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Las vacunas de Canadá son la envidia de Argentina (y del mundo)

Las estimaciones de la OMS no fueron erradas. Inmediatamente a las autorizaciones de las primeras vacunas, los países más ricos se aseguraron millones de dosis y en los países periféricos todo es incertidumbre. 

La población canadiense es de 38 millones pero el país tiene contratos para vacunar a 152 millones de personas. (Foto: ISTOCK)

A la par de la expansión de la segunda ola de COVID-19 en Canadá, el gobierno firmó contratos con suficientes empresas como para poder vacunar 4 veces a su población. 

A partir del 9 de diciembre comenzó la campaña con las primeras dosis en llegar, las de Pfizer y BioNTech. Pero también tiene acuerdos con Moderna, Medicago, AstraZeneca, Johnson & Johnson, Novavax y Sanofi-GlaxoSmithKline. Adicionalmente, está incluído en el consorcio Covax de la OMS.

Sumados todos los pedidos, el total dan 152 millones de vacunas para 38 millones de habitantes. Mientras, 1 de cada 5 países podrían no tener acceso a ninguna vacuna hasta el año 2022, según proyectó The New York Times.

Superados los 460 mil casos de contagios, los canadienses criticaron no ser los primeros en recibir las dosis de Moderna. El gobierno prometió 20 millones de dosis en agosto, pero la compañía declaró que en primer lugar esa misma cantidad iría a Estados Unidos, como garantía por el apoyo financiero. 

No obstante, Canadá no es el único país que ha exagerado en sus contratos por miedo a que algunas de las opciones no funcionen. 

Por ejemplo, Estados Unidos ha pedido 100 millones de dosis de Pfizer, con la opción de comprar 500 millones más. También 200 millones de Moderna, con unas 300 más opcionales. Además, entre AstraZeneca, Johnson & Johnson, Novavax y Sanofi agregan otras 810 millones de dosis. 

En síntesis, aunque su población es de 328.2 millones, los acuerdos más extendidos incluyen más de 1700 millones de dosis. 

El caso de Reino Unido no es diferente, ya que ha pedido 357 millones de dosis a todas esas empresas, pero tiene 66.65 millones de habitantes. 

Aunque los contratos seguro se hagan efectivos con demoras, dadas las complejidades de fabricación y distribución, la OMS exige responsabilidad a los gobiernos. De hecho, la repartición de las vacunas ha sido uno de los pedidos más insistentes de Tedros Adhanom Ghebreyesus. 

"Debemos mover cielo y tierra para asegurar un acceso equitativo a las pruebas diagnósticas, terapéuticas y a la futura vacuna", dijo el líder.