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Muchas preguntas sobre qué pasa con las empresas privadas en China

China no logró su despegue gracias al Estado chino. China lo consiguió porque empresas privadas hicieran aportes no sólo financieros sino también de tecnología. Sin la incorporación de tecnología -en muchos casos, transferencia de conocimiento desde el extranjero- no hubiese ocurrido el milagro. El sector privado fue mucho más ágil que la burocracia estatal en la incorporación, adaptación, rediseño y aplicación de esas tecnologías, y ocurrió el nacimiento de una burguesía china más allá del Estado, que quedó vinculado a empresas de explotación de materias primas, industria pesada, transportes e ingeniería y construcción: la economía convencional. En la economía digital, más allá del supuesto aporte no confirmado del Ejército chino a Huawei -que bien puede ser sólo la excusa de Donald Trump-, ocurrió un boom del empresariado privado. Ahora todo ese esquema entra en crisis porque el comunismo ha decidido recuperar su memoria: nadie ni nada puede crecer más allá del Estado. Pero eso provoca desconfianza sobre la China que viene. Y aquí hay una pregunta: ¿podrá China mantener su ritmo de incorporación de tecnología o comenzará a ralentizarse en forma progresiva?

Jack Ma no estaría detenido sino en silencio para permitir una negociación con el Gobierno sin su presencia conflictiva hoy día. Sin embargo, es probable que haya se haya roto en forma definitiva entre él y la Administración Xi.

Donald Trump y Xi Jinping: Una pregunta es si el chino anticipó la ofensiva del estadounidense, y fue tomado por sorpresa. Otra pregunta es cuál es la visión verdadera de Xi del rol del capital privado en China.

Imagen de la conducción del Partido Comunista Chino, que hace 2 años premió a Jack Ma y ahora apuntó contra él.

"Hace cuatro años, cuando el principal fondo del mercado monetario de Ant Group estaba llegando a un máximo de más de US$ 260.000 millones en activos bajo administración, muchos de los bancos estatales de China y sus reguladores comenzaron a agitarse. En una serie de llamadas y reuniones con Jack Ma, fundador de Ant y Alibaba, ejecutivos bancarios y funcionarios reguladores exigieron que su fondo Yu'E Bao tirase de las riendas", cuentan en Financial Times, Tom Mitchell en Singapur y Yuan Yang y Ryan McMorrow en Beijing.

“Yu'E Bao estaba sacando mucho dinero de los bancos”, explicó una persona familiarizada con las discusiones. “Los bancos estaban preocupados por el impacto en la liquidez y querían que Ant tomara medidas para minimizar el impacto. Las conversaciones fueron bastante tensas".

Al final, Ma tuvo que echarse atrás y Yu'E Bao impuso límites a la cantidad que la gente podía depositar. Entre marzo y diciembre de 2018, sus fondos administrados cayeron un tercio, a US$ 168.000 millones y se ubicaron en US$ 183.000 millones en septiembre pasado.

Aquel enfrentamiento resultó un preludio de la confrontación mucho mayor que ahora enfrenta al Partido Comunista Chino y al presidente Xi Jinping no solo contra Ant sino también contra Alibaba, el grupo de comercio electrónico fundado por Ma.

El enfrentamiento, que ha provocado una especulación desenfrenada sobre el paradero de Ma, podría convertirse en un momento decisivo para el futuro de las empresas privadas en la China de Xi.

Xi ha sido beneficiario de un fenómeno económico que no provocó sino que heredó. 

Será interesante conocer si Xi podría hacer algo para llevarlo a la siguiente etapa, en el complicado escenario global.

La caída

El 24/12/2020, el regulador del mercado de China anunció que estaba iniciando una investigación antimonopolio contra Alibaba y envió investigadores a su sede en la ciudad de Hangzhou, en el este de China, la ciudad natal de Ma. 

El anuncio se produjo apenas 2 semanas después de que el Politburó del Partido Comunista Chino dijera que apuntaría contra las empresas monopólicas para evitar la "expansión desordenada del capital".

La medida sobre Alibaba ocurrió 2 meses después de que los reguladores financieros cancelaron drásticamente la oferta pública inicial de US$ 37.000 millones que había organizado Ant, cuyo volumen habría sido la OPI más grande del mundo.

Ant tiene un universo de 700 millones de personas (la mitad de la población total de China) y 80 millones de comerciantes utilizan regularmente Alipay, su aplicación de pago, que en el más reciente año financiero del grupo procesaron pagos por valor de 118 billones de yuanes (US$ 18,2 billones). 

Las acciones de Alibaba han caído casi 30%, desde que comenzó el enfrentamiento regulatorio a fines de octubre, lo que provocó un gran impacto contra el patrimonio neto de Ma, que no ha sido visto en público desde entonces. 

Durante el mismo período, su fortuna ha disminuido de US$ 62.000 millones a US$ 49.000 millones, según datos de Bloomberg. 

Él ha perdido el lugar de liderazgo de los mayores millonarios privados de China, lugar que ha ocupado el rey del agua embotellada, Zhong Shanshan.

Si Ant y Alibaba son paralizados por los reguladores, o Jack Ma se convierte en el objetivo personal de los investigadores, se convertirá en un momento histórico en la voluble relación del Partido Comunista Chino con el sector privado de China.

Irónicamente, Ma es un afiliado al partido.

¿Qué pasa aquí?

Desde que el verdadero creador de la China moderna, Deng Xiaoping, inauguró hace 40 años los tiempos de la “reforma y apertura”.

Así fue como el vetusto y burocrático Estado chino comenzó a interactuar con el sector privado, y se hizo dependiente de empresarios pujantes, innovadores, audaces, algunos más eficientes que otros, algunos más transparentes que otros, algunos más confiables que otros.

Pero el Partido Comunista Chino nació para ejercer el control, es su misión y es lo que único que conoce como objetivo, en especial desde que Xi Jinping llegó al poder hace casi 10 años.

No está claro si a Xi le atrae el capital privado o lo soporta porque no tiene alternativa.

Se atribuye a Xi ofensivas periódicas contra el sector y empresarios prominentes.

Es cierto que esto no sólo sucede en China. También en USA y en la Unión Europea. Y ocurrió en Rusia.

En USA y en Europa hay investigaciones, multas y sanciones, contra Apple, Facebook, Amazon y Google, entre otras empresas tecnológicas con ambiciones financieras. 

Pero hay coincidencia en que no están en consideraciones las sanciones posibles nunca pondrán en duda la continuidad operativa y jurídica de esas empresas.

En el caso de China, sí hay interrogantes acerca del presente y futuro de Ma, y de sus empresas. La incertidumbre tiene consecuencias negativas para China, no sólo para Ma.

“Los magnates chinos de Internet aún pueden disfrutar de negocios prósperos y enormes fortunas si son capaces de convencer a los principales líderes de su lealtad”, dice Chen Long, de Plenum, una consultora con sede en Beijing. 

Según él, todo esto se trata de "asegurarse de que ni Ma ni nadie más cruce la línea roja de intentar ejercer nuevamente una influencia personal sobre las políticas gubernamentales, al menos no públicamente. El gobierno los apoyará con la condición de que sirvan primero al interés nacional".

El Gran Choque

Ma no ha aparecido en público desde el 24/10, cuando pronunció un discurso de alto perfil crítico delante de los bancos estatales con los que se enfrentó por el rápido crecimiento de su fondo Yu'E Bao. 

Según Financial Times, el discurso enfureció a Xi, quien tomó la decisión de frenar la OPI de Ant.

“Innovar sin correr riesgos es estrangular la innovación”, dijo Ma. “No existe la innovación sin riesgos en el mundo. Muy a menudo, un intento de minimizar el riesgo a cero es el mayor riesgo en sí mismo ".

Antes, Wang Qishan, el poderoso vicepresidente de Xi y ex zar anticorrupción, había mencionado la importancia primordial de la estabilidad del sistema financiero: “Deben realizarse esfuerzos para prevenir y reducir los riesgos financieros... la seguridad siempre ocupa el primer lugar. Si bien las nuevas tecnologías financieras han mejorado la eficiencia y han brindado conveniencia, los riesgos financieros se han incrementado".

En una reprimenda pública, 2 meses después, el 26/12/2020, el banco central de China criticó a Ant por ser demasiado arrogante sobre el riesgo financiero y aprovecharse de las 'lagunas regulatorias'. 

¿China está repudiando la revolución financiera que Ant provocó en China?

Pan Gongsheng, el vicegobernador del Banco Popular de China, reconoció que Ant “ha desempeñado un papel innovador en el desarrollo de tecnología financiera y en la mejora de la eficiencia e inclusión de los servicios financieros”. 

Y ratificó el “inquebrantable” compromiso de “proteger los derechos de propiedad y promover el espíritu empresarial”.

¿Esto es creíble o sólo palabras por temor a consecuencias no previstas en la coyuntura de Ant / Alibaba?

El éxito volátil

Jack Ma ha disfrutado durante mucho tiempo del apoyo de funcionarios del Consejo de Estado y de los principales reguladores financieros, que han transformado la economía de China y han convertido su sector de servicios en línea en un líder mundial. 

Precisamente por esas contribuciones, 2 años atrás el Partido Comunista Chino premió a Jack Ma.

El Comité Central del PCCh le reconoció "convertir a China en un actor líder en la industria del comercio electrónico internacional, las finanzas en Internet y la computación en la nube".

Pero ahora lo castiga. ¿Qué ha sucedido?

“Si su discurso no hubiera sucedido, todo hubiera estado bien", según Chen Long.

Los actos de desaparición son inusuales para Ma, quien ha realizado actuaciones musicales extravagantes en eventos de Alibaba y le fascina aparecer junto a jefes de Estado y líderes de gobierno.

Muchos de los amigos y colegas de Ma desmintieron las sugerencias de que él se encuentra en algún tipo de peligro legal, y mucho menos huyendo. 

Otro amigo de Ma le dijo a FT: “Todos me preguntan si está en peligro, pero está bien. Responde [a los mensajes y llamadas] rápidamente y parece que está de buen humor. Las conversaciones con los reguladores aún están en proceso, por lo que solo tiene que permanecer callado hasta que se resuelvan".

Pasos en falso 

Esos amigos dicen que lo que dijo Ma fue en serio y responde a su convicción de que la misión de Ant es transformar la prestación de servicios financieros en China.

Yu'E Bao, que se traduce como "tesoro del saldo de la cuenta", permitió a cualquier persona en China, desde el personal de un restaurante hasta los yuppies urbanos, depositar 1 renminbi (US$ 0,15) en un fondo del mercado monetario y ganar más intereses de los que podrían ganar en una cuenta de depósito de ahorros china. 

Apenas 4 años después, se convirtió en el fondo más grande del mundo, superando al fondo del mercado monetario del gobierno de USA.

El éxito del fondo fue una amenaza para los bancos estatales y los funcionarios que los regulan. 

El banco central también estaba preocupado. 

En su informe anual de estabilidad financiera de 2018, prometió "fortalecer la regulación de los fondos del mercado monetario de importancia sistemática", sin mencionar a Yu'E Bao.

Las empresas de Ma se han recuperado con fuerza de disputas regulatorias antes, aunque Ant y Alibaba nunca se enfrentaron a un escrutinio tan intenso como ahora. 

El negocio de crédito de Ant creció tanto que concede 10% de todos los préstamos de consumo no hipotecarios en China.

En 2015, la primera recaudación de fondos de Ant atrajo a una cantidad de accionistas bien conectados. El fondo de seguridad social del gobierno chino y un grupo de aseguradoras estatales tomaron participaciones en Ant.

Desde un vehículo de inversión organizado por Boyu Capital, cuyos ejecutivos incluyen al nieto del expresidente chino Jiang Zemin, hasta China Central Television, la emisora ​​estatal del país, tomaron acciones en Ant.

“Durante mucho tiempo, los reguladores dejaron que Ant se expandiera y creo que [la gerencia] se volvió un demasiado complaciente”, afirmó un confidente a FT. “Las políticas de desapalancamiento financiero han sido una tendencia desde hace varios años y el gobierno es extremadamente cuidadoso cuando se trata de finanzas".

Las autoridades ven el modelo de holding como una forma de frenar a los grandes conglomerados financieros al tiempo que aumentan su transparencia. También quieren que Ant comparta su tesoro de datos de consumidores con el banco central, algo que Ant se ha negado a hacer en el pasado.

“El gobierno chino no quiere matar a Ant, sino asegurarse de que crezca de manera saludable”, dice Deng. “Ant puede superar sus obstáculos actuales. Si tienen paciencia, podrán volver a levantarse ".

Sí perdería los acuerdos de exclusividad que restringen a los comerciantes de vender en plataformas rivales. 

Alibaba también podría enfrentar una gran multa si se considera que ha violado la ley antimonopolio de China.

“No creo que Alibaba se vaya a romper. Es solo que los métodos por los que luchan por el mercado van a estar más regulados”, concluyó ese informante. Pero todo capitalista sabe que en su negocio, para creer hay que ver.