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Hay dos Argentinas, una con crisis climática y otra que solo ve petróleo

De un lado se ven los intereses económicos a corto plazo basados en la explotación de los combustibles fósiles. Por el otro, la ciencia y la experiencia revelan una situación ambiental con cada vez más crisis a las puertas.

Las compañías YPF, Shell y Equinor firmaron un acuerdo para explorar la Cuenca Norte del Mar Argentino en busca de petróleo.

A la par, las emisiones de dióxido de carbono calientan la Tierra a temperaturas inéditas con consecuencias inmensurables.

Argentina se comprometió a mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2 grados y limitar ese aumento a 1,5 grados con respecto a los niveles preindustriales. Pero las palabras no alcanzan y las acciones demuestran otros intereses.

La argentina YPF firmó junto a las empresas extranjeras Shell Equinor un acuerdo para explorar la Cuenca Norte del Mar Argentino. El pozo se ubica entre Mar del Plata y Bahía Blanca y es de aguas profundas, de entre 200 a 1300 metros.


El área abarca unos 15 mil kilómetros cuadrados y es la más grande de dicha Cuenca. Previamente se realizaron estudios para determinar la posible presencia de petróleo y ahora el pozo lo confirmará o no. 


La eventual extracción será realizada por la extranjera Equinor y la alianza no es novedosa, dado que trabajan asociadas en Vaca Muerta, el yacimiento de 30 mil kilómetros cuadrados de formación geológica de shale ubicada entre las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza.  


Estratégicamente, es el mayor proyecto energético del país, una política de Estado hace años. 


Al mismo tiempo, en lo que parece ser otra Argentina, se dieron a conocer los datos que señalan a la década cerrada en 2020 como la más caliente de la historia registrada. Como si fuera poco, los últimos 6 fueron los más cálidos, según la Organización Meteorológica Mundial. 


Las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y su absorción en los océanos están haciendo estragos en la naturaleza y son una bomba de tiempo para el ser humano. 


Las aguas son cada vez más acidas, la sequía y los incendios se llevan consigo cultivos y economías regionales, y los eventos climáticos extremos azotan ciudades enteras con huracanes, nevadas y aumento del nivel del mar. 


La temperatura promedio mundial entre enero y octubre del 2020 fue de 1,2 grados centígrados por encima de la línea de base, con los niveles preindustriales como referencia (1850-1900). 


En este sentido, Argentina se había comprometido a diseñar y ejecutar acciones para disminuir el calentamiento global, tras el Acuerdo de París que entró en vigencia en 2016. Sin embargo, la orientación económica, energética y principalmente política van en la dirección opuesta.  


De acuerdo a este panorama, parecería que existen dos Argentinas. Una que solo ve al petróleo como la panacea económica, y otra que ve y advierte las catastróficas consecuencias de tales decisiones.