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Moderna aprovecha el impulso y desarrolla 3 vacunas nuevas

Moderna es una empresa estadounidense de biotecnología, especializada en el descubrimiento y desarrollo de fármacos y tecnologías basadas exclusivamente en ARN mensajero. El modelo de negocio y la plataforma tecnológica de Moderna consiste en insertar ARN mensajero sintético en células vivas para su «reprogramación», o sea que desarrollen respuestas inmunitarias. La técnica de Moderna ya había sido utilizada por grandes compañías farmacéuticas y biotecnológicas, pero la abandonaron al no poder superar los efectos secundarios provocados al insertar el ARN a las células.​ En 2020, ninguna empresa había logrado que se aprobase ningún fármaco –excluyendo vacunas– basado en el ARN mensajero para uso humano... y luego lo consiguieron Pfizer BioNTech y Moderna.

El laboratorio Moderna está desarrollando 3 nuevas vacunas basadas en ARNm para la gripe estacional, el VIH y el virus Nipah.

Desde su fundación en 2010, la empresa trabaja para construir una plataforma de tecnología de ARNm y una infraestructura para acelerar el descubrimiento de fármacos. Su cartera incluye candidatos de desarrollo para vacunas y terapias basadas en ARNm que abarcan varias áreas terapéuticas y tiene varios ensayos clínicos en curso con otros candidatos de desarrollo que avanzan hacia la parte clínica.

Stéphane Bancel es un empresario multimillonario francés, director ejecutivo (CEO) y propietario del 9% de Moderna , una empresa de biotecnología estadounidense. Él tiene una maestría en Ingeniería de la CentraleSupélec de la Universidad Paris-Saclay (ex École Centrale Paris) y la Universidad de Minnesota. Luego obtuvo un MBA de la Escuela de Negocios de Harvard. Bancel fue director de ventas de Eli Lilly and Company, y en 2007, se convirtió en director ejecutivo de la empresa francesa de diagnóstico in vitro BioMérieux. En 2011, Bancel se incorporó a Moderna. Él también integra la junta directiva de Qiagen, proveedor de tecnologías de muestra y ensayo para diagnóstico molecular, pruebas aplicadas, investigación académica y farmacéutica; y de Syros Pharmaceuticals.

Moderna obtuvo notable atención mediática en 2020, cuando anunció su decisión de desarrollar una vacuna contra el Covid-19, y el Gobierno estadounidense decidió financiar la investigación.

En mayo, su valor de mercado se disparó hasta los US$ 30.000 millones y la empresa declaró disponer de US$ 2.000 millones en capital para inversiones,1 aunque ninguna de sus moléculas de ARNm había llegado a ensayos clínicos avanzados, fundamentalmente por sus efectos secundarios.

En julio de 2020, la compañía anunció que su vacuna experimental de ARNm para el COVID-19, en fase I de ensayo clínico, había producido anticuerpos que neutralizaban la enfermedad en adultos sanos.

En agosto de 2020, el Gobierno estadounidense anunció, en el marco de de la Operación Warp Speed (medidas de emergencia contra la pandemia), que había firmado un acuerdo para comprar 100 millones de dosis de la vacuna anticipada de Moderna, y la Unión Europea reservó otras 80 millones de dosis con opción a 80 millones adicionales. 

En diciembre de 2020, su vacuna para el Covid-19 fue aprobada, primero en USA y semanas después en múltiples países.

Lo que viene

Los nuevos programas de Moderna apuntarán no solo a la gripe estacional, sino también a una vacuna combinatoria que podría apuntar tanto a la gripe regular como al SARS-CoV-2, el virus que conduce al COVID-19.


"Moderna (...) ha anunciado que desarrollará programas de desarrollo en torno a 3 nuevas vacunas en 2021. Estas incluyen posibles vacunas para el HIV, la gripe estacional y el virus Nipah. 

El desarrollo y ensayo clínico de Moderna de su vacuna COVID-19 se encuentra entre los más rápidos de la historia y, hasta ahora, sus resultados han sido muy prometedores, lo que aumenta las esperanzas de la eficacia de otros tratamientos preventivos que se generan utilizando esta tecnología que es nueva para el uso clínico en humanos.

Una vacuna de ARNm se diferencia de las vacunas históricas típicas porque implica proporcionar a una persona solo un conjunto de instrucciones sobre cómo construir proteínas específicas que activarán las defensas naturales del cuerpo. 

Las instrucciones del ARNm, que son temporales y no afectan el ADN real de una persona, simplemente hacen que las células del cuerpo produzcan proteínas que reflejan las que usa un virus para adherirse e infectar las células. 

Las proteínas independientes son luego combatidas por la respuesta inmune natural de una persona, lo que brinda una lección duradera sobre cómo combatir cualquier proteína futura que coincida con ese perfil, incluidas las que ayudan a que los virus se adhieran e infecten a las personas.

(...) Se espera que la investigación sobre el HIV, que se desarrolló en colaboración con la Iniciativa de Vacunas contra el SIDA y la Fundación Bill y Melinda Gates, ingrese en los ensayos de Fase 1 este año, al igual que el desarrollo sobre gripe estacional. En cuanto al virus Nipah, es una enfermedad muy letal que puede provocar síntomas respiratorios y neurológicos, y que es particularmente una amenaza en India, Bangladesh, Malasia y Singapur.

Las vacunas basadas en ARNm han tenido durante mucho tiempo potencial para el desarrollo de vacunas en el futuro, en parte debido a su flexibilidad y programabilidad, y en parte porque no usan ningún virus activo o inactivo, lo que reduce sus riesgos en términos de causar infecciones directas por adelantado. 

La pandemia de COVID-19 estimuló una inversión significativa y una inversión regulatoria / de salud y seguridad en la tecnología, allanando el camino para su uso en otras áreas, incluidos estos nuevos ensayos de candidatos a vacunas de Moderna."