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El 90 por ciento de los expertos cree que el coronavirus será endémico

El virus puede terminar comportándose como los otros cuatro coronavirus que circulan hace cientos de años en el mundo y que actualmente causan resfriados comunes. Sin embargo, todo dependerá de la innmunidad que desarrollen las personas, la vacunación y el mantenimiento de las medidas preventivas.

Los científicos consideran que el Sars-coV-2 se puede terminar comportando como los cuatro coronavirus endémicos que circulan hace cientos de años. Dos de ellos son responsables de aproximadamente el 15% de las infecciones respiratorias.

El virus se podrá convertir en un enemigo al que se encontrará por primera vez en la infancia, cuando generalmente causa una infección leve o ningún síntoma.

Una vacuna con un 90% de eficacia deberá llegar al menos al 55% de la población para lograr la inmunidad de grupo temporal, siempre que las medidas de distanciamiento social, máscaras faciales y home office se mantengan.

La mayoría de los científicos piensa que la erradicación del virus que causa COVID-19 es improbable. De hecho, en enero la revista Nature le preguntó a más de 100 inmunólogos, investigadores de enfermedades infecciosas y virólogos que trabajaban en el coronavirus si podía erradicarse. Casi el 90% de los encuestados piensa que el coronavirus se volverá endémico. 


Esto significa que continuará circulando en los focos de la población mundial en los próximos años.  


Los especialistas consideran que la erradicación no es una meta realista, pero eso no significa que la muerte, la enfermedad y el aislamiento social continúen al nivel actual. “El futuro dependerá en gran medida del tipo de inmunidad que adquieran las personas a través de la infección o la vacunación y de cómo evolucione el virus”, dice el artículo de Nature.


El caso de la influenza y los cuatro coronavirus humanos que causan los resfriados comunes sirven de modelo, dado que también son endémicos. Ante esto, una combinación de vacunas anuales e inmunidad adquirida significa que las sociedades tolerarán las muertes y enfermedades estacionales sin encierros, máscaras y distanciamiento social. 


Por otro lado, más de un tercio de los que respondieron a la encuesta de Nature pensaron que sería posible eliminar el SARS-CoV-2 de algunas regiones mientras continuaba circulando en otras. “En las regiones con cero COVID habría un riesgo continuo de brotes de enfermedades, pero la inmunidad colectiva podría extinguirlos rápidamente si la mayoría de las personas hubieran sido vacunadas”.


  

Virus de la infancia 

El escenario que los científicos prevén para el SARS-CoV-2 es uno en el que el virus se mantiene, pero una vez que las personas desarrollan cierta inmunidad, por infección natural o por vacuna, no presentan síntomas graves.  


“El virus se convertiría en un enemigo que se encontraría por primera vez en la primera infancia, cuando generalmente causa una infección leve o ninguna”, dijo Jennie Lavine, investigadora de enfermedades infecciosas en la Universidad Emory en Atlanta (Georgia) a Nature.


En ese caso, se podría comportar como los cuatro coronavirus endémicos, llamados OC43, 229E, NL63 y HKU1. Al menos tres de estos han estado circulando en poblaciones humanas durante cientos de años. Dos de ellos son responsables de aproximadamente el 15% de las infecciones respiratorias.  


“Utilizando datos de estudios anteriores, Lavine y sus colegas desarrollaron un modelo que muestra cómo la mayoría de los niños contraen estos virus por primera vez antes de los 6 años y desarrollan inmunidad contra ellos. Esa defensa disminuye con bastante rapidez, por lo que no es suficiente para bloquear por completo la reinfección, pero parece proteger a los adultos de enfermarse”, relata Nature. 


Hasta ahora no está claro si la inmunidad al SARS-CoV-2 se comportará de la misma manera y por este motivo es imposible predecir su futuro comportamiento. Lo cierto es que alcanzar este estado de inmunidad podría llevar años o hasta décadas. 



Vacunas e inmunidad colectiva 

Los países que han comenzado a distribuir vacunas COVID-19 esperan ver pronto una reducción de las enfermedades graves. Pero llevará más tiempo ver con qué eficacia las vacunas pueden reducir la transmisión. Los datos de los ensayos clínicos sugieren que las vacunas que previenen la infección sintomática también pueden evitar que una persona contagie.


Entonces, si las vacunas bloquean la transmisión y si siguen siendo efectivas contra las variantes más nuevas del virus, podría ser posible eliminar el virus en regiones donde se vacuna a suficientes personas para que puedan proteger a las que no lo están, contribuyendo a la inmunidad colectiva.


Una vacuna que tiene un 90% de eficacia deberá llegar al menos al 55% de la población para lograr la inmunidad de grupo temporal, siempre y cuando se mantengan las medidas como el distanciamiento social, las máscaras faciales y el home office.


Esta es la conclusión de un modelo desarrollado en el Imperial College London y citado por Nature. El modelo también establece que, si la tasa de transmisión aumenta debido a una nueva variante o si una vacuna es menos efectiva que el 90%, la cobertura de la vacuna deberá ser mayor para frenar la circulación. 


Con todo, vacunar al 55% de la población es un desafío casi inalcanzable en muchos países.