icon

Si se demora la 2da. dosis, no hay protección suficiente y es tirar el dinero

Pfizer BioNTech y Moderna han informado que para aumentar la seguridad ante las mutaciones del virus que provoca covid-19 es imprescindible respetar el calendario estipulado para la vacunación de los ciudadanos y no alterar el cronograma establecido.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, cada vez más preocupado por una nueva pandemia.

Sanofi, que trabaja junto a GSK en el desarrollo de su propia vacuna contra la COVID-19, ha anunciado que "proveerá acceso a BioNTech a su infraestructura de producción" de vacunas para ayudar en la fabricación de la vacuna contra la COVID-19. De acuerdo al comunicado, a partir del verano boreal Sanofi se encargará de la última etapa de producción para, según el laboratorio, producir 125 millones de vacunas para la Unión Europea. Las dosis iniciales se harán en la planta que la francesa Sanofi tiene en Frankfurt, Alemania. Según ha explicado Paul Hudson, director general de Sanofi, "este sitio de producción al estar ubicado cerca de la sede de BioNTech, facilitará las cosas". En el comunicado no se ha detallado que haya un acuerdo económico ni la cuantía del mismo, aunque el gobierno francés ya había presionado a Sanofi para que pusiera sus instalaciones a disposición de sus rivales.

La mayoría de las vacunas que se están desarrollando contra la enfermedad requieren 2 dosis para lograr la eficacia esperada: las de Pfizer, Moderna, Oxford/AstraZeneca y la Sputnik V. Esto también es válido para la Coronavac, en colaboración con la farmacéutica Sinovac. La 1ra. dosis es lo que los científicos llaman el refuerzo principal. La 2da. dosis genera una mejor respuesta inmunológica.

No respetar la doble dosis (que se administra con 21 días de diferencia en la Pfizer y en la Sputnik V y de 28 días a 6 semanas en la de Moderna) implica un riesgo de futuro contagio y podría provocar nuevas mutaciones en el virus, según el epidemiólogo Fernando García, presidente del comité de Ética del Hospital Carlos III.

En una entrevista que le concedio a la española agencia EFE, García asegura que no cumplir con el calendario obligatorio y dejar de administrar la segunda dosis de la vacuna puede ayudar a la permanencia del virus y sus variantes, así como a la aparición de mutaciones nuevas.

García advierte de que "los beneficios de la vacunación se pierden y el problema es que se desconoce el grado de inmunidad de una sola inoculación" y es muy crítico con esa idea de una única dosis, lo que califica como "tirar el dinero" y algo que le "chirría".

En tanto, Marcos López Hoyos, de la Sociedad Española de Inmunología, declaró a EFE que, de no cumplir con los plazos que establecen los desarrolladores de las vacunas, "la efectividad no está asegurada".

Además, traslada una recomendación a las autoridades de cara a las campañas de vacunación: "No podemos trasladar el mensaje de que se puede retrasar sin más porque caemos en un error importante".

Los alegatos de García y López se producen tras la decisión de Reino Unido de retrasar hasta en 12 semanas la inoculación de la 2da. dosis de la vacuna de Pfizer, con el objetivo de administrar la 1ra. dosis a más personas e intentar una inmunización más rápida y completa.

La medida de Reino Unido fue criticada por el mundo de la ciencia e incluso provocó un comunicado conjunto de Pfizer y BioNTech rechazando este proceder y avisando de que "la seguridad y la eficacia de la vacuna no han sido evaluadas en diferentes calendarios de vacunación, ya que la mayoría de los participantes en los test recibió su segunda dosis dentro del marco especificado en el diseño del estudio".

Las 2 compañías han informado recientemente de que su fármaco contra el coronavirus es eficaz también contra las variantes británica y sudafricana de la enfermedad, aunque se encuentran en pleno proceso de pruebas para aumentar la seguridad ante esas mutaciones que podrían prevalecer si no se respeta el calendario estipulado para la vacunación.
Lo que viene

Las empresas farmacéuticas más grandes del mundo ni están preparadas para la próxima pandemia a pesar de la creciente respuesta al brote de Covid-19, advirtió un informe que firmó Jayasree K Iyer, director ejecutivo de Access to Medicine Foundation, con sede en Holanda, organización sin fines de lucro financiada por los gobiernos del Reino Unido y Holanda y otros.

Iyer insistió en observar un brote del virus Nipah en China, con una tasa de mortalidad de hasta 75%, como potencialmente el próximo gran riesgo de pandemia.

“El virus Nipah es otra enfermedad infecciosa emergente que causa gran preocupación”, dijo. “Nipah podría explotar en cualquier momento. La próxima pandemia podría ser una infección resistente a los medicamentos ".

Nipah puede causar graves problemas respiratorios y encefalitis, inflamación del cerebro y tiene una tasa de mortalidad del 40% al 75%, según el lugar donde se produzca el brote. Los murciélagos frugívoros son su huésped natural. Los brotes en Bangladesh y la India probablemente estuvieron relacionados con el consumo de jugo de palmera datilera .

Es 1 de las 10 enfermedades infecciosas de las 16 identificadas por la Organización Mundial de la Salud como el mayor riesgo para la salud pública donde no hay proyectos en los proyectos de las empresas farmacéuticas, según el informe bienal de la fundación. 

También incluyen la fiebre del valle del Rift, común en el África subsahariana, junto con Mers y Sars, enfermedades respiratorias que son causadas por coronavirus y tienen tasas de mortalidad mucho más altas que Covid-19 pero son menos infecciosas.