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WhatsApp aplaude al cuestionable Ginsberg Zuckerberg contra Telegram

Lamentable la organización no gubernamental Coalition for a Safer Web (Coalición por una Web más segura), del ex embajador de USA en Marruecos, el olvidable Marc Ginsberg: su reclamo judicial para apartar a Telegram de Google Play expone el enorme peligro de la libertad de expresión en manos de los 'progresistas' que terminan pareciéndose a los extremistas del otro lado.

Hubo un tiempo en el que Marc Charles Ginsberg parecía que llegaría lejos. Luego él sucumbió y ahora se dedica a intentar censurar en las redes sociales.

El fundador y director ejecutivo de Telegram, Pável Dúrov, asegura que las personas "deben desinstalar WhatsApp" de cualquier dispositivo debido a las continuas vulnerabilidades de seguridad que aquejan a esa aplicación de mensajería. Luego apareció Marc Ginsberg al rescate de WhatsApp.

Algunos especulan que Mark Zuckerberg encontró, un día, un Marc Charles Ginsberg.

Ya tiene 70 años Marc Charles Ginsberg y resulta una ilusión creer que él va a cambiar.

Él cree que es un 'progresista' pero, en verdad, es un personaje mediático que se quedó en los años '70 pero presume de conocer el siglo 21.

Si bien parecía que que llegaría a secretario de Estado, nunca ocurrió.

Ginsberg comenzó junto al entonces ascendente senador Edward Kenney, quien esperaba llegar a la Casa Blanca y también quedó en el camino por errores propios muy graves. 

Judío, políglota y con estudios universitarios en las universidades de prestigio, Ginsberg tenía posibilidades de llegar muy arriba en los organigramas estadounidenses. Cyrus Vance le concedió una oportunidad cuando le hizo enlace del Departamento de Estado y la Casa Blanca, pero fueen vano.

James Carter insistió, haciéndolo Asesor Principal Adjunto del Presidente para Política de Oriente Medio. Y le explotó en las narices el ayatolloh Rudollah Khomeini.

Ya devaluado, Bill Clinton lo envió a Marruecos como embajador. También intentó algo con Al Gore, pero ya se sabe que Gore perdió con George W. Bush, quien hizo trampa.

Sin carrera exterior, Ginsberg incursionó en el mundo de las organizaciones no gubernamentales y los centros de estudio: One Voice Movement Foundation (Movimiento Una Voz), Peaceworks LLC, Rand Corporation y Coalición por una Web Más Segura (Coalition for a Safer Web), un grupo que aboga por eliminar el contenido extremista de las redes sociales. 

¿Por qué Telegram sería extremista

En verdad, Ginsberg parece un cruzado de WhatsApp. Su ONG ni mencionó las erradas decisiones de Mark Zuckerberg que provocaron la explosión de Telegram.

Ginsberg le ha pedido a un tribunal de California que obligue a Google a eliminar Telegram de su tienda Play, por acusaciones de que la aplicación de mensajería se utiliza para incitar a la violencia. 

El desafío legal refleja una demanda similar presentada contra Apple.

La denuncia señala que Google suspendió a Parler, un sitio de microblogging conservador similar a Twitter, de su tienda de aplicaciones debido a que algunos usuarios expresaron su apoyo a la violencia que sacudió al Capitolio el 06/01. 

Según Ginsberg, Telegram debería recibir el mismo trato. 

"Google no ha tomado ninguna acción contra Telegram comparable a la acción que ha tomado contra Parler para obligar a Telegram a mejorar sus políticas de moderación de contenido", alega la demanda. 

Para comenzar no es cierto pero corresponde a los abogados de Telegram probarlo.

La cuestión de fondo es que los 'progresistas' han decidido comportarse igual que los del otro extremo.

Probablemente, Ginsberg termine siendo un Proud Boy del otro lado. Censurar. Prohibir. Y, quizás, beneficiar a un competidor privado.

Más grave aún: a Telegram la prohibió Vladímir Putin en Rusia, y el 'progresista' Ginsberg termina asemejándose a Putin.

Pero la culpa siempre es del otro. Entonces, en su demanda, Ginsberg afirma que Telegram es "el canal de comunicaciones nacionalista neonazi / blanco preferido, que aviva la incitación antisemita y anti-negra durante la actual ola de protestas en todo Estados Unidos". 

La demanda afirma que la aplicación se está convirtiendo rápidamente en un caldo de cultivo para el extremismo a medida que los usuarios de Parler "migran" a otras aplicaciones. 

El lado B

Los desafíos legales son parte de la misión declarada de CWS de limitar el acceso de los "extremistas a la infraestructura de Internet" y abogar por la "eliminación rápida del contenido de instrucción e incitación extremista y terrorista de las plataformas de redes sociales".

Telegram ha experimentado un aumento en los nuevos usuarios después de que WhatsApp quiso entrometerse en la intimidad de sus usuarios para mejorar las ofertas de Facebook Shop. 

Aunque los críticos han pintado a Telegram como un refugio seguro para los extremistas de derecha, la compañía ha tomado sus propias medidas para mantener su plataforma libre de odio. La semana pasada anunció que tenía “decenas” de canales suspendidos en su plataforma que supuestamente tenían vínculos con neonazis y supremacistas blancos.