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Facebook, Google, Amazon y Twitter entre la censura y la defensa de la democracia

La semana pasada fue testigo de una violencia mafiosa sin precedentes en la capital de Washington DC, liderada por Proud Boys y QAnon, y un gran cambio en la relación de Internet con el presidente Donald Trump, hasta entonces un protagonista de las redes sociales. Facebook y Twitter, que toleraron durante 5 o 6 años el acoso y las amenazas directas de Trump, en especial durante sus 4 años como Presidente, lo prohibieron en cuestión de días. Entonces, la red social Parler, un hogar para los más extremos partidarios de Trump, fue prohibida en las tiendas de aplicaciones de Apple y Google y luego por los servicios de alojamiento de Amazon (AWS). Con certeza podrá reubicarse, en especial porque hay un dinero importante entre sus accionistas, pero esto ha provocado un debate sobre censura y libertad de expresión.

La respuesta de Facebook y Twitter no es más extrema que declarar un estado de emergencia de 15 días (decisión de la Alcaldía de WDC) o movilizar a 1.100 efectivos de la Guardia Nacional.

The Cleaners es un documental sobre la vida de decenas de miles de jóvenes que, en los rascacielos de Manila, en Filipinas, trabajan como ‘barrenderos digitales’. Durante 10 horas al día, seleccionan alrededor de 25 mil fotos y vídeos, censurando todo lo que es inapropiado según las leyes y pautas que la mayoría de las comunidades en línea se han dado a sí mismas. El documental toca los profundos traumas psicológicos sufridos por los moderadores y se pregunta sobre qué bases se define la idoneidad de los contenidos. Al mismo tiempo, examina cómo las decisiones tomadas en unos segundos por estos empleados pueden influir en las personas y el sistema político mundial, reflexionando sobre la necesidad y los riesgos de la censura.

El mundo de las redes en el centro de la escena política.

"Los escépticos han llamado a la demolición de Donald Trump en Internet como una "orgía de censura" o un movimiento hacia el "control unipartidista de la distribución de información". Un experto argumentó que "la gran tecnología tiene el poder de borrarte por completo de la existencia moderna", una afirmación extraña después de un ataque que resultó en varias muertes. Frente a una redada masiva en el Capitolio, muchos han lanzado una conversación alternativa sobre el papel de las plataformas en la moderación del discurso", teorizó Russell Brandom desde The Verge.

Hay razones reales para preocuparse por el poder de las plataformas como Facebook y, en particular, de los proveedores de infraestructura como Amazon. Pero no es cierto que las acciones que ocurieron en WDC no hayan tenido precedentes, y no tiene sentido caracterizarlas como una especie de purga estalinista, argumentó Brandom. 

"En cambio, son, simplemente, una respuesta desesperada a una situación desesperada, la mejor opción frente a los fracasos generalizados del gobierno estadounidense. Este tipo de desmonte masivo es un último recurso. Pero después de una de las semanas más violentas y alarmantes de la historia reciente, está justificada", agregó el columnista.

La argumentación

Luego él continuó:

"Primero, debemos reconocer la magnitud de la destrucción a la que están respondiendo las plataformas. Seis personas han muerto y existe una preocupación real y sostenida de que habrá más violencia desde hoy hasta el Día de la Inauguración (de Joe Biden, el 20/01). Muchos de los responsables han sido detenidos, pero ni cerca de los 8.000 que, según los informes, participaron en el asalto. Trump ha programado otro mitin en Alamo, Texas, para finales de esta semana, y las condiciones que produjeron la redada en el Capitolio siguen vigentes. No hay razón para que todo esto no vuelva a suceder en el futuro inmediato".

Según él, si Ud. cree que las plataformas están reaccionando en forma exagerada, ¿a qué están reaccionando? A un ataque mortal en una sede del gobierno y una amenaza constante de violencia contra las instituciones. La respuesta de Facebook y Twitter no es más extrema que declarar un estado de emergencia de 15 días (decisión de la Alcaldía de WDC) o movilizar a 1.100 efectivos de la Guardia Nacional. 

Fue una situación de emergencia que exigía una acción decisiva, tanto de las plataformas como de las fuerzas del orden. 

Jillian York dice que las plataformas de redes sociales siempre se han reservado el derecho de eliminar los discursos que presenten un riesgo inmediato de violencia y aplicaron esos estándares a figuras políticas en países extranjeros, y nadie reclamó tal como ocurrió con Donald Trump. 

** ¿Es posible justificar algún privilegio a Trump por ser Presidente de USA?
** En ese caso, ¿no habrá que ofrecer similares privilegios a Xi Jinping porque es el Presidente de China?
** ¿Y cómo negárselos a Vladímir Putin porque él es el Presidente de Rusia?

Etc. etc. etc.

Parler

En ese contexto, la red social Parle decidió intentar aprovechar la oportunidad y convertirse en vocero de la anti-institucionalidad.

¿Es posible que los nuevos 'confederados' pueden exhibir impunidad en nombre de la libertad? Todo un tema.

Amazon ya había tomado medidas en el pasado contra 8chan y The Daily Stormer, el origen de las fake news de QAnon. 

¿Por qué no lo haría con Parler?

Del martes 05/01 al miércoles 06/01 ocurrieron cambios. Ya no se trataba de palabras escritas o balbuceadas ante un micrófono o una cámara. Se trataba de las acciones físicas, presenciales y con carácter mortal, que podían provocar las palabras. No es lo mismo. Es un cambio espantoso y las empresas de tecnología debían reaccionar.

Es cierto, tal como destaca TheVerge.com/ que hubo poca o ninguna transparencia sobre qué cuentas de Twitter fueron eliminadas y por qué motivo.

Intentando calmar los ánimos, Russell Brandom afirmó que no hay una justificación real para eliminar el podcast Red Scare y no el del Ayatollah Khamenei. 

De todos modos, él reaccionó: "Pero estos errores son menores en comparación con la gravedad de la situación. La respuesta no debería ser la inacción, sino el tipo de sistemas integrales de notificación y apelación que los defensores del discurso han estado impulsando durante años. Necesitamos mejorar los sistemas de moderación de plataformas, no desecharlos por completo".

La preocupación

Ahora bien, aclarado todo esto, es cierto que es preocupante el poder de grandes empresas como Amazon y Google, que mantienen un monopolio de facto sobre Internet. 

Sin duda que lo que ha sucedido reactivará la idea de Putin de tener una Internet paralelo, y otro tanto para Xi Jinping, quizás una Internet para Rusia y China juntos. 

Las principales plataformas siempre han alojado cosas desagradables, mientras mantenían un compromiso público de moderar el discurso potencialmente dañino, un compromiso que Parler ha evitado, en casos como el de los activistas de Stop The Steal (Paren el Robo, una consigna de Trump), lo que obligó a Amazon a enfrentarse a la misma elección desagradable que Facebook y Twitter. 

Una pregunta puede ser quién les concedió a Google, Amazon y Facebook el poder de policía digital.

Pero otros podrían afirmar que las empresas tecnológicas fueron las menos cobardes frente a la campaña de intolerancia, y pisaron el huevo de la serpiente.

Ya se verá, esto recién comienza.