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Audacia de Austria confiando más en los testeos PCR que en las vacunas

Con el distanciamiento social generalizado, a Austria le fue mejor que al promedio en el combate contra el covid-19. Y ahora ha decidido una estrategia disruptiva para la etapa que viene: las pruebas PCR masivas le parecen más importantes que las vacunas.

Sebastian Kurz, con 34 años es el canciller de Austria desde enero de 2020, pero ya lo había sido entre diciembre de 2017 y mayo de 2019. Desde mayo de 2017 es el presidente del Partido Popular de Austria.

"Estamos en camino de convertirnos en campeones del mundo de pruebas", anunció el canciller austríaco Sebastian Kurz. “Nuestro objetivo es mitigar cualquier aumento en el número de infecciones, lo mejor que podamos, haciendo la mayor cantidad de pruebas posible”.

Sucede que Austria se ha frustrado con el lento progreso de la vacunación en la Unión Europea. La situación es particularmente difícil para el canciller Kurz porque en mayo 2020, en nombre de la solidaridad entre países de la Unión Europea, él rechazó la invitación puntual a Austria del 1er. ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, para asociarse en su campaña de vacunación con Pfizer, dijeron 2 funcionarios austriacos al Financial Times.

Kurz es muy cercano a Netanyahu, y ambos han hablado en forma regular sobre planes para superar la pandemia.

A Israel le fue bien en su vacunación provista por Pfizer pero la Unión Europea no ha logrado concretar una inmunización de velocidad similar, provocando un desencanto a Kurz, que decide enfrentar con su nueva estrategia.

Al contemplar el caso de Israel, Austria comprende que los países pequeños deben ser más flexibles en su enfoque del virus, según confesó un colaborador de Kurz al FT. 

Pero hay algo más: festejado por su ágil manejo de la crisis la primavera pasada, Kurz ha enfrentado críticas desde entonces a medida que aumenta el número de casos. En noviembre 2020, Austria registró el mayor número de nuevas infecciones por millón de habitantes en Europa occidental.

El Plan

Austria afirma que tiene una estrategia para recuperar la normalidad en semanas en lugar de meses, y no con vacunas, sino con testetos. Por lo tanto, un país de 8,8 millones de habitantes podrá a disposición de su población 3,5 millones de pruebas covid-19 en forma gratuita cada semana, y asi aumentar su intento de presencialidad, reabriendo bares y restaurantes dentro de 2 semanas, en una Europa que está en el camino contrario.

Los comercios no esenciales y las escuelas ya están abiertas en Austria y muchos ciudadanos han regresado a sus lugares de trabajo.

Las escuelas examinan a los alumnos 2 veces por semana y se han incorporado los testeos en lugares de trabajo. 

El gobierno está subvencionando a más de 1.000 empresas austriacas, que representan una fuerza laboral de 500.000 personas, para proporcionarles pruebas periódicas gratuitas para aquellos que desean regresar al lugar de trabajo.

Los salones de belleza están abiertos en Austria desde el 08/02. Pero su uso está condicionado a la realización de pruebas: los clientes deben presentar una prueba de una prueba negativa a más tardar 48 horas antes de una cita.

El gobierno tiene la esperanza de que las pruebas de ingreso en restaurantes, bares y cafeterías permitan la reapertura, con estrictas medidas de higiene también en vigor, a partir del 14/03. Se utilizarán pruebas de PCR confiables para ingresar a los lugares públicos y pruebas de flujo lateral de resultados rápidos para uso doméstico. 

La capacidad para realizar pruebas se ha incrementado de forma espectacular. Ahora hay 800 farmacias en Austria que ofrecen pruebas y otras 650 estaciones de prueba especializadas. A partir del lunes 01/03, el gobierno espera poner a disposición de todos los austríacos cada semana hasta 5 pruebas, que se pueden solicitar por teléfono o en línea.

Otros países de la Unión Europea desconfían de la estrategia de pruebas o testeos masivos elegida por Austria y prefieren enfocarse en la inmunización colectiva que propone la vacunación de la población. Pero Austria considera que escapar de otra ola de pandemia es muy complicado cuando escasean las vacunas, no quiere regresar a los cierres o cuarentenas y entonces elabora su plan.

Asusta el Reino Unido

Tiene un fundamento para elegir su propio camino: el Reino Unido es el líder europeo en vacunación, con más de 28 dosis de vacuna entregadas por cada 100 residentes cuando Austria ha logrado apenas 6 por cada 100 habitantes; y el promedio de la Unión Europea es 6,3.

Ahora bien, el Reino Unido, que lidera por lejos el esfuerzo de vacunación, ha informado que precisa mantenere las restricciones 4 meses más para controlar el virus.

Y Austria no quiere regresar a las restricciones. Las pruebas son cruciales porque la voluntad de la gente de tolerar las restricciones y sus desastrosas consecuencias económicas había llegado a su límite.

Los casos en Austria han aumentado desde el mínimo de 14,9 por cada 100.000 residentes hace 15 días a un promedio de 19,2 hace 7 días. 

Ahora, Austria lanza su plan de testeos masivos gratuitos.

Las próximas 2 semanas serán decisivas: si los números de contagios siguen aumentando, la estrategia de Austria se desmoronará.

Pero si funciona, habrá otros países dispuestos a acompañarlo. La canciller Angela Merkel ya le dijo a los legisladores de su partido la semana pasada que creía que las pruebas masivas serían fundamentales para ayudar a Alemania a volver a la normalidad.

La iniciativa austríaca debe entenderse en el contexto del mal manejo del gobierno de la segunda ola, según Thomas Czypionka, jefe de Política de Salud del Instituto de Estudios Superiores de Viena. “Entonces, es una estrategia diferente. No es perfecta, pero vale la pena intentarlo. La gente ha perdido la fe. Esta es la verdadera razón por la que el gobierno tiene que abrirse. Es más barato que mantener un país encerrado".