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Wuhan reanuda un tema urgente: 6 meses de debilidad, ansiedad e insomnio

Actualmente el foco está puesto en las vacunas, pero algunas personas continúan atravesando síntomas de coronavirus medio año después del alta médica. Un estudio chino revela la verdadera dimensión del problema.

Se publicaron los resultados de una investigación realizada en la ciudad en la que apareció el coronavirus. Hasta el momento, es el análisis más grande y de mayor duración del impacto a largo plazo de la enfermedad.

Los síntomas más comunes los meses siguiente al diagnóstico fueron: fatiga o debilidad muscular, dificultades para dormir, ansiedad y depresión.

Las personas que atravesaron enfermedades más graves son las más preocupantes, dado que tienen capacidades de difusión pulmonar más deterioradas y manifestaciones anormales de imágenes de tórax.

Entre el rebrote y la segunda ola en Argentina, todos los intereses están puestos en las vacunas. Sin embargo, una investigación de Wuhan, China, retoma el problema de COVID-19 persistente. 


La enfermedad de poco más de un año, todavía se conoce parcialmente. En síntesis, el conocimiento que se obtuvo de ella se acumuló a la par del aumento de casos positivos y muertes. 


En miras a revelar los misterios pendientes, el nuevo estudio echó luz sobre los síntomas prolongados de la infección por SARS-CoV-2. 


Para conocer qué sucedió con los pacientes dados de alta, los investigadores tomaron 1655 casos. De ellos, el 76% informó al menos un síntoma persistente. Los más comunes fueron: 


# Fatiga o debilidad muscular en el 63% 

# Dificultades para dormir en un 26% 

# Ansiedad depresión en un 23% 


Los datos se relevaron entre junio y septiembre del año pasado. Con todo, aún no existe ninguna evidencia certera acerca de las posibles manifestaciones en órganos extra-pulmonares luego de la etapa aguda de COVID-19. 


En la publicación disponible en la revista The Lancet se argumenta que, hasta el momento, “se describieron explícitamente las características epidemiológicas y clínicas, la patogenia y las complicaciones de los pacientes con COVID-19 en fase aguda, pero las consecuencias a largo plazo de la enfermedad siguen siendo poco claras”. 


Por este motivo, este estudio es el más grande de su tipo hasta el momento. Las conclusiones demostraron que el seguimiento de pacientes es una necesidad urgente, principalmente de aquellos que cursaron infecciones graves.