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Tiene una enfermedad desconocida y temen que sea un nuevo virus zoonótico

Una paciente en la República Democrática del Congo presenta un cuadro de síntomas diferente a los conocidos. Los especialistas creen que puede ser otra enfermedad surgida en mercados húmedos, dadas las altas probabilidades de que suceda. 

Las elites del Congo demandan animales cada vez más exóticos para comer y las clases más pobres entran y salen de la selva para abastecerlos. Pero, en el intermedio, los mercados húmedos son el caldo de cultivo perfecto para virus e infecciones.

La relación actual de la humanidad con la naturaleza es una bomba de tiempo. Lo ha sido por siglos y ha causado la pandemia actual, como también los brotes de ébola, gripe aviar, la gripe porcina y hasta el VIH.

En plena expansión de la COVID-19, una mujer de la República Democrática del Congo está aislada en un centro médico por presentar síntomas sin diagnóstico certero. 

Su identidad ha sido resguardada pero se ha notificado que tiene fiebre hemorrágica y se esperan los resultados de la prueba del ébola, aunque presenta otros signos no compatibles. 

Los picos de fiebre alta y la diarrea no encuadran con aquella ni ninguna otra infección común de la zona. Mientras tanto, los médicos del Hospital Ingende usan toda la protección posible, ya sean gafas, dobles guantes cerrados con cinta, capuchas, doble calzado y máscaras, relata la CNN.

El medio informativo denominó "enfermedad X" a la afección que todavía no lleva nombre. Pero el caso no ha tomado por sorpresa a los profesionales de la zona, que consideran que en cualquier momento una nueva enfermedad zoonótica puede surgir. 

Los mercados húmedos son el punto exacto en el que las posibilidades de nuevos virus florecen. Allí los comerciantes venden animales exóticos, vivos y muertos, como serpientes, tortugas, monos, entre otros. 

En la clase alta existe la idea de que comer esas especies otorga fuerza, y la clase más pobre las caza y lleva a las ciudades para abastecerlos. 

Estos sitios de compraventa ya han sido asociados a otros virus nuevos, como la influenza H5N1 y el SARS. Incluso el Virus de la Inmunodeficiencia Humana que se originó en primates.

Los científicos saben que si la explotación de los bienes naturales no cambia, el problema del Sars-cov-2 se replicará con otros virus. La destrucción de bosques y selvas, la expulsión de animales de sus hábitats autóctonos, el consumo de especies exóticas y la desigualdad en cuanto a higiene, deben cambiar.

Para la CNN no se trata de una posibilidad, sino de un hecho al que solo le falta concretar una fecha. "La solución es clara", concluye. También advierte, "la madre naturaleza tiene armas mortales en su arsenal".