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El NY Post, de Murdoch, intima a Trump que deje de llorar y vaya a hacer campaña en Georgia

New York Post es 1 de los 10 diarios de más circulación en USA y desde 1976 es de Rupert Murdoch y su News Corporation. A menudo, el diario fue acusado de sensacionalista por unos, y por otros de martillo contra los adversarios comerciales de Murdoch. No es el único diario de News Corp. en Nueva York: también tiene The Wall Street Journal. Pero cuando colaboró activamente con el triunfo de Ronald Reagan en las presidenciales de 1980, éste eliminó la prohibición de poseer una estación de TV y un diario en el mismo mercado, disparador de la instalación de Fox News como cadena televisiva. Precisamente Fox News encontró su público en el televidente conservador, y el multimedios de News Corp. apoyó activamente a Donald Trump. Por ese motivo llamó tanto la atención el feroz editorial del Post contra el capricho de Trump de seguir 'embarrando el campo de juego' al no reconocer el triunfo de Joe Biden y no activar cuestiones decisivas de la transición gubernamental. Para el Post, Trump tendría que estar haciendo campaña en Georgia para ganar el balotaje por las 2 bancas que definirán el Senado, en vez de seguir enojado desde la Sala Oval. Aquí el texto completo del editorial:

Donald Trump y Rupert Murdoch, ex aliados. New York Post, de Murdoch, ha intimado a Trump.

Portada del New York Post: "Frene esta locura".

El jubilado teniente general Michael Flynn, recientemente indultado por Donald Trump, ha regresado al círculo íntimo del Presidente años después de renunciar a la Casa Blanca. Flynn tuiteó un comunicado de prensa de un grupo pro-Trump pidiendo una «ley marcial limitada» para llevar a cabo una «nueva elección». Desde el canal de cable de extrema derecha Newsmax, Flynn hizo un llamado explícito a Trump para que declare la ley marcial. (Trump afirmó que la discusión sobre la ley marcial era una «noticia falsa»). Flynn aparece identificado con la teoría de la conspiración QAnon.


Señor Presidente, es hora de terminar con esta oscura farsa.

Estamos a una semana de un momento de enorme importancia para los próximos cuatro años de nuestro país.

El 5 de enero, dos bancas en disputa en 2da. vuelta en Georgia determinarán qué partido controlará el Senado, si Joe Biden tendrá un sello de goma o una consolidación muy necesaria para su agenda.

Desafortunadamente, Ud. está obsesionado con el día siguiente, 6 de enero, cuando el Congreso, en una acción pro forma, certifique el voto del Colegio Electoral. 

Usted ha tuiteado que, mientras los republicanos tengan "coraje", pueden anular los resultados y darle cuatro años más en el cargo.

En otras palabras, Ud. está animando a un golpe antidemocrático.

Ud. tenía todo el derecho a investigar las elecciones. Pero seamos claros: esos esfuerzos no han encontrado nada. Para tomar solo dos ejemplos: su campaña pagó US$ 3 millones por un recuento en 2 condados de Wisconsin y resulta que perdió por 87 votos más de lo informado inicialmente. 

Georgia hizo dos recuentos de los votos en el estado, y cada uno reafirmó la victoria de Biden. Estas boletas se contaron  a mano, lo que por sí solo desacredita las afirmaciones de una conspiración venezolana de manipulación de votos del mitológico Kraken.

Sidney Powell (N. de la R.: abogada estadounidense, teórica de la conspiración) es una persona delirante. Michael Flynn (N. de la R.: teniente general retirado del Ejército que fue consejero de Seguridad Nacional de Trump) sugiere utilizar la ley marcial y esto equivale a traición. Es vergonzoso.

Entendemos, Señor Presidente, que Ud. está enojado por haber perdido. Pero continuar por este camino es ruinoso. Lo afirmamos desde un periódico que lo respaldaba, que lo apoyaba: si desea mantener su influencia, incluso preparar el escenario para un futuro regreso, debe canalizar su furia hacia algo más productivo.

Si los republicanos David Perdue y Kelly Loeffler ganan (N. de la R.: en Georgia), evitarán que Biden haga retroceder lo que usted ha logrado. Un Senado republicano puede presionar a Biden para que no vuelva al antiguo y fallido acuerdo con Irán, puede evitar que abra nuestra frontera sur, evitará que cambie la Corte Suprema.

Ahora imagine un gobierno controlado por sus némesis: Nancy Pelosi en la Cámara, Chuck Schumer en el Senado, Biden en la Casa Blanca. ¿Qué tan altos subirán los impuestos? ¿Cuántas de sus iniciativas serán estranguladas? Y, a título personal, ¿cree que no se pasarán los próximos cuatro años torturándolo con audiencias e investigaciones infundadas?

Considere esto. Ud. salió de la nada para ganar la Presidencia. No es un funcionario electo, no es un abogado, no está en deuda con ninguna facción en particular del pantano. Ud. se enfrentó a las élites y los medios de comunicación que habían perdido el contacto con la gente trabajadora promedio. Cambió la política, que es algo que pocos en la historia de Estados Unidos pueden decir.

Si Georgia cae, todo eso está amenazado. Dejará a su partido fuera del poder, es menos probable que escuche lo que tiene que decir o que capitalice sus éxitos, como expandir el bloque de votantes hispanos para el Partido Republicano.

Los demócratas intentarán descartarlo presentándolo como una aberración de un solo período y, francamente, usted los está ayudando en esto. El Rey Lear de Mar-a-Lago, despotricando sobre la corrupción del mundo.

Asegurar el Senado significa asegurar su legado. Debe utilizar su considerable encanto e influencia para apoyar a los candidatos de Georgia, movilizando a sus votantes por ellos. Concéntrese en su éxito, no en sus propias quejas, mientras nos dirigimos a la última semana.

Si insiste en pasar sus últimos días en la oficina amenazando con quemarlo todo, así será como lo recordarán. No como revolucionario, sino como el anarquista que sostiene el partido.