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Extrañando al visionario Pierre Cardin, diseñador del “mundo del mañana”

Todo un imperio creado bajo su nombre, Pierre Cardin diseñó para “el mundo del mañana” según fueron sus palabras. Este visionario diseñador de moda francés ha fallecido este martes 29 de diciembre a los 98 años de edad en el hospital de Neuilly, en París. Será recordado como un revolucionario de la moda con diseño futurista, inventor de unisex y del Prêt-à-porter (listo para llevar, prendas producidas en serie).

Pierre Cardin fue aprendiz en varias casas de moda destacadas, entre ellas Paquin y Elsa Schiaparelli. Por su pasión por el teatro y el cine, trabajó diseñando vestuario para la película de Jean Cocteau "La Bella y la Bestia". Trabajó para Christian Dior en París. Luego en 1950, vemos a Cardin cómo crea su propia firma y arma todo un imperio bajo su nombre.

"Me dijo en un momento que cuando era un niño, miraba al cielo y se imaginaba que todas las estrellas eran mujeres con vestidos de noche", recordó Matthew Yokobosky, curador de moda y cultura material del Museo de Brooklyn.

Con su propia firma en 1950, reinaban los estampados geométricos, patrones rectos y prendas unisex cuando Europa estaba en plena liberación sexual. También, se destacaron sus líneas limpias y curvas, los colores llamativos y hermosos que contrastan con mallas y leggings negros.

El famoso diseñador francés Pierre Cardin, inventor del unisex y del Prêt-à-porter (listo para llevar, prendas producidas en serie), falleció el martes 29 de diciembre a los 98 años de edad en el hospital de Neuilly, en París. Será recordado como un revolucionario de la moda y en sus propias palabras definió su estilo: "La ropa que prefiero son las que invento para una vida que aún no existe, el mundo del mañana", explicó en ese entonces.

Muchos se despidieron de este diseñador, tal como lo hizo Cyril Barthalois, el secretario general de la Academia Francesa de Bellas Artes, quien declaró "Una tristeza inmensa", y a través de Twitter agregó: "Es una alegría igualmente grande haberlo conocido".

Diseños con visión de futuro 

El trabajo de Pierre se basaba por su amor al diseño futurista. Antes de abrir su propia casa de moda, dirigió el taller del diseñador Christian Dior en París en 1947. Tras ser rechazado por Balenciaga, continuó trabajando en la Alta Costura, pero con su propia firma en 1950, en donde reinaban los estampados geométricos, patrones rectos y prendas unisex fueron cuando Europa estaba en plena liberación sexual. También, se destacaron sus líneas limpias y curvas, los colores llamativos y hermosos que contrastan con mallas y leggings negros; cascos, viseras y materiales experimentales que irradian tanto un sentido de aventura como una alegría inteligente. 

A su vez, sus diseños estaban influenciados por la geometría, a menudo representadas en telas artificiales como láminas de plata, papel y vinilo de colores brillantes.

"Me dijo en un momento que cuando era un niño, miraba al cielo y se imaginaba que todas las estrellas eran mujeres con vestidos de noche", recordó Matthew Yokobosky, curador de moda y cultura material del Museo de Brooklyn.

El imperio global de Pierre Cardin

En 1959, Cardin lanzó una colección de prêt-à-porter producida en serie con los grandes almacenes franceses Le Printemps, lo cual fue una estrategia audaz para la época y lo que le costó su lugar en el pequeño sindicato de diseñadores  de alta costura. Fue reintegrado algunos años más tarde después de que otros diseñadores comenzaran a reconocer la rentabilidad del prêt-à-porter.

Hasta llegó a vestir a los Beatles en la década de 1960 con trajes sencillos y de cuello alto que representó un éxito. No sólo vestía a los famosos, artistas, creadores de tendencias y miembros de la alta burguesía, sino también era un comerciante de masas con una marca internacional, su nombre puesto en una variedad de productos.

Este diseñador quería que el mundo lo conociera, entonces a través de acuerdos de licencias y marcas, las palabras "Pierre Cardin" han aparecido en ropa, muebles, perfumes, accesorios, automóviles, incluso sartenes. Se consideraba a sí mismo como un hombre de ideas, cuyo imperio abarcaba accesorios de ropa, muebles, productos para el hogar y fragancias vendidos en más de 140 países de los cinco continentes.

A diferencia de diseñadores actuales, cuyos negocios son operados por conglomerados globales, Cardin no tenía socios. "Soy el financiero, el banquero y el creador", aclaró. "Siempre he hecho lo que quería porque nunca tuve un jefe".

Imprimió su huella
 
Pietro Costante Cardin nació el 7 de julio de 1922 en la localidad de San Biagio di Callalta, Italia, cerca de Venecia. Pero en 1945 se muda a Francia y creció en Saint-Étienne, en el centro-este de ese país. 

Fue aprendiz en varias casas de moda destacadas, entre ellas Paquin y Elsa Schiaparelli. Por su pasión por el teatro y el cine, trabajó diseñando vestuario para la película de Jean Cocteau "La Bella y la Bestia". Luego, vemos cómo arma todo un imperio bajo su nombre.

Cardin, quien imprimió su huella en el siglo XX con diseños revolucionarios e inspirados en la tecnología, pudo ver que sus colecciones fueron de inspiración para diseñadores como Gareth Pugh, Simon Porte Jacquemus y Karl Lagerfeld en Chanel. Ya en siglo XXI, Lady Gaga usó una de sus creaciones con malla metálica en el escenario de un concierto.