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A Brasil se le suma un nuevo problema: los tramposos roba vacunas

En medio del colapso sanitario por las nuevas variantes y a un mes del inicio de la vacunación, no faltan quienes se aprovechan del poder para recibir la inmunidad de la inyección de COVID-19.

En Brasil se han administrado 2 dosis cada 100 personas, en comparación con 16 dosis cada 100 personas en Estados Unidos.

El país comenzó el plan de vacunación el 17 de enero, pero solo hay suficientes vacunas para menos del 5% de los 210 millones de habitantes.

En el país presidido por Jair Bolsonaro se aplica principalmente la vacuna CoronaVac de la empresa china Sinovac. En el mejor de los casos, la totalidad de los brasileños estarán vacunados a mediados del 2022.

Brasil cumple hoy (17-2) un mes desde el inicio de su campaña de vacunación contra el coronavirus, pero las autoridades ya se han visto abrumadas por miles de informes de personas que saltearon las reglas para vacunarse antes que la población prioritaria. 


En medio de las preocupaciones por las variantes registradas por primera vez en su territorio y el colapso sanitario en varias regiones, políticos, empresarios, influencers, abogados y otros se auto incriminan publicando selfies vacunándose en las redes sociales. 


Ya sea por tener conexiones políticas, ser ricos o por tener amigos en la comunidad médica, estos tramposos roba vacunas están generando un grave problema en Brasil. 


Cuando la vacuna llegó a una ciudad agrícola de la sabana central del país, el secretario de salud Assis Silva Filho ordenó a las enfermeras que vacunaran a su esposa antes que los trabajadores del hospital local. El funcionario fue denunciado por exigir ventaja como funcionario público. Luego renunció y acordó pagar una multa. 


En Manaos, completamente colapsada por la nueva variante, la campaña se tuvo que suspender por dos días por acusaciones de fraude. Los fiscales abrieron una investigación después de que dos jóvenes médicas, hijas de una de las familias más ricas de la ciudad, fueran vacunadas a pesar de no estar en lista de prioridad. 


En el estado de Goiás, unos 20 trabajadores de la salud adolescentes recibieron por error las inyecciones porque las enfermeras no verificaron su fecha de nacimiento. En estos casos se cree que ocurrieron por accidente.


Hace pocas semanas se viralizó un video de una enfermera en la ciudad de Maceió insertando una jeringa en el brazo de una mujer de 97 años pero que no contenía la vacuna. Luego, los brasileños de todo el país comenzaron a grabarse mientras están siendo vacunados. 


 

Un problema global

El problema de los tramposos roba vacunas no solo se ha registrado en Brasil, sino también en todo el mundo. 


En Rhode Island (Estados Unidos) se invitó a los miembros de la junta de un sistema médico a vacunarse, independientemente de su edad y ocupaciones. 


Los jueces y su personal recibieron las vacunas antes de lo previsto en un centro médico de Nevada, del mismo país.


En Canadá, también, un ejecutivo y su esposa fueron acusados después de volar a un área remota del país para vacunarse. 


El ministro de Salud de Perú renunció luego de que un periódico de Lima revelara que el año pasado el entonces presidente Martín Vizcarra y su esposa fueron vacunados en secreto, meses antes de que comenzara el programa de inmunización.


 

La campaña en Brasil 

El Congreso de Brasil aprobó el jueves un proyecto de ley para convertir en delito a quienes violen los requisitos de elegibilidad para las vacunas, castigado con hasta tres años de cárcel, con sentencias más largas para quienes sobornen a funcionarios gubernamentales. Ahora resta la definición del Senado.


Pero las consecuencias de tales delitos son inmensurables, dado que se han administrado solo dos dosis por cada 100 brasileños frente a las 16 por cada 100 estadounidenses, dos de las naciones a las que más azotó la pandemia.


El número de muertos por coronavirus asciende a más de 240 mil en Brasil y, en el mejor de los casos, toda la población estará vacunada a mediados del año 2022. 


Actualmente hay suficientes vacunas para inocular al 5% de los 210 millones de habitantes, principalmente la vacuna CoronaVac de la empresa china Sinovac.

  

La administración de Jair Bolsonaro comunicó que para fines de este año el país obtendría 212 millones de dosis de la vacuna Oxford/AstraZeneca y otros 100 millones de dosis de CoronaVac.



Fuente: The Wall Street Journal