icon

USA y Bayer presionan, pero México se reafirma anti-glifosato

El diario británico The Guardian publicó una serie de correos entre autoridades estadounidenses y gerentes del agronegocio, que demuestran el lobby contra México por su decisión de impedir el ingreso al país de agrotóxicos.

México dictaminó que para el 2024, el glifosato debe estar fuera de la agricultura.

Durante todo el año pasado Bayer/Monsanto mantuvo diálogo con autoridades de Estados Unidos para presionar a México a que se arrepienta de sus decisiones amigables con el medioambiente.

El país presidido por Andrés Manuel López Obrador se afianza en el principio precautorio que establece la prohibición progresiva del glifosato, en cuanto su inocuidad no esté garantizada.

México inició la transición hacia la agroecología, libre de contaminantes y químicos, hace pocas semanas mediante un decreto presidencial del 31 de diciembre de 2020. Allí, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dictamina la prohibición gradual y paulatina del glifosato.


Para 2024 el contaminante debe estar fuera de la agricultura mexicana. 


Sin embargo, las grandes compañías no se han quedado atrás. Durante todo el año pasado Bayer, empresa dueña de Monsanto, mantuvo diálogo con autoridades de Estados Unidos para presionar a México a que se arrepienta de sus decisiones amigables con el medioambiente.  


Así lo demostraron las decenas de correos entre la Oficina del representante comercial de Estados Unidos, la Agencia de Protección Ambiental y el Departamento de Agricultura estadounidense con la multinacional Bayer y CropLife America, publicados por el diario británico The Guardian. 


La empresa pedía al país que apele la decisión tomada por la Secretaría de Medio Ambiente mexicano (Semarnat) que niega el permiso para importar glifosato.  


Mientras tanto, el país latinoamericano se afianzaba en el principio precautorio que establece la prohibición progresiva del químico, en cuanto su inocuidad no esté garantizada. 


Por ejemplo, en mayo del 2020, Robert Lighthizer (titular de la Oficina del Representante comercial de Estados Unidos) dijo estar “preocupado” por la negativa hacia el glifosato, en un correo a la entonces secretaría de Economía mexicana, Graciela Collin. 


"En México somos un Gobierno soberano de un país soberano, estamos regidos por la Constitución y el Estado de derecho. Entendemos que los derechos humanos están por encima de cualquier tratado comercial y no vamos a ceder a presiones de ningún tipo como Gobierno del presidente López Obrador", dijo al medio Sputnik Víctor Suárez Carrera, subsecretario de Alimentación y competitividad, de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader). 


Además, Suárez Carrera agregó que "la agricultura mexicana debe dejar a un lado los agroquímicos altamente peligrosos. Fueron los Gobiernos anteriores y el lobby de la industria de agroquímicos trasnacional quienes establecieron su uso como una normalidad, cerrando los ojos a la evidencia científica y práctica de sus daños a la salud humana, los suelos y la diversidad biológica". 


Fuente: Sputnik Mundo