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Pfizer es pionera en probar su vacuna en embarazadas

En Argentina se pueden vacunar con Sputnik V las personas embarazadas, en período de lactancia, inmunocomprometidas o con enfermedades autoinmunes, dado que la plataforma no es virus vivo ni atenuado. 


Cuatro mil voluntarias de nueve países probarán si la vacuna es eficaz para proteger a las madres y al feto, pero no tiene la intención de establecer si la inmunización alcanza a los bebés después del nacimiento.

Las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de desarrollar formas graves de COVID-19. Pero se han excluido de los ensayos clínicos de las vacunas por la falta de información sobre la seguridad de las inyecciones en el embarazo.

La farmacéutica estadounidense Pfizer y su socio alemán BioNTech comenzaron un estudio internacional para probar la seguridad y eficacia de su vacuna contra la COVID-19 en mujeres embarazadas, con la participación de 4 mil voluntarias de nueve países.


Las participantes de Estados Unidos ya recibieron sus primeras dosis y pronto se aplicará a otras en Canadá, Argentina, Brasil, Chile, Mozambique, Sudáfrica, Reino Unido y España.


La vacuna se aplica en las semanas 24 a 34 de gestación, que son las últimas etapas del embarazo. El intervalo entre las dos inyecciones es igual que la población general, es decir, de 21 días. 


El ensayo durará de siete a 10 meses, dependiendo de la persona recibió la vacuna o placebo. A estas últimas se les dará la oportunidad de recibir el fármaco después del parto en caso de confirmar resultados favorables. 


Hasta el momento, Pfizer/BioNTech habían probado su solución en animales gestantes sin demostrar riesgos. De hecho, los reguladores estadounidenses prohíben los ensayos en humanos hasta que se demuestre que la vacuna no daña al feto ni provoca abortos espontáneos en animales. 


Esta investigación no tiene la intención de establecer si la inmunización alcanza a los bebés después del nacimiento, sino a la persona gestante y al feto durante el embarazo. 


Por su parte, AstraZeneca y la Universidad de Oxford, dijeron que planean comenzar un estudio similar en los próximos meses. 


 

Vacunas y embarazadas 

Se estima que las embarazadas tienen un mayor riesgo de desarrollar formas graves de COVID-19. Incluso se ha relacionado al virus con nacimientos prematuros.  


Pero como se han excluido de los ensayos clínicos, es imposible saber el impacto que tienen las dosis en la mujeres y fetos.  


La Organización Mundial de la Salud (OMS) había desaconsejado a las mujeres embarazadas recibir la vacuna de la farmacéutica estadounidense Moderna. 


Pero a fines de enero cambió su postura y comunicó que aquellas con alto riesgo por exposición al coronavirus, incluidos los médicos, pueden optar por vacunarse dado que los posibles riesgos de la vacuna son menores a los de la infección. 


En Argentina, el Ministerio de Salud anunció hace pocos días que podrán inmunizarse con la vacuna Sputnik V las personas embarazadas, en período de lactancia, inmunocomprometidas o con enfermedades autoinmunes, dado que la plataforma no es virus vivo ni atenuado. 


 

Fuente: RT