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Es polémico porque el senador defendió al fracking que había pagado su campaña

Mientras la pandemia del coronavirus y los bajos precios del petróleo azotaban a los frackers estadounidenses en 2020, los multimillonarios de Texas, Dan y Farris Wilks, obtuvieron un préstamo de ayuda de US$ 35 millones para ayudar a una de sus compañías de fracking a mantenerse a flote. Al mismo tiempo, estaban en una competencia de compras en la zona petrolera del país, explicaron Ted Mann y Brody Mullins en Bloomberg. ¿Cuál de las situaciones explicaba su realidad? ¿La búsqueda de ayuda estatal para sobrevivir o utilizar su liquidez para saltar sobre sus competidores?

Los hermanos Dan y Farris Wilks son hijos de Myrtle y Voy Wilks. Voy era albañil y la familia estaba en la miseria; los hermanos durmieron una vez en un cobertizo de cabras. En 1947, Voy y Myrtle, y Charles Fenter, el padre de Myrtle, fueron expulsados ​​de las Iglesias de Cristo y fundaron "Una Iglesia de Cristo", que no era cristiana, creyendo que Yahweh es el único dios y que Jesús (llamado Yahshuah) es una entidad separada. Charles cambió el culto de domingo a sábado. Desde 1982 se llama la Asamblea de Yahweh, una congregación conservadora de judíos para Jesús.

Rafael Edward Cruz, más conocido como "Ted" no es texano sino canadiense: nació en Calgary, Alberta, de padre cubano y madre estadounidense. Pero él es senador de USA por el estado de Texas desde 2013 y fue precandidato presidencial republicano en 2016. Sus padres, Eleanor Elizabeth (Darragh) Wilson y Rafael Bienvenido Cruz, trabajaban en el negocio petrolero como propietarios de un procesamiento de datos sísmicos en firme. Cruz ha dicho: "Yo soy el hijo de dos matemáticos / programadores de computadoras." Lo cierto es que está vinculado al petróleo desde la cuna.

Desde agosto de 2020, las empresas controladas por los hermanos Wilks han buscado acuerdos entre empresas de fracturación hidráulica que atraviesan la quiebra y han tomado o aumentado participaciones en al menos otras 6 empresas, según muestran los documentos corporativos. Pero cuando parecía que la industria del petróleo y el gas quedaría excluida de un programa clave de préstamos para una pandemia, ellos y otros miembros de la industria dirigieron su atención a Washington DC y pidieron ayuda al senador Ted Cruz (Republicano - Texas).

Resultado: Los Wilks han expandido su presencia en una industria aún joven en la que invirtieron por primera vez en 2002, para convertirse pronto en multimillonarios a medida que crecía el fracking.

Pero la industria ya estaba bajo la presión de la competencia internacional y la caída del precio del petróleo cuando ocurrió la pandemia, y sus crecientes problemas llevaron a los Wilkes y otros a buscar aliados en Washington DC, incluido Cruz. El senador republicano ayudó a convencer a la Administración Trump y a la Reserva Federal para que cambiaran las reglas de los préstamos pandémicos y así garantizaran que las empresas de petróleo y gas pudieran participar.

Poco después de que el gobierno de Donald Trump cambiara las reglas de su programa de préstamos en abril, una empresa de la familia Wilks, ProFrac Holdings LLC, solicitó y recibió un préstamo de US$ 35 millones. ProFrac, un proveedor de equipos y servicios de bombeo, es solo una parte de la extensa cartera de empresas de fracturación hidráulica que la familia Wilks controla o participa o en todo el oeste de USA y Canadá.

Ida y vuelta

Los hermanos Wilks son patrocinadores financieros de Cruz desde hace mucho tiempo. Los hermanos donaron US$ 15 millones a un súper PAC (sistemas legales de recaudación) llamado 'Keeping the Promise', que defendió la campaña presidencial de Cruz en 2016. 

Los Wilks fueron los mayores patrocinadores financieros de la carrera política de Cruz, quien “trabajó para asegurar que las pequeñas y medianas empresas afectadas directamente por los impactos económicos de esta pandemia tuvieran acceso a liquidez de emergencia”, dijo Lauren Blair Aronson, portavoz del senador. No está muy claro qué tienen que ver los Wilks con las empresas pequeñas y medianas.

“El resultado de su liderazgo fue un programa que ha ayudado a unos 25 productores de energía de USA, incluyendo una docena en Texas, y ayudó a proteger más de 300.000 empleos de petróleo y gas en Texas”, agregó la empeñosa Lauren.

Bailout Watch, un grupo sin fines de lucro que rastrea la ayuda pandémica a la industria, dijo que los esfuerzos de Cruz para obtener alivio para la industria del petróleo y el gas equivalen a una recompensa para un contribuyente de campaña: según su enfoque, Cruz estaría aplicando el famoso "Favor con favor se paga".

"El préstamo de ProFrac es una apropiación indebida flagrante del dinero de los contribuyentes", dijo Chris Kuveke, analista de Bailout Watch, que ha recibido fondos de Climate Nexus, un grupo que aboga por la energía limpia. Kuveke dijo que los mayores benefactores políticos de Cruz terminaron recibiendo uno de los préstamos más grandes del programa de ayuda a la industria de combustibles fósiles. "Es difícil no conectar los puntos" (entre los patrocinadores de Cruz y las acciones del senador en WDC).

La expansión

Dan y Farris Wilks se hicieron millonarios en los primeros días del boom del fracking. En 2002, los hijos de un albañil formaron un negocio entonces conocido como Frac Tech para dar servicio a pozos, y luego lo vendieron por US$ 3.5 00 millones en 2011.

Como multimillonarios recién acuñados, los hermanos entendieron que debían tener conexiones políticas para sus negocios y decidieron apoyar a los conservadores en Texas; y en las primarias republicanas de 2016, financiaron 1 de los 4 súper PAC que desplegó Cruz para financiar su precandidatura, que aplastó Donald Trump.

Hay una línea directa desde Frac Tech a ProFrac beneficiada por el Programa de préstamos respaldado por el gobierno federal , que el Congreso estableció para ayudar a las pequeñas y medianas empresas a sobrevivir a la agitación económica provocada por la pandemia.

Los bancos comerciales proporcionan fondos a los registrados en el Programa y luego pueden vender hasta el 95% de esos préstamos a la Reserva Federal, que asume el riesgo de incumplimiento durante la pandemia. 

El Departamento del Tesoro cubre las pérdidas de la Fed sobre cualquier préstamo que los prestatarios no paguen, lo que convierte a los contribuyentes estadounidenses en el respaldo definitivo. Pero esa socialización del quebranto es una garantía para los beneficiarios.

Según las reglas iniciales del programa, que la Reserva Federal publicó en abril, a muchos en la industria del petróleo y el gas les preocupaba que la iniciativa no fuera suficiente para ayudar a empresas como ProFrac a sobrevivir. Un problema fue el tamaño: la Fed inicialmente limitó los préstamos a US$ 25 millones, una cantidad considerada demasiado pequeña para una industria que lucha contra una fuerte deuda.

A los participantes del programa tampoco se les permitió usar los préstamos respaldados por el gobierno para pagar o reestructurar la deuda existente. Esta restricción descartó a muchas empresas en dificultades en la zona petrolera, que tenían grandes préstamos vencidos en un momento en que una desaceleración global mantenía bajos los precios del petróleo.

La ayuda

Según la oficina de Cruz, el senador habló al principio de la pandemia con casi 40 empresas del negocio petrolero, incluidos los hermanos Wilks, para determinar qué tipo de ayuda gubernamental se necesitaba para mantenerlas a flote. Cruz realizó una conferencia telefónica con productores de petróleo en alta mar (offshore) a fines de marzo, seguida de una conferencia telefónica con productores independientes a principios de abril, según la oficina del senador. (Los Wilks no participaron en ninguno de esos eventos, destacó Bloomberg).

A fines de abril, Cruz envió una carta presionando al presidente de la Junta de la Reserva Federal, Jerome Powell, y al secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, para que levantaran las restricciones dentro del programa denominado Main Street, que impedía o limitaba los préstamos a las empresas de petróleo y gas.

Menos de 1 semana después, la Fed enmendó los términos del programa para permitir el uso de préstamos federales para pagar la deuda y aumentó el valor total de los préstamos que podrían respaldarse con el programa. 

3 semanas después del cambio, ProFrac obtuvo su préstamo de US$ 35 millones. 

En total, la Fed ha comprado más de US$ 828 millones en préstamos a compañías de petróleo y gas, según Bailout Watch.

En general, la Fed informó que hasta el 30/11 se habían distribuido más de US$ 6.000 millones en préstamos de Main Street. El programa está programado para expirar el 31/12.

La ayuda de ProFrac llegó cuando los Wilks estaban en una ofensiva de adquisiciones, que ha continuado en los meses posteriores.

Volver a las raíces

A medida que la pandemia golpeaba con fuerza en la primavera, THRC Holdings LP, un holding controlado por Wilks Brothers, adquirió una participación de casi el 10% en ProPetro Holding Corp. 

Días después, Wilks Brothers ofreció un préstamo de asistencia de US$ 15 millones para rescatar y hacerse cargo de Carbo Ceramics Inc., un proveedor de la industria de la fractura hidráulica en dificultades.

Antes de abril, Dan Wilks, su esposa, Staci Wilks, y Wilks Brothers habían acumulado más del 18% de las acciones en circulación de Cathedral Energy Services Ltd., cuando la empresa canadiense reveló esta participación a los inversores.

En junio, la familia reveló una participación de más del 8% en la empresa de exploración de petróleo y gas QEP Resources Inc.

En octubre, una participación de casi el 8% en Dawson Geophysical Co. 

La familia intentó sin éxito expandir su participación en la empresa canadiense de servicios Calfrac Well Services Ltd.

A fines de noviembre, el holding de la familia Wilks compró más de US$ 12 millones en acciones de FTS International Inc., cuando salió de la convocatoria de acreedores.

Las compras de acciones, junto con la conversión de parte de la deuda en acciones como parte de la homologación del concordato, impulsaron las tenencias de la familia a más del 20% de las acciones Clase A de FTSI. Las transacciones también representaron un regreso a las raíces de los hermanos Wilks: FTSI alguna vez fue conocida como Frac Tech, la firma que los hizo millonarios.