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En China, España y Taiwán activan enfermeros robots que hacen pruebas de covid-19

2 experiencias en forma simultánea pero coincidente. Por un lado, en una ciudad del noreste de China se utilizó por primer vez este miércoles 13/011 un robot para realizar pruebas de covid-19, en el marco de una campaña de detección masiva tras registrarse algunos casos. Por otra parte, investigadores del Instituto de Bioingeniería de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche (España) han diseñado un robot que, de manera totalmente autónoma, puede tomar muestras para la realización de pruebas PCR para la detección del coronavirus. Es un brazo robótico al que los especialistas de la UMH han incorporado un software de creación propia que simula la forma en la que los profesionales sanitarios obtienen las muestras para la realización de estos test. Antes de ambos desarrollos, en agosto 2020, ya se había presentado un brazo robótico para esta tarea en Taiwán, patente de Brain Navi.

Las pruebas automáticas reducirían enormemente el riesgo al que se exponen los profesionales de la salud cada vez que hacen una. Esa es la idea detrás del robot desarrollado por Brain Navi.

Gran cantidad de proyectos de 'Covichain Robots', mecanismos automáticos para la Era del Covid-19, con participación de organizaciones no gubernamentales, empresas privadas y Estados.

En la imagen, otra de las experiencias robóticas para el trabajo sanitario de campo tal como agilizar los testeos de covid-19.

Instalado en un jardín de infantes de Shenyang, capital de la provincia de Liaoning, un brazo articulado, controlado en forma remota por un operador, raspa delicadamente la garganta de los pacientes con un hisopo.

Es necesario destacar que Shenyang es una ciudad con mucha tecnología robótica. Por ejemplo, es la sede de Siasun, empresa de alta tecnología que pertenece a la Academia de Ciencias de China (Siacas), la empresa líder TOP 10 en la industria robótica china, que tiene la línea de productos robóticos más completa del mundo. 

Y también es la sede del Instituto de Automatización de Shenyang (SIA), también de la Academia China de Ciencias, que lleva 60 años en la ciencia y la ingeniería de la automatización, robótica, fabricación inteligente y tecnología de la información optoelectrónica. 

SIA es el instituto de apoyo para más de 10 laboratorios y centros de ingeniería nacionales y provinciales, incluido el Centro Nacional de Investigación de Ingeniería en Robótica, el Laboratorio Estatal de Robótica clave y el Laboratorio clave CAS para sistemas de control en red.

Shenyang es la capital y la ciudad más poblada de la provincia de Liaoning, con 6,5 millones de habitantes, en la ribera del río Hun —un afluente del Liao—, centro de transporte y comercio con Japón, Rusia y Corea.

De centro de la industria pesada en China en los años 1930, ha logrado reconvertirse a las tecnologías necesarias en el siglo 21.

Brazo robótico

La principal ventaja del robot chino: permite reducir el riesgo de contagio del personal sanitario, y hace gala de una alta precisión de movimientos.

Para nada impresionados por esta instalación futurista, muchos habitantes de Shenyang hicieron cola este miércoles 13/011 ante el centro de pruebas instalado en la escuela.

Tras escanear documento de identidad, los pacientes se sientan frente al dispositivo, y una voz femenina pregrabada les pide con cortesía que abran la boca.

El robot entonces dirige el hisopo hacia la garganta del paciente. Un operador cubierto por un traje de protección completo controla toda la operación de manera remota a través de una cámara instalada en el brazo robótico articulado y una pantalla de control.

China ha logrado en gran medida contener la pandemia de covid-19 en su territorio desde la primavera boreal de 2020. No obstante, ha tenido que enfrentar pequeños focos, de apenas decenas de personas durante algunas semanas.

Las autoridades reaccionan dinámicamente, imponiendo confinamientos y restricciones de viajes, o campañas masivas de detección del virus desarrolladas en pocos días sobre decenas de millones de personas.

En España

Un proyecto financiado con cerca de 100.000 euros en la convocatoria de ayudas urgentes para la financiación de soluciones científico-innovadoras directamente relacionadas con la lucha contra la Covid-19, se ha desarrollado en el tiempo récord de menos de 6 meses a pesar de las dificultades logísticas de esta época. 

Es 1 de los 4 proyectos de innovación e investigación para la lucha contra el Covid-19 de la UMH que han sido seleccionados por la Generalitat valenciana Valenciana, dentro de la convocatoria #SúmateAlRetoContraElCovid-19, organizada junto a la Agència Valenciana de la Innovació (AVI).

PCR

Los test de PCR necesitan una muestra que se recoge de la nariz o de la parte posterior de la garganta del paciente. Ese material biológico debe almacenarse en un contenedor seguro y se envía a un laboratorio para su análisis. Aunque los profesionales que se ocupan de realizar estas pruebas van debidamente protegidos con sus correspondientes EPI, lo cierto es que siempre existe un riesgo de trasmisión del virus.

Un riesgo que desaparece si se emplea este nuevo sistema robótico que ya ha sido patentado. Emplea entre 7 y 8 minutos en la toma de muestras, y puede llegar a gestionar unas 200 muestras diarias. El empleo extendido de este robot, dicen desde la UMH, "permitiría que los sanitarios se centraran primordialmente en el proceso de vacunación a la población, que es uno de los retos más inmediatos e importantes a los que se enfrenta la sociedad en todo el mundo.".

El robot cuenta con un sistema de cámaras que le permiten identificar al sujeto que se somete a la prueba. De esta manera, de forma autónoma, el brazo robótico puede introducir el hisopo en el conducto nasal para extraer las muestras. 

"El robot realiza la inserción del hisopo guiado por un sensor de fuerza y corrige la trayectoria si es necesario", explican en un comunicado desde la Miguel Hernández. De la misma manera que los profesionales sanitarios, el robot "realiza dos o tres movimientos giratorios, según indican los protocolos sanitarios. Posteriormente, extrae el hisopo, lo corta y lo almacena a una temperatura entre 2 a 8 grados". 

Una vez que el sistema robótico termina la operación, de una manera totalmente autónoma procede a su desinfección con rayos ultravioletas.

En Taiwán

Antes, Brain Navi, una startup de Taiwan, ha presentado un robot que hace la prueba del coronavirus, evitando el riesgo que pueden sufrir trabajadores sanitarios al hacerla.

La prueba típica para comprobar si una persona ha sido sufre Covid-19 es la PCR; consiste en tomar una muestra de la cavidad nasal, para analizar la composición genética de las células y comprobar si contiene el ARN del virus SARS-CoV-2. Es un proceso complejo, y por lo tanto su inconveniente es la lentitud en conseguir el diagnóstico.

Brain Navi afirma que su tecnología es segura gracias al uso de una cámara de profundidad, que escanea la cara y mide las distancias entre la fosa nasal y el canal auditivo, lo que indica la profundidad de la cavidad nasal.

El robot es capaz de navegar por el interior de la cabeza del usuario, aunque no tiene ningún tipo de sensor táctil; pero la compañía cree que la manera en la que escanea el interior del cráneo es suficiente para guiar el brazo de manera segura. Y que, en todo caso, si el usuario no se nota cómodo puede apartar la cabeza.

Brain Navi es conocida por desarrollar en el pasado un brazo robótico diseñado para ayudar a cirujanos en operaciones en el cerebro; y adaptaron esa tecnología a las necesidades propias del covid-19.