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Dos de cada tres intubados mueren en Brasil y las vacunas no alcanzan

Más del 66% de los enfermos con COVID-19 en Unidades de Terapias Intensivas no superaron la infección. Es el segundo país con más muertos a nivel global y la vacunación empezó más tarde que en 50 países.

Brasil se ha distinguido históricamente por su desempeño en materia de vacunación y control de enfermedades. Pero al ritmo actual, tardará cuatro años en completar la inmunización para COVID-19.

La media de internación en UTI de los pacientes fue de 13,1 días en Brasil.

La Asociación de Medicina Intensiva Brasileña y la empresa Epimed, dedicada a la optimización de servicios hospitalarios, publicaron hoy cifras alarmantes y demostraron que dos de cada tres pacientes con coronavirus que requirieron intubación, fallecieron en Brasil. 


Es decir, que el 66,3% de quienes estuvieron ingresados en terapia intensiva (UTI) no superaron la dolencia. Los datos los obtuvo el proyecto "Ucis Brasileñas" luego de analizar la evolución de más de 98 mil pacientes entre el 1 de marzo del 2020 y 24 de febrero del 2021.


Por el contrario, apenas el 9% de los enfermos que acabaron en una UTI y que no precisaron ventilación mecánica, falleció. 


Además, contra toda especulación de que el coronavirus es solo ‘una gripe’, la media de internación de los pacientes fue de 13,1 días en terapia intensiva, lo que refleja la gravedad del virus. 


Brasil es el segundo país con más muertes asociadas al coronavirus, con cerca de 255 mil decesos. También es el tercero con más infectados, con 10,5 millones de casos, según el Ministerio de Salud. Incluso, algunos epidemiológicos estiman que el número de contagios real podría ser hasta dos o tres veces mayor.

 

Actualmente afronta una segunda ola de la enfermedad que comenzó en noviembre, llevando al colapso a varias instituciones sanitarias.  


De hecho, la media diaria de muertes por la enfermedad se situó la semana pasada por encima de las 1.100, por primera vez desde el inicio de la pandemia. 


Por otro lado, la nueva variante originaria de Amazonas (P.1) ha puesto en alerta a la comunidad científica internacional, ya que según estudios preliminares, es hasta "tres veces" más contagiosa y se sospecha que esté detrás del aumento exponencial de casos en algunas regiones.


 

Vacunación

Según una editorial del New York Times, el lanzamiento de la vacunación en Brasil ha sido "desastroso".  


A pesar que vacunar a más de 210 millones de personas puede parecer abrumador, para el país no debería serlo, dado que tiene uno de los sistemas de salud pública universales y gratuitos más grandes del mundo, seguido de un historial distinguido de vacunación y control de enfermedades.  


"El Programa Nacional de Inmunizaciones, fundado en 1973, ayudó a erradicar la poliomielitis y la rubéola en el país y actualmente ofrece más de 20 vacunas gratuitas en cada municipio", describe el NYT. 


Pero sobre estas ventajas, el lanzamiento de la vacuna "ha sido dolorosamente lento, inconsistente y ha estado empañado por la escasez". La campaña comenzó el 18 de enero, lo que sitúa a Brasil más tarde que en más de 50 países.  


Al ritmo actual, tardará más de cuatro años en completarse. Varias ciudades importantes, como Río de Janeiro y Salvador,  han tenido que detener sus campañas por falta de suministro. 


De acuerdo al diario estadounidense, las causas del mal desempeño se explican con el gobierno de Bolsonaro que "restó importancia a la gravedad de la pandemia", a la desinformación sobre falsos medicamentos y a la demora de negociaciones con las farmacéuticas. 


En este contexto, no extraña que el instituto Lowy de investigación australiano, haya considerado que el manejo de la pandemia por parte del gobierno es "el peor del mundo".