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Brasil promete una baja en los impuestos federales sobre el diésel

Ante la presión de los camioneros, que amenazaron con volver a hacer huelga a principios de la semana próxio, el gobierno de Jair Bolsonaro decidió anunciar, este viernes (02/05), que tomará medidas para reducir los impuestos al combustible, reduciendo así el precio y sin impactar a las petroleras ni a los expendedores.

El ministro Paulo Guedes se opone a que el precio de los combustibles aumente por un ajuste en los impuestos.

El aumento del precio del diesel de Petrobras por variación en la participación impositiva llevó a los camioneros a convocar a huelgas que el gobierno de Jair Bolsonaro intenta evitar.

Jair Bolsonaro va por un 2do. mandato consecutivo y la presión impositiva podría resultar una bandera poderosa.

El ministro Paulo Guedes anunció que pretende compensar lo que sería un aumento de ingresos con una reducción de impuestos para atender los reclamos de los camioneros.

Guedes dijo que los camioneros mantuvieron los "signos vitales" de la economía durante la pandemia, al mantener el flujo de productos del campo a las ciudades: "No queremos subir los impuestos. Si la economía brasileña comienza a subir y la recaudación aumenta, concederemos de inmediato una reducción de impuestos", dijo él.

Según el ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, el gobierno está dispuesto a buscar alternativas para reducir los impuestos federales al diesel-oil. 

Los tributos a revisar son PIS y Cofins al diésel. 

Ambos representan R$ 0,35 en el precio del litro. 

"Tenemos una urgencia en esto, no podemos esperar a la reforma tributaria, que tomará de 6 a 8 meses", dijo Guedes, en conferencia de prensa con varios ministros y el presidente de la República, Jair Bolsonaro.

Una solución

Según él, los impuestos sobre la electricidad y los combustibles se aplican porque son fáciles de recaudar: "Pero aumentan el costo de Brasil. Esta situación es responsable de la baja competitividad de nuestra industria. Porque el peso es muy grande".

Guedes dijo que buena parte del precio que se cobra al consumidor final en los surtidores de las estaciones de expendio de combustibles es producto de la recaudación de impuestos tales como el ICMS, que varía de un estado a otro.

Por ese motivo, el aumento de los ingresos fiscales del gobierno federal, a raíz de la recuperación de la crisis, podría convertirse en recortes de impuestos en el área de combustibles. 

"En lugar de que esto se convierta en un aumento de los ingresos del gobierno, podemos transformarlo en una reducción de impuestos", dijo.

Compensación

Según Guedes, en su ministerio se estudia una forma de revisar los parámetros de mayor recaudación tributaria, a partir de un mayor crecimiento de la economía, y entonces reducir los impuestos federales a los combustibles. 

"Tenemos algunas medidas, pero a muy corto plazo, en 1 semana o 2, estamos revisando los parámetros. Si el crecimiento de la economía es mayor del 3,5% del PIB (Producto Interno Bruto), haremos una rebaja en el surtidor para los camioneros. Es un enfoque que estamos examinando, por supuesto que está el tema legal", explicó.

La idea es abordar el problema mediante una compensación. 

"La recaudación debería subir mucho, incluso podríamos ir a un superávit primario, no este año, pero sí con la recuperación económica. Preferimos usar este aumento para aliviar los impuestos federales. No se puede esperar a la reforma tributaria, debido a la urgencia del tema para los camioneros", dijo el ministro.

Guedes destacó que el compromiso del gobierno es la responsabilidad fiscal. "Por lo tanto, no podemos reducir todo de una vez, pero nuestro objetivo es sacar al Estado del cuello del pueblo brasilero. La presión tributaria es responsable de la pérdida de competitividad de nuestras empresas, nuestra baja competitividad internacional", dijo.

Guedes recordó que el precio en surtidor es más del doble del precio que cobra Petrobras en las refinerías. "No podemos hacerlo todo a la vez, pero comencemos un movimiento en esa dirección. Los parámetros fiscales muestran ingresos crecientes", reiteró.

Alternativa

Otra alternativa en estudio fue citada por el presidente Bolsonaro. 

“Lo que quiere el Presidente es mostrar el peso del Estado en la formación de precios en Brasil. Dejemos en claro quién cobra qué. Muestre la composición del precio en la factura, el valor del combustible en la refinería, el ICMS (Impuesto a la Circulación de Bienes y Servicios), que es un impuesto estatal, los impuestos federales y los márgenes de beneficio del distribuidor y revendedor", explicó.

Con esto, la idea es que el mercado se acomode, ya que consumidores y camioneros podrán elegir las estaciones y estados donde el combustible es más barato. 

Otra medida a más mediano y largo plazo, porque necesitaría estudios legales y aprobación en el Congreso, es establecer el cobro del impuesto ICMS en el valor de la refinería, para que el impuesto estatal no afecte el precio ya con el PIS y Cofins.

El presidente Bolsonaro llamó a esto doble imposición.