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Trump estuvo mucho más enfermo de Covid de lo que admitió

El exmandatario fue hospitalizado en octubre con niveles de oxígeno en sangre muy bajos. Los funcionarios a su alrededor temían que estuviera a punto de tener que utilizar ventilación, dado el riesgo por edad y sobrepeso.



Durante su internación, el equipo médico trató de restarle importancia a la gravedad de la enfermedad. Dijeron que estaba mejorando y hasta realizó un paseo en un vehículo blindado para saludar a los simpatizantes afuera del hospital.

Cuando regresó a la Casa Blanca luego de la internación, Trump se quitó el barbijo y saludó. Pero los médicos notaron en ese momento cómo usaba los músculos de su cuello para ayudarse a respirar, una señal clásica de que alguien no está recibiendo suficiente oxígeno.

No se supo a ciencia cierta si Trump ya estaba enfermo durante el debate presidencial, dos días antes del anuncio público del diagnóstico y tres días antes de su deterioro.

El expresidente de Estados Unidos Donald Trump estuvo más enfermo con Covid-19 de lo que reconoció. Sus niveles de oxígeno en sangre eran extremadamente bajos y tuvo un problema pulmonar asociado a la neumonía causada por el virus.  


Así lo afirma el New York Times, de acuerdo a cuatro fuentes familiarizadas con el republicano. 


Además, informaron que tenía infiltración pulmonar que consiste en la inflamación de estos órganos con líquidos y bacterias. Sucede en casos agudos de Covid-19. 


Por su parte, los niveles de oxígeno en sangre llegaron a 80, cuando 90 se considera grave. Además, relataron que la fiebre y los problemas respiratorios aparecieron cuando aún estaba en la Casa Blanca.  


A pesar de la resistencia de Trump, fue trasladado al Walter Reed y el equipo médico intentó repetidamente restarle gravedad al cuadro. En un momento, hasta dio un paseo en auto para saludar a la multitud y solo permaneció tres días ingresado.


Cuando se le preguntó al médico Sean Conley sobre el estado de salud del expresidente, dijo que no había "nada de preocupación clínica importante". 


Cuando, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows trató de decir a los periodistas que la situación era más grave, Trump estalló en ira, según el relato del NYT.


 

Remdesivir y Regeneron

Trump también recibió un tratamiento con una medicación no aprobada, el remdesivir. Inmediatamente a recibir el diagnóstico positivo, su círculo de funcionarios aceleró una autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). 


El permiso se tramitó directamente con el comisionado de la FDA de ese momento y lograron autorizar el medicamento a través de un proceso estándar conocido como solicitud de nuevo medicamento en investigación de emergencia. A menudo se usa para pacientes muy enfermos que aceptan tomar un medicamento experimental.  


Dentro del cóctel de medicaciones también se le administró el tratamiento que todavía estaba en ensayos clínicos de Regeneron, cuya eficacia el propio Trump defendió diciendo: "soy la prueba de que funciona". 


Las nuevas declaraciones sobre el estado de mayor gravedad de Trump se conocieron hoy en el NYT por parte de los periodistas Noah Weiland, Maggie Haberman, Mark Mazzetti y Annie Karni.