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Desespera Macron porque la geopolítica de las vacunas deja a África en poder de Rusia y China

El presidente francés, Emmanuel Macron, le dijo al diario Financial Times que Europa y USA deberían asignar, en forma urgente, hasta el 5% de sus suministros actuales de vacunas a los países en desarrollo donde las campañas de vacunación contra Covid-19 apenas han comenzado porque China y Rusia ofrecen las dosis y llenan el vacío. 

Emmanuel Macron intenta preservar la geopolítica de Francia en África. El territorio que se llamó África Occidental Francesa (Afrique Occidentale Française, o AOF) fue una federación de 8 territorios: Mauritania, Senegal, Sudán francés (ahora Malí), Guinea, Costa de Marfil, Níger, Alto Volta (ahora Burkina Faso) y Dahomey (ahora Benín). Y aunque ya no exista la Federación, siguen siendo aliados de Francia, entre otros.

Sahel, el territorio que le preocupa mucho a Emmanuel Macron por estas horas.

En una entrevista exclusiva con el Financial Times por enlace de video desde el Palacio del Elíseo, Emmanuel Macron dijo que las naciones africanas a veces compraban vacunas occidentales como las fabricadas por AstraZeneca a "precios astronómicos", 2 o 3 veces el precio pagado por la UE, y terminan comprando vacunas chinas y rusas "de eficacia incierta" contra nuevas variantes del virus. 

Esta afirmación de "eficacia incierta" que Roula Khalaf, Ben Hall y Victor Mallet, del Financial Times, ponen en boca de Macron es muy grave.

No sólo porque al menos la vacuna Sputnik V se encuentra analizada en forma positiva por científicos y se publicó en la revista The Lancet sino porque otros países de la Unión Europea han comenzado a distribuir también la Sputnik V.

Luego, la afirmación de Macron lo pone en un choque directo con Vladímir Putin, orgulloso de la tecnología rusa, que es heredera de la escuela del francés Louis Pasteur.

Quizás por esto el texto más abajo dice que Macron, sin embargo, le dio la bienvenida a la provisión global de vacunas rusas y chinas siempre que estuvieran certificadas por científicos para su uso contra las variantes apropiadas del virus.

Diferencias

"Estamos permitiendo que se afiance la idea de que se están administrando cientos de millones de vacunas en países ricos y que no estamos comenzando en países pobres", dijo antes de una reunión del G7 convocada por el primer ministro británico Boris Johnson (G7 es USA, Canadá, Francia, Reino Unido, Italia, Alemania y Japón).

“Es una aceleración sin precedentes de la desigualdad global y también es políticamente insostenible porque está allanando el camino para una guerra de influencia en el suministro de las vacunas”, dijo Macron. "Se puede ver la estrategia china y también la estrategia rusa". 

Francia tiene una histórica presencia en sus ex colonias africanas, que ahora reciben la creciente influencia de China, en especial, pero con la vacuna también es una oportunidad para Rusia.

El Presidente francés dijo que es crucial que los grupos farmacéuticos que fabrican vacunas transfieran tecnología al extranjero para acelerar la producción mundial de vacunas -“aplicaremos toda la presión que podamos”- y ser transparentes sobre los precios. 

El concepto de propiedad intelectual era esencial para la innovación, pero si los fabricantes de vacunas no cooperan, “inevitablemente surgirá la cuestión política de la propiedad intelectual en todos nuestros países”, dijo. "No creo que sea el debate correcto, no es útil, pero surgirá: esta discusión sobre el exceso de ganancias basada en la escasez de la vacuna".

Lentitud

Macron reconoció que la UE había sido más lenta que USA para garantizar la producción y el suministro de vacunas a sus propias poblaciones y que enfrentaba escasez, pero dijo que desviar una pequeña parte de las dosis a África de las cadenas de suministro europeas no obstaculizaría las campañas de vacunación.

“La clave es moverse más rápido”, dijo. “No estamos hablando de miles de millones de dosis de forma inmediata, o miles de millones y miles de millones de euros. Se trata de distribuir mucho más rápidamente del 4% al 5% de las dosis que tenemos. 

“No cambiará nuestras campañas de vacunación, pero cada país debería reservar una pequeña cantidad de las dosis que tiene para transferir decenas de millones de ellas, pero muy rápido, para que la gente en el terreno lo vea”.

Macron dijo que había discutido la idea "mucho" con la canciller alemana, Angela Merkel. "Ella lo apoya y estamos de acuerdo", dijo, pidiendo una "iniciativa totalmente europea y cooperativa" y agregó que esperaba convencer también a Estados Unidos, donde los suministros de vacunas son más abundantes que en la UE.

Dijo que el plan sería una prueba de la realidad del multilateralismo. "No se trata de la diplomacia de las vacunas, no es un juego de poder, es una cuestión de salud pública", dijo Macron.

Una derrota probable

Si bien reconoció implícitamente que el lanzamiento de vacunas a los países en desarrollo era una batalla diplomática que los países occidentales estaban perdiendo actualmente, Macron dijo que era de interés para todos los países que querían que sus fronteras permanecieran abiertas para extender los programas de vacunación más allá de su territorio de origen. 

“Es de interés para los franceses y los europeos. Hoy tengo más de 10 millones de nuestros conciudadanos que tienen familias al otro lado del Mediterráneo”, dijo. 

Macron, cuyo gobierno ha sido criticado por el lento despliegue de las vacunas en Francia, insistió en que transferir “3% a 5% de las vacunas que tenemos en stock a África” no tendría ningún impacto en el programa de inoculación nacional. "No lo retrasará ni un solo día dada la forma en que usamos nuestras dosis". 

Francia ha prometido vacunas a todos los adultos que las deseen para finales del verano. 

Sin ayudar a sus vecinos del Mediterráneo y en el Medio Oriente y los Balcanes, los países europeos nunca podrían reabrir porque terminarían reimportando variantes de Covid-19 resistentes a sus vacunas, concluyó.