icon

Japón busca reducir los desperdicios alimenticios con inteligencia artificial

Las herramientas tecnológicas pueden calcular la cantidad de productos exhibidos en las góndolas que no serán vendidos. Otras pueden predecir las tendencias de compra y la demanda, para evitar el desperdicio masivo de comida.

Las seis millones de toneladas de desperdicios de alimentos en Japón le cuestan a su economía unos 2 billones de yenes anuales.

A Japón, la tercera economía mundial, le cuesta dos billones de yenes las seis millones de toneladas de desperdicios de alimentos. De hecho, es el país asiático con más desechos per cápita. 


Pero el gobierno ha promulgado una ley para reducir estos costos a la mitad y fortalecer la sustentabilidad al doble. El objetivo es una disminución del 50% hacia el año 2030 respecto a los valores del año 2000.


La cadena multinacional de supermercados Lawson Inc ha comenzado a usar inteligencia artificial (de la firma estadounidense DataRobot), que calcula la cantidad de productos en los estantes que pueden quedar sin vender o que no alcanzan la demanda.


La compañía tiene el objetivo reducir el exceso en un 30% en los lugares donde se ha implementado y quiere reducir a la mitad el desperdicio de alimentos en todas sus tiendas en 2030 en comparación con 2018.


De hecho, no son las metas medioambientales las que impulsan a la empresa, sino la pérdida que le genera a los propietarios, ya que los desechos alimenticios son el mayor costo justo después de después de los costos laborales. 


Otra firma, Suntory Beyerage & Food Ltd de bebidas, está experimentando con otro producto de inteligencia artificial (Fujitsu Ltd) para tratar de determinar si productos como botellas de té y agua mineral se han dañado durante el envío. 


En este caso, la compañía tiene como objetivo reducir la devolución de mercancías en un 30-50% y reducir el costo del desperdicio de alimentos para desarrollar un sistema estándar que pueda ser compartido por otros fabricantes de alimentos y empresas de envíos. 


 

Productos de segunda mano 

Los consumidores japoneses demuestran su apoyo a la medida, especialmente porque la pandemia del COVID-10 ha afectado sus ingresos. 


Para suplir estas necesidades, un empresario lanzó Kuradashi, un comercio electrónico que se ocupa de alimentos no vendidos con descuentos representativos. Nació en 2014 cuando el fundador vio las cantidades masivas de desperdicio mientras trabajaba para una empresa comercial japonesa en China. 


La empresa online prospera debido al aumento de la demanda de alimentos a bajo precio que, a su vez, está vinculado al aumento de la consciencia sustentable entre los japoneses.  


El dueño de Kuradashi dijo a Reuters que las ventas crecieron 2,5 veces el año pasado respecto al 2019, mientras que la cantidad de desperdicio de alimentos se ha duplicado desde el inicio de la pandemia. 


Otras compañías invierten en tecnologías de inteligencia artificial que analizan datos como el clima, el calendario y las tendencias de compra de los clientes junto a una estimación de la demanda. 


Se espera que, con el tiempo, la tecnología sirva como herramienta para solucionar las cantidades monstruosas de desechos alimenticios a la vez que colabora en la resolución de conflictos comerciales. 



Fuente: Reuters