Lunes 19.4.2021

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    USA acepta que el Príncipe Heredero participó del asesinato de Khashoggi

    Un informe oficial del gobierno estadounidense generado durante la Administración Trump será desclasificado, demostrando que el entonces Presidente fue informado de que sus espías en Estambul (Turquía) implicaban al príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman en el asesinato del opositor Jamal Khashoggi, según ventiló la web Politico.

    Por Redacción

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    Jamal Khashoggi, el muerto que sigue hablando.

    Un informe de inteligencia estadounidense que se espera se desclasifique el viernes 26/02 implica al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, en la aprobación del asesinato del columnista del diario The Washington Post, Jamal Khashoggi, según una persona familiarizada con los hallazgos, afirmaron Chris Strohm y Nick Wadhams en la web Politico.com/

    El informe se basa en inteligencia clasificada de la CIA (Central Intelligence Agency) y otras agencias gubernamentales estadounidenses, después del asesinato de Khashoggi en octubre de 2018 dentro del consulado saudí en Estambul, según informó la persona que habló con Strohm y Wadhams bajo condición de anonimato porque el informe aún no había sido publicado. 

    El descuartizado

    Jamal Ahmad Khashoggi fue director general y editor en jefe del canal de noticias Al-Arab, luego editor del diario Al Watan, más tarde huyó de Arabia Saudita en septiembre de 2017 y se exilió por iniciativa propia.

    Entonces él se convirtió en columnista del diario The Washington Post hasta que fue asesinado en el consulado saudí en Estambul el 02/101/2018 por agentes del gobierno saudí. 

    Khashoggi había sido muy crítico con los gobernantes saudíes, el rey Salman y el príncipe heredero Mohammed bin Salman, y se opuso a la intervención en Yemen.

    Inicialmente, el gobierno saudí negó la muerte, pero Turquía exhibió pruebas irrefutables de lo que sucedió en su territorio.

    Entonces, el fiscal general de Arabia Saudita declaró que el asesinato fue premeditado y culpó a funcionarios y ex funcionarios, tal como si ellos hubiesen actuado por su cuenta. 

    Pero ya el 16/11/2018, la CIA había concluido que Mohammed bin Salman ordenó el asesinato de Khashoggi. 

    El informe

    La decisión de publicar el informe, compilado por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, refleja la determinación de la Administración Biden de reorientar las relaciones con Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, con un sorprendente historial de violación de derechos humanos, que Occidente a menudo deja de lado a pedido de Israel, que lo considera un aliado contra Irán.

    Antes de la desclasificación del comento, el presidente Joe Biden realizó una llamada al rey Salman, de Arabia Saudita, y le habló sobre la seguridad regional y el renovado esfuerzo de USA y Naciones Unidas para poner fin a la guerra en Yemen. También "afirmó la importancia que Estados Unidos otorga a los derechos humanos universales y el estado de derecho", dijo la Casa Blanca en un comunicado.

    El príncipe Mohammed ha negado cualquier participación en el asesinato, al tiempo que dice que acepta la responsabilidad simbólica como gobernante 'de facto' del país. 

    La Casa Real ha insistido en la insólita versión de que el asesinato fue cometido por agentes deshonestos que desde entonces han sido procesados.

    El portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, se negó a comentar cuando se le preguntó sobre el informe por difundirse, pero sugirió que Estados Unidos estaba buscando otras formas de castigar a los asesinos. Por ejemplo, recortar las ventas de armas a Arabia Saudita e imponer sanciones, dijo sin dar más detalles.

    “Espero que pronto estemos en condiciones de hablar sobre los pasos para promover la responsabilidad en el futuro por este horrible crimen”, dijo Price a los periodistas en Washington, DC.

    La decisión de la Administración Biden es regresar a los canales diplomáticos de rutina y la presión tradicional de USA sobre los derechos humanos, incluso sobre los aliados.

    Biden no es Trump

    El expresidente Donald Trump colocó a Arabia Saudita en el centro de su estrategia para Oriente Medio, convirtiéndola en su primera visita al extranjero cuando abandonó el acuerdo nuclear de 2015 con un enemigo común, Irán, y volvió a imponer sanciones a Teherán.

    Trump desestimó las preocupaciones sobre si el príncipe heredero aprobó el asesinato de Khashoggi -"Tal vez lo hizo, tal vez no lo hizo", dijo- citando las recompensas económicas de vender armas a los saudíes. 

    Su secretario de Estado, Michael Pompeo, dijo que Estados Unidos "no tenía evidencia directa" que vincule al príncipe con el asesinato, mientras que el yerno de Trump, Jared Kushner, mantuvo una estrecha relación de trabajo con el hijo de Salman.

    Por el contrario, en sus primeros días en el cargo, Biden suspendió las principales ventas de armas al reino en espera de revisión y anunció el fin del apoyo de USA a las acciones ofensivas en Yemen, donde quiere concluir una intervención militar liderada por Arabia Saudita que ha contribuido. a la peor crisis humanitaria del mundo.

    Sin embargo, ser más duro con Arabia Saudita no significa ser blando con Irán, y por ese motivo la Administración Biden ordenó ataques aéreos durante la noche contra las milicias respaldadas por Irán en Siria a las que culpa de los ataques con cohetes contra las fuerzas estadounidenses en el vecino Irak.