icon

Un medicamento para artritis reumatoide puede ayudar al Covid grave

Al comienzo de la pandemia se realizaron una serie de ensayos que no confirmaron la eficacia del fármaco para tratar coronavirus. Pero una nueva investigación lo señaló como una herramienta adicional para quienes no responden al tratamiento estándar.

Un estudio con más de 4 mil pacientes hospitalizados mostró que las personas que recibieron este medicamento más esteroides, tenían un 20% menos de riesgo de muerte después de 28 días, en comparación con los pacientes que recibieron un tratamiento estándar.

Los mismos investigadores del tocilizumab fueron los primeros en demostrar que la dexametasona reduce las muertes por COVID-19 en junio del 2020.

Una nueva investigación realizada en Reino Unido a más de 4 mil hospitalizados por COVID-19, demostró que las personas que recibieron el medicamento para la artritis reumatoide tocilizumab (más esteroides) tenían un 20% menos de riesgo de muerte después de 28 días.  


Los científicos compararon la eficacia con otros pacientes que solo recibieron esteroides y atención estándar. Los resultados preliminares se publicaron en línea este mes y aún no han sido revisado por pares. 


No obstante, no es la primera vez que se analiza este fármaco en relación al coronavirus. De hecho, hubo una serie de estudios al comienzo de la pandemia pero que no demostraron beneficios significativos y, por ende, el tocilizumab se terminó relegando. 


Sin embargo, en este caso la conclusión ha llamado la atención de la comunidad médica global, dado que los autores de la Universidad de Oxford son los mismos que evidenciaron la eficacia de la dexametasona, ampliamente utilizada en la actualidad en casos graves de la infección.


El valor del nuevo estudio reside en que incluyó a una gran cantidad de pacientes con una edad promedio de 63 años, con inflamaciones y bajo nivel de oxígeno en sangre. Además, proporcionaría otra vía terapéutica para pacientes que no responden al tratamiento estándar. 


En efecto, ayer (22-2) la Sociedad Americana de Enfermedades Infeccioesas actualizó sus pautas para sugerir el uso de tocilizumab además de esteroides en pacientes graves o críticos. 

 


Tocilizumab

El tocilizumab es una clase de medicamentos llamados inhibidores receptores de interleucina-6, y funciona bloqueando la actividad de una sustancia en el cuerpo que causa inflamación.

 

Se vende bajo la marca Actemra para el tratamiento de la artritis reumatoide y para una afección inflamatoria grave, a veces llamada "tormenta de citocinas".


Hacia el comienzo de la pandemia, los médicos de Estados Unidos y Europa comenzaron a usar tocilizumab en ciertos pacientes hospitalizados con Covid-19 después de un informe de médicos chinos que indicaba que el medicamento había ayudado a pacientes con el virus.


De hecho, en mayo casi el 16% de los pacientes estadounidenses hospitalizados estaban siendo tratados con tocilizumab. Luego los ensayos clínicos no demostraron grandes beneficios y se dejó de utilizar, hasta ahora, que los británicos volvieron a ponerlo bajo la lupa. 


La versión “preimpresa” de estudio sirve a los médicos para conocer los datos antes de ser corroborado por otros investigadores y en la pandemia se ha incrementado su uso debido a la emergencia sanitaria. 


A pesar que la efectividad del tocilizumab no parece abrumadora, agregaría otra herramienta para tratar a los pacientes más enfermos, particularmente a aquellos que no parecen mejorar con dexametasona sola.


Con todo, otro factor que puede limitar su uso es el costo, ya que mientras la dexametasona es un medicamento genérico y económico, el tocilizumab vale varios cientos de dólares por dosis. 



Fuente: The Wall Street Journal