro de la cultura actual es que su carrera principal arrancó a los 58 años. Hoy en día, se vive en un mundo de inmediatez. En donde todo debe ser ya, en donde no se espera a nada ni nadie. A los jóvenes se les vende una idea de que tienen que sentirse realizados antes de cumplir los 30, porque el tiempo pasa. 

 

Y ¿Qué mejor ejemplo que Bemberg para contradecir este mensaje?