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Científicos encuentran patrones de escritura que anticipan Alzheimer

Dado que no hay cura para la enfermedad, las formas de ralentizar los síntomas son un objetivo estratégico, aunque difícil de alcanzar. Por eso, este tipo de pruebas simples tienen el potencial de advertir el deterioro desde el principio.

El Alzheimer es una enfermedad progresiva que afecta a la memoria y otras importantes funciones mentales. No existe cura, por eso la detección temprana es la mejor estrategia para atrasar los síntomas.

La demencia afecta a 50 millones de personas en todo el mundo y el Alzheimer es la forma más común, que abarca entre el 50 y 70% del total.

Durante años, investigadores han analizado los cambios en el habla y la voz en personas que tienen síntomas de enfermedades neurológicas como ELA, Parkinson y esquizofrenia. Pero esta es la primera investigación que predijo que un grupo de individuos padecería Alzheimer.

Las personas con enfermedades neurológicas tienen patrones de lenguaje distintivos que, según corroboraron los investigadores, pueden servir como señales de alerta temprana.


En el caso del Alzheimer, la detección antes del empeoramiento de los síntomas es la clave para ralentizarlos, dado que aún no existe una cura.


Científicos de IBM observaron a un grupo de 80 varones y mujeres de 80 años: la mitad tenía Alzheimer y el resto no. Pero, siete años y medio antes, todos habían sido cognitivamente normales.


El Framingham Heart Study fue una investigación a largo plazo requirió pruebas físicas y cognitivas regulares. Como parte de esto, tomaron una prueba de escritura antes de que cualquiera de ellos hubiera desarrollado Alzheimer.

 

A los voluntarios se les pidió que describan un dibujo de un niño parado en un banco inestable queriendo alcanzar un tarro de galletas en un estante alto, en frente a una pileta desbordada, mientras una mujer le da la espalda.


Los investigadores examinaron el uso de palabras de los sujetos con un programa de inteligencia artificial que buscaba diferencias sutiles en el lenguaje. 


El programa identificó que un grupo de sujetos era más repetitivo en el uso de ciertas palabras y cometieron errores comunes, como deletrear incorrectamente o con mayúsculas inadecuadas. Además, usaron lenguaje con estructura gramatical simple y al que le faltan palabras como "el", "es" y "son". 


Estos participantes resultaron ser las personas que desarrollaron la enfermedad de Alzheimer. 


El programa de Inteligencia Artificial predijo el diagnóstico con un 75% de precisión, según los resultados publicados recientemente en la revista The Lancet. 


Dado que no hay cura, las formas de ralentizar o detener la enfermedad son un objetivo estratégico, aunque difícil de alcanzar. Por eso, este tipo de pruebas simples tienen el potencial de advertir desde el principio el progreso de la enfermedad.