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Caen las ganancias de Shell pero aumentan los dividendos

Interesante estrategia de Shell, en el marco de uuna “nueva era” de crecimiento anual (una energía con bajas emisiones de carbono). Las ganancias anuales de las grandes petroleras caen al nivel más bajo desde 2005 debido a la pandemia y los precios de la energía. En el caso de Shell, es una caída del 87% en las ganancias, pero aumenta los dividendos para mantener el interés de los inversionistas.

Bernardus Cornelis Adriana Margriet van Beurden, más conocido como Ben van Beurden, es el CEO de Royal Dutch Shell plc. En la empresa desde 1983, después de graduarse con una maestría en Ingeniería Química de la Universidad Tecnológica de Delft en Países Bajos, tiene el enorme desafío de la reconversión de la empresa.

Shell, bajo presión antes del brote de coronavirus cuando las condiciones económicas empeoraron y los márgenes de las refinerías se debilitaron, se vio obligada a suspender un programa de recompra de acciones, tuvo que recortar el gasto en miles de millones de dólares, recortar costos y miles de empleos y emitir bonos.

EDF Renovables es uno de los mayores desarrolladores de energía renovable en América del Norte. Desde su parque Palen Solar (Riverside, California) abastecerá a Shell Energy North America (por sus siglas, SENA), 1 de los 3 principales comercializadores de gas y electricidad en América del Norte. Es un modelo que observa con interés la empresa angloneerlandesa.

Poco tiempo atrás, Shell informó una pérdida anual de US$ 21.700 millones, la primera en su historia. Sin embargo, la compañía ha decidido enfrentar la coyuntura.

Royal Dutch Shell aumentó su dividendo a pesar de la caída del 87% en las ganancias, provocada por la pandemia de coronavirus, que golpeó los precios de la energía, redujo la producción y debilitó los márgenes de refinación.

Durante los 3 meses hasta el 31 de diciembre, los ingresos netos de la petrolera angloneerlandesa ajustados por el costo de suministro -la medida de ganancias preferida de Shell y una de las que los analistas siguen más de cerca-, se redujeron a US$ 393 millones.

Esto se compara con US$ 2.900 millones en el mismo período hace un año y estuvo por debajo de las estimaciones de los analistas de US$ 597 millones.

Para todo 2021, Shell informó una caída del 71% en las ganancias a US$ 4.800 millones, frente a US$ 16.500 millones en 2019. Este es el nivel más bajo desde la unificación de Royal Dutch y Shell Transport en una empresa matriz en 2005.

El dividendo

La crisis del coronavirus y el colapso resultante de la demanda y los precios del petróleo han causado estragos en los balances de las principales empresas, justo cuando los actores europeos buscan generar más efectivo para invertir en energías y tecnologías con bajas emisiones de carbono.

Shell dijo que aumentaría el dividendo un 4%, a 17.35 centavos por acción en el 1er. trimestre de 2021.

En abril 2020, Shell hizo el primer recorte en su pago desde la 2da. Guerra Mundial, recortando el dividendo en un 66%, a 16 centavos.

En octubre 2020, Shell aumentó su dividendo a 16,65 centavos, que mantuvo en el 4to. trimestre, ya que buscaba atraer a los inversores después de una caída dramática en el precio de las acciones de la compañía a un mínimo de varias décadas en medio de un malestar generalizado en el mercado petrolero.

La compañía ha dicho que sus sólidos flujos de efectivo y su desempeño le dieron confianza para reanudar el pago de un dividendo más alto como parte de una “nueva era” de crecimiento anual.

"Salimos de 2020 con un balance más sólido", dijo el director ejecutivo, Ben van Beurden. "Estamos comprometidos con nuestra política de dividendos progresiva".

El desafío

Shell, que está tratando de sortear los desafíos gemelos de la pandemia y el cambio hacia una energía con bajas emisiones de carbono, planea elaborar su estrategia para un futuro con 0 emisiones netas la próxima semana.

El crudo Brent se ha recuperado de los mínimos de 18 años alcanzados el año pasado a más de US$ 55 el barril, pero aún está por debajo del nivel de US$ 70 a principios de 2020. 

Si bien los ejecutivos petroleros se han mostrado optimistas sobre el lanzamiento de vacunas, son cautelosos sobre la predicción de una recuperación.

Shell, bajo presión antes del brote de coronavirus cuando las condiciones económicas empeoraron y los márgenes de las refinerías se debilitaron, se vio obligada a suspender un programa de recompra de acciones, tuvo que recortar el gasto en miles de millones de dólares, recortar costos y miles de empleos y emitir bonos.

La compañía reportó un flujo de efectivo de las operaciones de US$ 6.300 millones en el 4to. trimestre, casi un 40% menos que en 2020.

Una vez que la compañía haya alcanzado un objetivo de deuda neta de US$ 65.000 millones, Shell dijo que su objetivo será distribuir entre el 20% y el 30% del flujo de caja de las operaciones a los accionistas mediante dividendos y recompras de acciones.

La deuda neta está en US$ 75.400 millones.