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Error de Putin la detención de Alexey Navalny al regresar a Rusia

Vladímir Putin cayó en la trampa porque no se trata de afirmar que el sistema judicial ruso es independiente sino de mejorar la vapuleada imagen de Rusia, que ni el hallazgo de la vacuna Sputnik V logra mejorar. Es evidente cómo fue que los rusos perdieron la Guerra Fría, y no han 'cambiado el chip'. Alexey Navalny, figura de la oposición rusa, ha sido puesto bajo custodia luego de una audiencia judicial improvisada en la estación de policía de Khimki, cerca de Moscú. Él fue arrestado en el aeropuerto el domingo 17/01, poco después de aterrizar en Rusia. La decisión del lunes 18/01 significa que estará detenido durante 30 días a la espera de juicio. Navalny está acusado de violar los términos de su libertad condicional, luego de una sentencia suspendida de 3 años y medio que recibió en 2014. Esa condena se relaciona con un caso de fraude que involucra a la marca de cosméticos francesa Yves Rocher. 

Alexej Navalny en su vuelo de regreso a Rusia el domingo 17/01.

Los Navalny realizando los trámites en inmigración al volver a Rusia.

Policía rusa desplegada en el Aeropuerto moscovita para la detención de Alexey Navalny.

El crítico del Kremlin, Alexei Navalny (44), fue arrestado cuando ingresaba a Rusia, y ya ha sido llevado ante la justicia el lunes 18/01. 

Con coraje, Navalny regresó a Rusia luego de que el Gobierno ruso le intimara que si no volvía ahora nunca más podría hacerlo sin ir a la cárcel.

Navalny regresó pese a que en Rusia lo intentaron matar, probablemente funcionarios de la inteligencia gubernamental que lo envenenaron, según corroboraron autoridades sanitarias de Alemania.

El Servicio Penitenciario Federal ruso declaró el 14/01 que durante 2020 Navalni violó los términos de una sentencia anterior que le impuso condena suspendida y libertad condicional.

Y advirtió que la sentencia condicional puede ser sustituida por una real.

Asimismo comunicó que Navalni permanecerá bajo custodia hasta que se emita una decisión judicial por no presentarse a las revisiones. Ridículo. Grotesco. Bizarro.

Un bochorno

En Moscú, él tuvo que comparecer ante un tribunal de emergencia convocado con urgencia en una estación de policía en la ciudad de Khimki al norte de Moscú.

A tal efecto, se ha llevado a un juez a la comisaría. La portavoz de Nawalny, Kira Yarmysh, lo confirmó en Twitter. Difícil de creer: solo los reporteros leales al régimen fueron informados por las autoridades y admitidos a la audiencia convocada apresuradamente.

Navalny expresó su disgusto frente al pseudo-tribunal: “He visto el sistema de justicia ridiculizado muchas veces. Pero esta vez el hombre en el búnker (N. de la R.: Vladímir Putin) Está tan asustado que literalmente arrojó la ley a la basura".

Lo que le sucedió fue "el colmo de la anarquía", incompatible con cualquier legislación penal rusa. Nunca ha experimentado "algo tan ilegal". Y a eso se llama "Sesión de audiencia pública de la ciudad de Khimki", explicó Navalny.

Incomprensible

La audiencia se trasladó del domingo 17 al lunes 18 por la tarde, y sus representantes legales recibieron los documentos judiciales exactamente 1 minuto antes de que comenzaran los procedimientos. 

Según Navalny, salió de su celda de la prisión para reunirse con su abogada, Olga Mikhailova, pero lo llevaron de inmediato a una sala de audiencias improvisada en la comisaría de policía.

En un video publicado en Twitter por su representante, Kira Yarmysh, Navalny calificó la audiencia inesperada como "la forma más extrema de ilegalidad".

Putin no tuvo mejor idea que enviar a dar explicaciones al canciller ruso, Serguéi Lavrov, durante su tradicional rueda de prensa sobre los resultados de la diplomacia rusa en 2020.

"Vemos cómo han aprovechado las noticias sobre el regreso de Navalni a Rusia. Se nota la alegría con la que se dan los comentarios, casi todos iguales. La alegría, porque esto permite a los políticos occidentales pensar que así podrán desviar la atención de la profunda crisis en la que se encuentra el modelo de desarrollo liberal", dijo Lavrov. 

El ministro se mostró convencido de que "no se debe buscar motivos externos para justificar nuestras propias acciones o desviar la atención de nuestros propios problemas y crisis, sino que, al contrario, se debe jugar honestamente y buscar la oportunidad para resolver sus problemas internos en una cooperación internacional honesta e igualitaria".

"Señores, alemanes, franceses, suecos, cumplan con su obligación internacional, presenten los resultados de los análisis que, según ustedes, contienen algún agente de guerra desconocido, ya que no está en las listas de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ)", dijo Lavrov.

"Ni siquiera tenemos resultados de análisis, ningún informe toxicológico, nada de nada", indicó.
 
Lavrov reiteró que el caso Navalni es competencia única y exclusivamente de las fuerzas del orden y no tiene una dimensión internacional. 

"No puede haber ninguna solicitud al Ministerio de Exteriores. Se trata de la implementación de las leyes rusas", dijo el canciller.

"Dado que no encontramos nada en los análisis (médicos) de Navalni que indique envenenamiento con sustancias militares, no tenemos fundamento en nuestra legislación para iniciar un caso criminal, no importa que alguien nos diga lo contrario", expresó.

Lavrov agregó que, en su opinión, Rusia debería enviar una nueva solicitud, para que "los colegas alemanes no se vayan a creer que han cumplido sus funciones". 

Asimismo, el jefe de la diplomacia rusa instó a Berlín a transferir los resultados de los análisis de Navalni que supuestamente contienen un agente de guerra química.