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Creatina alta triplica el riesgo de muerte por Covid

La asociación entre el aminoácido y el virus se encuentra en una enzima, abundante en los riñones, que el SARS-CoV-2 utiliza para ingresar a las células humanas.

Si bien el coronavirus es una enfermedad principalmente respiratoria, los riñones pueden ser un objetivo infeccioso debido a que el Sars-coV-2 ingresa a las células a través de una enzima abundante en este órgano.

Ni antibióticos ni antivirales demostraron ser eficaces para detener el avance de la COVID-19 en pacientes con enfermedad renal crónica. Al contrario, algunos corticoides y otros inmunomoduladores, se diluían al ser administrados junto a otros fármacos.

Los investigadores se sorprendieron al notar que otros factores frecuentemente relacionados a la mortalidad por Covid-19 como diabetes, inmunodepresión, obesidad o una enfermedad oncológica no activa, no demostraron una relación tan firme.

La creatina es un aminoácido que se encuentra principalmente en los músculos y en el cerebro. El hígado, el páncreas y los riñones la fabrican, pero la mayoría de las personas la obtienen de alimentos derivados de animales.


El cuerpo convierte la creatina en fosfocreatina y la usa para tener suficiente energía. Por eso es conocido por suplementarse a deportistas.


En estado normal, los riñones se encargan de filtrar la creatinina de la sangre y expulsarla del cuerpo por la orina. Sin embargo, cuando hay un problema en este órgano, el aminoácido se acumula en el cuerpo y termina siendo un indicador de enfermedad renal.  


Respecto a la COVID-19, aunque se trata de una enfermedad principalmente respiratoria, el virus puede infectar y afectar otras partes del organismo, tales como al sistema cardiovascular y a los riñones. 


De hecho, pacientes con enfermedad renal crónica tienen un riesgo más elevado de mortalidad por coronavirus. Específicamente el riesgo es tres veces mayor. 


Esta es la conclusión más importante de médicos del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Tomelloso, España, que han buscado una asociación entre ambas enfermedades desde el inicio de la pandemia. 


 

El estudio

Tanto el EPOC, la insuficiencia respiratoria, colesterol LDH elevado y bajo recuento de plaquetas y linfocitos, se demostraron como factores altamente riesgosos para pacientes con coronavirus.  


El estudio denominado "Factores pronósticos de mortalidad intrahospitalaria en una población rural del centro de España" demostró también el rol clave del deterioro de la función renal. 


Los profesionales han visto que cada incremento de 1mg/dl de la creatinina, que es el valor que mide la función renal, aumenta tres veces el riesgo de fallecimiento.  


Al mismo tiempo, pudieron observar que otros factores como diabetes, inmunodepresión, obesidad o una enfermedad oncológica no activa, no se evidenciaron como causas directamente relacionadas a la mortalidad. 


La explicación se encuentra en el receptor 2 de la enzima convertidora de angiotensina, abundante en los riñones, así como en los pulmones, el corazón y las células intestinales.  


El SARS-CoV-2 utiliza este receptor para ingresar a las células humanas y por eso tiene facilidad para conducir a enfermedades pulmonares y sitúa con un peor pronóstico a pacientes con afecciones renales.