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Ahora sí: Sputnik V para embarazadas, lactantes o personas con VIH

La actualización de la lista de personas que pueden optar por vacunarse aclara que deben presentar un riesgo de exposición alto a la infección por SARS-CoV-2. La medida alcanza a todas las vacunas siempre y cuando la plataforma "no sea virus vivos y atenuados".

Estas poblaciones pueden optar vacunarse si están altamente expuestas al virus y si el riesgo no puede evitarse. Por ejemplo, personal de salud, de seguridad, docente y no docente.

La recomendación a vacunarse se mantiene "siempre y cuando la plataforma de la vacuna utilizada no sean virus vivos y atenuados".

Antes de vacunarse, se recomienda a estas personas que consulten con su médico para obtener toda la información pertinente. De esta forma, se puede evaluar el beneficio que ofrece la vacunación en relación al potencial riesgo.

La vacunación en Argentina y el mundo tiene el propósito de disminuir la cantidad de personas enfermas, la mortalidad y el impacto socio-económico ocasionado por la COVID-19.


En efecto, en diciembre del año pasado se publicaron lineamientos para la aplicación de Sputnik V que definieron la priorización y escalonamientos de la población objetivo a vacunar. Allí se considera a población de riesgo a:


# Personal de salud, fuerzas armadas, de seguridad y personal de servicios penitenciarios, personal docente y no docente.


# Adultos de 60 años y más, personas mayores residentes en hogares de larga estancia, adultos de 18 a 59 años pertenecientes a grupos en riesgo (obesidad grado 2 o más -IMC mayor o igual a 35 kg/m2-, diabetes insulinodependiente o no insulinodependiente, enfermedades crónicas: renales, respiratorias o cardiovasculares).


No obstante, la evidencia científica respecto a embarazadas, lactantes, personas con VIH y otros inmunosuprimidos no era suficiente para autorizar la vacunación.  


Pero hoy se dio a conocer una actualización del Ministerio de Salud que permite a estas poblaciones recibir las dosis.


"La Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn) en consenso con diversas Sociedades Científicas y expertos externos al Ministerio de Salud de la Nación, y en línea con los análisis y recomendaciones publicados en las últimas semanas en otros países, han recomendado al Ministerio de Salud excluir el concepto de `contraindicación para la vacunación contra la COVID-19´ a embarazadas, mujeres en período de lactancia, personas inmunocomprometidas o con enfermedades autoinmunes que formen parte de los grupos que pertenecen a la población objetivo a vacunar (siempre y cuando la plataforma de la vacuna utilizada NO sea a virus vivos y atenuados)".



Además, en caso de anotarse para recibir Sputnik V, estas personas deben: 


# presentar un riesgo de exposición alto a la infección por SARS-CoV-2, y que el mismo no pueda evitarse


# presentar enfermedades subyacentes que los incluyan dentro de los “grupos de riesgo alto de complicaciones graves y/o muerte por COVID-19”: diabetes, obesidad grado 2 o mayor (IMC mayor o igual a 35 kg/m2), y/o enfermedades crónicas renales, respiratorias o cardíacas. 


 

Las nuevas recomendaciones se sustentan en la necesidad de realizar una evaluación individualizada del beneficio que puede ofrecer la vacunación en estas condiciones especiales. Por eso es imprescindible tener en cuenta que:


# "el riesgo de presentar eventos adversos graves es muy poco probable (al no tratarse de plataformas a virus vivos y atenuados)". 


# "la contraindicación de la vacunación en población de riesgo por falta, fundamentalmente, de evidencia en relación a la eficacia vacunal en estas condiciones especiales, dejaría expuesto al individuo a un alto riesgo epidemiológico considerando su mayor vulnerabilidad". 



En este contexto, se recomienda también la consulta previa con el médico personal para que le brinde la información pertinente, "en función de priorizar la decisión personal e individual de recibir la vacuna, evaluando el beneficio que ofrece la vacunación en relación al potencial riesgo de recibirla".  


Finalmente se sugiere realizar un seguimiento luego de la vacunación.  


El documento ha sido firmado por el doctor Juan Manuel Castelli, Director Nacional de Control de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud de la Nación.