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Gracias a Trump los demócratas recuperan el Senado y podrán cambiar varias leyes

Los demócratas Jon Ossoff y Raphael Warnock ganaron las 2 elecciones de 2da. vuelta del Senado en Georgia, dando a los demócratas el control del Senado dy facilitando el camino para los nombramientos y la agenda legislativa del presidente electo Joe Biden, que contempla la modificación de una cantidad de legislaciones que impulsó Donald Trump.

Warnock derrotó a la senadora republicana Kelly Loeffler, mientras que Ossoff ocupó el asiento que ocupaba el exsenador republicano David Perdue, cuyo mandato expiró durante el fin de semana. El nuevo Senado se dividirá en partes iguales entre los 2 partidos, 50 a 50, y desempatará la vicepresidenta electa Kamala Harris.

El control democrático del Senado significa que Biden tiene una cámara más amigable en la que adelantar nominaciones judiciales, elecciones de gabinete y legislación sobre Covid-19, cambio climático e infraestructura. 

Aún así, Biden debe navegar entre los demócratas de centro, incluido el senador Joe Manchin, de West Virginia; y Kyrsten Sinema, de Arizona, vs. los progresistas, incluido el senador de Vermont, Bernie Sanders, un independiente cercano a los demócratas. 

Los republicanos moderados, tales como la senadora Susan Collins, de Maine, podrían desempeñar roles decisivos en la negociación.

Victoria sin festejo

Las victorias de Warnock y Ossoff coincidieron con un motín dentro y fuera del Capitolio de USA, donde el Congreso se reunía para confirmar la victoria del presidente electo Joe Biden. 

Un grupo de partidarios del presidente saliente Donald Trump también se reunió frente al Capitolio, en Georgia, y el condado de Fulton suspendió el escrutinio de las boletas en forma preventiva, dijeron funcionarios del condado.

Si bien los demócratas de Georgia lograron las anheladas victorias dobles que le dieron a su partido el control del Senado de los Estados Unidos, no pudieron festejar a causa del caos en WDC.

En el caso de Georgia, el desafío ahora es ganar la Gobernación que todavía mantiene el Partido Republicano.

En el Capitolio de WDC, los partidarios del presidente Donald Trump interrumpieron a los legisladores, tal como esperaba Trump, quien les pidió que fuesen hasta el Legislativo a "animar" a los legisladores que rechazan aceptar la decisión del Colegio Electoral, y solo les dijo que se retiraran después de que hubo 1 muerto.

Los republicanos dijeron que su impugnación de los resultados electorales le había costado al partido 2 escaños en el Senado.

“Resulta que decirles a los votantes que la elección está amañada no es una buena manera de atraer a sus votantes”, dijo el senador de Utah Mitt Romney, antiguo antagonista de Trump.

El senador de Dakota del Norte, Kevin Cramer, dijo que el mensaje de Trump no fue "útil" y que su partido debería haberse notificado de que la política de Georgia estaba cambiando.

"El senador Perdue había hecho sonar esa alarma durante al menos 2 años", agregó.

La situación

Las victorias demócratas fueron impulsadas por una comunidad de votantes negros movilizada, una afluencia de nuevos residentes de estados más liberales y años de organización para convertir el estado republicano confiable en uno políticamente competitivo.

Trump afirmó que la carrera de Georgia estuvo plagada de fraudes, lo que obligó al también republicano y secretario de Estado Brad Raffensperger a defender una elección que había supervisado. Los intercambios cada vez más amargos entre ellos "no fueron constructivos, una distracción total" que socavó los esfuerzos de participación de los votantes republicanos en las elecciones, dijo Tanenblatt.

Mientras tanto, los republicanos se encuentran divididos. Las turbas enojadas pro-Trump hacen que los próximos pasos sean aún más turbios, dijo Eric Tanenblatt, un estratega republicano de larga data en Atlanta, que fue presidente en Georgia del conservador PAC (es un mecanismo de recaudación de fondos) American Crossroads este año.

"El problema es que tuvimos esta guerra civil en nuestro partido después de las elecciones del 3 de noviembre", en las que Biden derrotó a Trump en Georgia por unos 12.000 votos de los 5 millones emitidos, dijo. Las airadas protestas harán que la reconciliación sea mucho más difícil, predijo.

“Este es solo un ejemplo más de la interrupción que están causando el Presidente y sus leales seguidores”, dijo. "Es repugnante ver algunas de las cosas que veo en la televisión", dijo. “Necesitamos curarnos. Necesitamos avanzar."

Los candidatos demócratas al Senado de los Estados Unidos, Raphael Warnock, izquierda, y Jon Ossoff, derecha, participan en un sorteo de alimentos en Atlanta, Georgia, el 24 de diciembre de 2020.

Los demócratas Raphael Warnock y Jon Ossoff conceden a los demócratas el control del Senado. Será una Cámara alta con un ala muy liberal (Elizabeth Warren, de Massachusetts; y Bernie Sanders, de Vermont) con figuras más moderadas como Joe Manchin y Kyrsten Sinema, de Arizona. En tanto, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se encontró conque su mayoría demócrata se redujo en las elecciones de noviembre, y tendrá que equilibrar a la izquierda que representa Alexandria Ocasio-Cortez, de Nueva York, con moderados que deben ir a elecciones en noviembre de 2022. “Hay una división real en el Partido Demócrata” (oculta por el escándalo en el Partido Republicano), dijo Joshua Huder, investigador principal del Instituto de Asuntos Gubernamentales de la Universidad de Georgetown. En verdad, es una sociedad que se fragmenta en forma acelerada.

Trabajadores electorales revisan las tarjetas de memoria de las máquinas de votación que almacenan las papeletas, luego de la segunda vuelta de las elecciones al Senado, el martes 5 de enero de 2020, en Atlanta. Los demócratas ganaron ambos escaños al Senado por Georgia, y con ello consiguieron la mayoría en el Senado federal, asestando al presidente Donald Trump una dura derrota en sus turbulentos últimos días en el cargo y mejorando las perspectivas de la agenda progresista de Joe Biden.

Los demócratas Jon Ossoff y Raphael Warnock ganaron las 2 elecciones de 2da. vuelta del Senado en Georgia, dando a los demócratas el control del Senado dy facilitando el camino para los nombramientos y la agenda legislativa del presidente electo Joe Biden, que contempla la modificación de una cantidad de legislaciones que impulsó Donald Trump.

Warnock derrotó a la senadora republicana Kelly Loeffler, mientras que Ossoff ocupó el asiento que ocupaba el exsenador republicano David Perdue, cuyo mandato expiró durante el fin de semana. El nuevo Senado se dividirá en partes iguales entre los 2 partidos, 50 a 50, y desempatará la vicepresidenta electa Kamala Harris.

El control democrático del Senado significa que Biden tiene una cámara más amigable en la que adelantar nominaciones judiciales, elecciones de gabinete y legislación sobre Covid-19, cambio climático e infraestructura. 

Aún así, Biden debe navegar entre los demócratas de centro, incluido el senador Joe Manchin, de West Virginia; y Kyrsten Sinema, de Arizona, vs. los progresistas, incluido el senador de Vermont, Bernie Sanders, un independiente cercano a los demócratas. 

Los republicanos moderados, tales como la senadora Susan Collins, de Maine, podrían desempeñar roles decisivos en la negociación.

Victoria sin festejo

Las victorias de Warnock y Ossoff coincidieron con un motín dentro y fuera del Capitolio de USA, donde el Congreso se reunía para confirmar la victoria del presidente electo Joe Biden. 

Un grupo de partidarios del presidente saliente Donald Trump también se reunió frente al Capitolio, en Georgia, y el condado de Fulton suspendió el escrutinio de las boletas en forma preventiva, dijeron funcionarios del condado.

Si bien los demócratas de Georgia lograron las anheladas victorias dobles que le dieron a su partido el control del Senado de los Estados Unidos, no pudieron festejar a causa del caos en WDC.

En el caso de Georgia, el desafío ahora es ganar la Gobernación que todavía mantiene el Partido Republicano.

En el Capitolio de WDC, los partidarios del presidente Donald Trump interrumpieron a los legisladores, tal como esperaba Trump, quien les pidió que fuesen hasta el Legislativo a "animar" a los legisladores que rechazan aceptar la decisión del Colegio Electoral, y solo les dijo que se retiraran después de que hubo 1 muerto.

Los republicanos dijeron que su impugnación de los resultados electorales le había costado al partido 2 escaños en el Senado.

“Resulta que decirles a los votantes que la elección está amañada no es una buena manera de atraer a sus votantes”, dijo el senador de Utah Mitt Romney, antiguo antagonista de Trump.

El senador de Dakota del Norte, Kevin Cramer, dijo que el mensaje de Trump no fue "útil" y que su partido debería haberse notificado de que la política de Georgia estaba cambiando.

"El senador Perdue había hecho sonar esa alarma durante al menos 2 años", agregó.

La situación

Las victorias demócratas fueron impulsadas por una comunidad de votantes negros movilizada, una afluencia de nuevos residentes de estados más liberales y años de organización para convertir el estado republicano confiable en uno políticamente competitivo.

Trump afirmó que la carrera de Georgia estuvo plagada de fraudes, lo que obligó al también republicano y secretario de Estado Brad Raffensperger a defender una elección que había supervisado. Los intercambios cada vez más amargos entre ellos "no fueron constructivos, una distracción total" que socavó los esfuerzos de participación de los votantes republicanos en las elecciones, dijo Tanenblatt.

Mientras tanto, los republicanos se encuentran divididos. Las turbas enojadas pro-Trump hacen que los próximos pasos sean aún más turbios, dijo Eric Tanenblatt, un estratega republicano de larga data en Atlanta, que fue presidente en Georgia del conservador PAC (es un mecanismo de recaudación de fondos) American Crossroads este año.

"El problema es que tuvimos esta guerra civil en nuestro partido después de las elecciones del 3 de noviembre", en las que Biden derrotó a Trump en Georgia por unos 12.000 votos de los 5 millones emitidos, dijo. Las airadas protestas harán que la reconciliación sea mucho más difícil, predijo.

“Este es solo un ejemplo más de la interrupción que están causando el Presidente y sus leales seguidores”, dijo. "Es repugnante ver algunas de las cosas que veo en la televisión", dijo. “Necesitamos curarnos. Necesitamos avanzar."