Jueves 13.5.2021

Audrey Hepburn, la estrella de Hollywood que combatió a los nazis

La actriz Audrey Hepburn es conocida por su aparición en la gran pantalla, por su inolvidable belleza y por ser un ícono de la Era Dorada de Hollywood. Pero pocos conocen su turbulento pasado. 

 

RO SOLAVAGGIONE

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Audrey Hepburn es considerada una de las tres actrices más influyentes de la Era Dorada de Hollywood y es recordada por ser una referente en el mundo de la moda, gracias a sus looks y tras haber sido la musa de Givenchy. Quien diseñó el icónico vestido negro de “Breakfast at Tiffany’s”. 

 

Cantante, actriz y bailarina, la artista británica pasó por la gran pantalla y también por los escenarios de Broadway. Es una de los 14 miembros de la lista EGOT, la cual recuenta a todos aquellos que ganaron un Emmy, un Golden Globe, un Oscar y un Tony.

Pero su trabajo se extendió más allá del cine. En 1967, se retiró del cine. A partir de ese año y hasta su muerte en 1993, destinó su tiempo al trabajo humanitario y terminó siendo embajadora de UNICEF. Su trabajo con niños en zonas vulnerables alrededor del mundo ocupó su vida hasta pocos meses antes de morir. 

 

Audrey Hepburn como embajadora de UNICEF durante una visita a Etiopía. | Fuente: UNICEF

Lo que pocos conocen es que, antes de convertirse en una figura pública consagrada, Audrey Hepburn sufrió la ocupación nazi y fue parte activa de la resistencia. 

 

Su vida en la resistencia

 

Audrey Kathleen Ruston nació el 4 de mayo de 1929 en Bruselas, dentro de una familia que apoyaba a Hitler. Juntos viajaron múltiples veces a Alemania como británicos nazis. Su madre, la Baronesa Ella van Heemstra, conoció al dictador en persona en los años 30 y publicó una nota en un diario fascista de Gran Bretaña elogiándolo. 

 

Tras la ocupación nazi en Bélgica y al ver las atrocidades que hacían los soldados alemanes, la Baronesa cambió de parecer y comenzó a apoyar a la Resistencia Holandesa. Por el contrario, el padre de Audrey -ya divorciado de van Heemstra- mantuvo firme sus convicciones. 

Audrey Hepburn y su madre, Ella van Heemstra, en 1946. | Fuente: Hulton Archive.

Fueron pocas las veces que la actriz habló sobre su vida en esos años. Nunca quiso posicionarse como una referente en la lucha contra los nazis ya que temía que el pasado antisemita de su madre saliera a la luz, costándole su carrera y el amor del público. 

 

Años más tarde, el biógrafo Robert Matzen junto a la ayuda del hijo de Hepburn, consiguieron acceso a archivos y entrevistas que confirmaron la participación de la mujer en la resistencia holandesa.

 

A Hepburn nunca le simpatizaron los nazis pero realmente logró hacer algo al respecto luego de que ejecutaran a su tío. Ese hecho terminó de empujar a su madre a ponerse en el bando contrario al que pertenecía y comenzar su apoyo en la lucha contra la ocupación. Se mudaron a la casa del abuelo y toda la familia -Audrey, su madre, su abuelo y la viuda de su tío- participó activamente en la resistencia. 

 

Audrey Hepburn practicando baile, 1950. | Fuente: Silver Screen Collection

Abrieron las puertas de su hogar para atender a soldados de la Alianza, oficiaron como enfermeras y ayudaron en la recaudación de dinero.

 

En este punto, la carrera en el mundo de la danza de Audrey había terminado. Ella era una de las mejores bailarinas de Arnhem, su ciudad natal, e incluso se había presentado en un festival autorizado por los nazis. Pero tras ser eliminada de la lista de artistas aprobados por la Kultur Kamer, el instituto que decidía quiénes podían y no podían trabajar, cambió los escenarios por los shows clandestinos. 

Comenzó a participar en las noches de espectáculos secretos, llamados “zwarte avonden” o “noches negras”. Bautizados así debido a que se realizaban con las puertas y ventanas bloqueadas u oscurecidas para pasar desapercibidos. 

 

“Había guardias en las puertas que nos avisaban si se acercaba algún alemán”, explicó en una ocasión la actriz, quien luego agregó: “Las mejores audiencias que tuve no hacían ni un solo sonido al final de mi presentación”.

 

“Eran intentos muy amateurs, pero en esos tiempos, cuando había tan poco entretenimiento, la gente se divertía. Tenían la oportunidad de reunirse y pasar una jornada agradable escuchando música y mirando mis humildes intentos”, contó en una oportunidad, tras revelar que ella misma coreografiaba los shows y su madre cosía los trajes

 

Todo el dinero ganado en estos eventos se destinaba a apoyar a esas familias que estaban escondiendo a personas judías y para quienes combatían a los alemanes. 

 

Audrey no sólo bailaba sino que también funcionaba como mensajera. Cómo los soldados no solían registrar a los niños - en especial a las mujeres-, era común que se les encargara que entregaran comida, mensajes u otros recursos.

 

Durante la campaña de bombardeos de 1944, muchos soldados aliados quedaron varados en los Países Bajos y la Resistencia Holandesa los ayudaba. Ya sea escondiéndolos, dándoles comida, ayuda médica o transportándolos hasta tierra segura. Audrey Hepburn fue una de las encargadas de llevar comida a los pilotos porque, al hablar inglés fluido, podía comunicarse fácilmente. Ella misma lo dijo durante una entrevista con el Daily Mirror. 

 

Posguerra
Terminada la guerra, Audrey y su madre fueron a vivir a Ámsterdam en donde retomó el estudio de ballet profesional. Luego vivieron en Londres pero, a pesar de su talento y de su figura extremadamente delgada a causa de la desnutrición por la guerra, le dijeron que no iba a poder ser Prima Ballerina (bailarina principal). Así es como incursionó en el mundo de la actuación. El resto es historia. 

 

Sin embargo, las marcas de la guerra permanecieron con ella. Rechazó varios roles relacionados a la Segunda Guerra Mundial y nunca fue muy abierta sobre su vida durante esos años. 

 

Por otro lado, su trabajo en UNICEF estuvo enfocado en las consecuencias de los conflictos bélicos en la vida de los niños, temática que -por cuestiones obvias- la movilizaban mucho.