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China gana terreno en países en desarrollo con sus tres vacunas

El país busca acelerar la entrega de Sinovac, Sinopharm y CanSino en Asia, África y América Latina y así profundizar su influencia, a través de empresas públicas y privadas.

Este jueves se espera la llegada de un millón de dosis de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por el laboratorio chino Sinopharm a la Argentina.

El gobierno de China, las empresas estatales y las privadas, han sentado las bases para un impulso de vacunación desde África hacia el Medio Oriente y América Latina.

China dijo que está trabajando para proporcionar sus vacunas a más de 60 países y que más de 20 ya las están usando.

China ha tomado el desafío de abastecer a los países en desarrollo con vacunas para COVID-19 a bajo costo y fáciles de almacenar. Durante meses, el gobierno, las empresas estatales y las privadas han sentado las bases para un impulso de Sinovac, Sinopharm y CanSino hacia África, Medio Oriente y América Latina.


Además, ha ensamblado una cadena de suministro que mantendrá los controles de temperatura desde el punto de fabricación hasta cada paso de la distribución. Es la nueva "Ruta de la Seda" pero de la salud, como se la ha llamado en Beijing. 


Mientras Estados Unidos y Europa se centran en sus propias poblaciones, China se enfoca en ganar terreno global.  


De hecho, ayer (21-2) la nueva ministra de Salud de Argentina, Carla Vizzotti, autorizó con carácter de emergencia la vacuna Sinopharm (de nombre científico es BBIBP-CorV). 


El próximo jueves (25-2) se espera el arribo de un millón de dosis que permitirá inmunizar a 500 mil personas.  


Por otro lado, ya en junio el líder chino Xi Jinping dijo que África recibiría vacunas chinas. El ministro de Relaciones Exteriores del país, Wang Yi, dijo que la distribución de vacunas en África sería una prioridad para Beijing este año. 


Concretamente, Yi dijo que están trabajando para proporcionar sus vacunas a más de 60 países y que más de 20 ya las están usando.  


En África las vacunas ya se distribuyen en Guinea Ecuatorial, Zimbabue, Senegal y Sierra Leona, y planean llegar a 16 países más. 


 

Tres vacunas

China desarrolla tres vacunas de las empresas chinas Sinopharm, Sinovac Biotech Ltd. y CanSino Biologics Ltd., basadas en métodos de fabricación de vacunas tradicionales y pueden almacenarse con refrigeración convencional y, por tanto, son de fácil distribución. 


Los ensayos clínicos sugieren que las tasas de eficacia oscilan entre el 50,4% y el 86%, por encima del umbral del 50% que la OMS considera necesario para proteger a las poblaciones.  


Algunos escépticos dicen que China corre el riesgo de prometer demasiado en un área en la que tiene poca experiencia, aunque un error en sus vacunas podría tener un impacto enorme en la reputación del país.  


Además, otras críticas que se le han hecho es que Beijing ha vacunado solo al 3% de sus propios 1.400 millones de personas y que sus fabricantes tienen las mismas limitaciones de producción que el resto del mundo. 


Sin embargo, más de doce países han aprobado el uso de sus vacunas y algunos funcionarios en Europa han dicho que las considerarían. 


Los fabricantes de vacunas chinos han firmado contratos para suministrar más de 500 millones de dosis a otros países, según chequeó The Wall Street Journal. Indonesia ha obtenido la mayor cantidad de China, pidiendo 125 millones de dosis de Sinovac.