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Tanzania rechaza las vacunas y promueve remedios naturales

El presidente y otras autoridades declararon tener dudas acerca de las vacunas. En su lugar recomendaron bebidas de hierbas, jengibre, ajo y limones, e inhalar vapor de hierbas para matar el virus. 

En junio, el presidente John Magufuli declaró a Tanzania libre de COVID-19 debido a la intervención de Dios.

Tanzania es un país de África Oriental, famoso por sus animales salvajes y sus paisajes.

El presidente John Magufuli expresó sus dudas sobre las vacunas obtenidas en el extranjero, pero sin ofrecer pruebas. Dijo que el Ministerio de Salud solo adoptará vacunas después de que hayan sido certificadas por los propios expertos de Tanzania.

La revista científica The Lancet publicó un informe acerca de la preocupante situación en Tanzania. Allí los funcionarios del gobierno han descartado las vacunas COVID-19 y promovieron supuestos remedios naturales.

  

El artículo 

“El 2 de febrero de 2021, en Dodoma, la capital de Tanzania, el ministro de Salud anunció que el país ‘no tiene planes para aceptar vacunas COVID-19’. El mensaje fue dado días después de que el presidente John Magufuli exprese sus dudas sobre las vacunas obtenidas en el extranjero, aunque sin ofrecer pruebas. Dijo que el Ministerio de Salud solo adoptará vacunas después de que hayan sido certificadas por los propios expertos de Tanzania. 


'Todavía no estamos satisfechos de que se haya probado clínicamente que esas vacunas son seguras', dijo la ministra de Salud, Dorothy Gwajima, en la conferencia de prensa, acompañada por funcionarios de salud gubernamentales sin barbijos. 


A la luz de las cámaras, Gwajima y los funcionarios de salud bebieron un brebaje de hierbas que incluía jengibre, ajo y limones, e inhalaron vapor de hierbas, promoviéndolas como un medio natural para matar el virus. 


Gwajima continuó advirtiendo a los periodistas sobre la información de cifras no oficiales sobre COVID-19 o cualquier enfermedad”. 


 

La pandemia en Tanzania 

“La respuesta de Tanzania al COVID-19 es preocupante. En el Hospital Mount Meru, administrado por el gobierno en Arusha, una pequeña ciudad en el norte de Tanzania, el primer caso de COVID-19 se registró el 16 de marzo de 2020”, dice el artículo en The Lancet.


En este caso, el primer ministro del país, Kassim Majaliva, cerró al día siguiente todas las escuelas, las universidades y las reuniones públicas, con la excepción de las iglesias y mezquitas. 


En abril de 2020, Tanzania dejó de publicar estadísticas oficiales de COVID-19. Ha habido 509 casos positivos, 21 muertes y 183 recuperaciones, una cifra que oficialmente no ha cambiado hasta la fecha. En junio, Magufuli declaró al país libre de COVID-19 debido a la intervención de Dios. Luego ordenó la reapertura de las escuelas. 


A medida que la segunda ola de COVID-19 se extiende por África, y parece probable una tercera, se desconoce el número exacto de casos y muertes en Tanzania. 


'Deberías mantenerte firme. Las vacunas son peligrosas. Si el hombre blanco pudo encontrar vacunas, ya debería haber encontrado una vacuna para el SIDA; ya habría encontrado una vacuna [para] la tuberculosis; ya habría encontrado una vacuna contra la malaria; ya habría encontrado una vacuna contra el cáncer', dijo a fines de enero de 2021. 


Las razones de Tanzania para rechazar las vacunas COVID-19 son desconcertantes. 'Creo que el gobierno se vio obligado a tomar esa decisión porque ya había declarado a Tanzania un país libre de COVID-19', dijo a The Lancet Zitto Kabwe, líder del partido de la Alianza para el Cambio y la Transparencia (el tercer partido político más grande de Tanzania y principal oposición en Zanzíbar).


'Me siento muy triste por los hombres y mujeres de mi país', dice Kabwe. 'El gobierno ha abdicado de su deber de proteger la vida de las personas y debe rendir cuentas. No puedo comprender el enfoque del gobierno en absoluto. Simplemente lo veo como un balbuceo y es peligroso'. 


Matshidiso Moeti, director de la Oficina Regional de la OMS para África, alentó a Tanzania a prepararse para la vacuna, a implementar medidas preventivas para proteger a su población y a compartir datos sobre la situación del COVID-19 con la OMS y los países vecinos. 


'La ciencia muestra que las vacunas funcionan', dijo Moeti durante una rueda de prensa virtual. 


'Tanzania es un país soberano, no podemos ir allí y extraer datos', dijo John Nkengasong, director de los Centros de África para el Control y la Prevención de Enfermedades, en respuesta a The Lancet durante una rueda de prensa semanal. 


Él dice que África necesita trabajar con un espíritu de colaboración sobre la COVID-19 y que Tanzania deberá revisar su postura. 'No cooperar lo hará peligroso para todos', dijo Nkengasong'Sabemos lo que funciona', agregó, advirtiendo que todos los instrumentos y objetivos de desarrollo de África se verán comprometidos 'si no eliminamos este virus de nuestro camino'. 


El 3 de febrero de 2021, COVAX publicó un pronóstico de la distribución de la vacuna COVID-19, la colaboración internacional entre Gavi, Vaccine Alliance, OMS y Coalition for Epidemic Preparedness Innovations para garantizar el acceso equitativo a las vacunas. Tanzania no está en la lista de distribución. 


'Los participantes que no aparecen en la lista han ejercido su derecho a optar por no participar, no han presentado solicitudes de vacunas o aún no se les han asignado dosis', dijo Gavi a The Lancet.


Burundi, Eritrea y Madagascar se encuentran entre los otros países africanos ausentes en la lista de pronóstico de COVAX. 


El Ministerio de Salud de Tanzania no respondió a una solicitud de comentarios de The Lancet".