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Chamamé, de generación en generación

La UNESCO declaró al chamamé como Patrimonio Cultural inmaterial de la Humanidad este miércoles 16 de diciembre, cuya votación se realizó en París y fue seguido en vivo por los correntinos en Argentina. El Chango Spasiuk, uno de los máximos referentes del chamamé expresó que "Es un llamado de atención para repensarnos y resignificarnos y unir un montón de piezas de las que estamos hechos (los argentinos)".

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) cuenta con una lista de 40 candidaturas procedentes de muchos países que desean ser reconocidas como patrimonio cultural inmaterial. Del total, podemos destacar al barniz de Pasto Mopa-Mopa de Colombia, la bebida "poha ñana" de Paraguay, el órgano oriental cubano y la fiesta de los Caballos del Vino de España. Reconocer al chamamé como "patrimonio vivo" se debe a que sus prácticas, expresiones, saberes o técnicas son transmitidos por las comunidades de generación en generación.

Este miércoles 16 de diciembre hubo muchos festejos en la provincia de Corrientes, Argentina, cuando la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró al chamamé como Patrimonio Cultural inmaterial de la Humanidad. Se realizó una votación en la ciudad de París, en donde esta música y danza de Corrientes se sumó como el tercer bien cultural argentino declarado patrimonio de la humanidad, junto con el tango y el fileteado porteño.

La reunión del Comité Evaluador se hizo de forma remota por primera vez a causa de las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19. El chamamé pudo ser finalmente reconocido tras ser inscripto a nivel nacional dentro un catálogo de bienes culturales intangibles. Ya por 2018, la Unesco no pudo tener en cuenta la candidatura, porque en ese entonces faltaba esa inscripción.

Por su parte, el ministro de Educación de Argentina, Nicolás Trotta, también declaró que "Nacida en nuestra querida provincia de Corrientes, ahora se puede proyectar al mundo para poder ser disfrutado".

Los festejos en Corrientes

Desde temprano, había muchos lugares con festejos en Corrientes, en donde se habían organizado músicos en vivo en cuatro camiones que recorrieron desde distintos puntos de la ciudad hacia varios barrios de alrededor. 

En el Teatro Vera, la votación fue seguida en vivo en Corrientes en donde se encontraban referentes chamameceros, culturales y funcionarios como el gobernador Gustavo Valdés. “¡Fuerte ese aplauso para nuestro chamamé!”, exclamó Valdés. “En nombre del pueblo de Corrientes y de los chamameceros, muchísimas gracias”, dijo con emoción. 

“El chamamé es lo que sentimos, lo que pensamos, lo que soñamos, lo que vemos y vivimos todos los días, que es chamamé convertido en música, canto y baile. Que hoy sea reconocido por la Unesco hace que el chamamé tenga trascendencia mundial”, agregó este funcionario.

Orígenes del chamamé

Esta danza argentina chamamé, cuyo ritmo originalmente indígena, tuvo sus orígenes en raíces guaraníes y la base musical es guaraní. A través del tiempo, se le incorporaron influencias jesuitas y europeas.

Para bailar el chamamé, hay una "pareja enlazada", ya que el caballero agarra la mano derecha de la dama con su mano izquierda, a la que mantiene a la altura de su hombro o apoyando en su cintura, y a su vez su mano derecha toma de la cintura a la mujer o de la zona media de la espalda. 

Se caracteriza por ser una danza alegre y animada; entre sus pasos se encuentra el llamado “trancado” o “trancadito” que se realiza adelantando el pie izquierdo acompasadamente, apoyando el cuerpo sobre el mismo, con un leve requiebro. Por su parte el pie derecho se aproxima al izquierdo, apoyándose en "media punta", después con una doble flexión de rodillas, se eleva el cuerpo para recomenzar cambiando el pie. Otro paso es el “arrastrado” o “quebrado” y también está el típico zapateo.

A nivel mundial

Si bien el chamamé es proveniente de la provincia de Corrientes y de toda la zona del Litoral de Argentina, también tiene presencia en Paraguay, Uruguay y Brasil.

El proceso de decisión fue difícil, ya que la UNESCO contaba con una lista de 40 candidaturas procedentes de muchos países que también desean ser reconocidas como patrimonio cultural inmaterial. Del total, podemos destacar al barniz de Pasto Mopa-Mopa de Colombia, la bebida "poha ñana" de Paraguay, el órgano oriental cubano y la fiesta de los Caballos del Vino de España, el reggae de Jamaica, el Mwinoghe, danza de júbilo de Malawi; las parrandas cubanas, las tamboradas españolas.

Reconocer al chamamé como "patrimonio vivo" se debe a que sus prácticas, expresiones, saberes o técnicas son transmitidos por las comunidades de generación en generación. Según la UNESCO, esta distinción "proporciona a las comunidades un sentimiento de identidad y de continuidad, favorece la creatividad y el bienestar social, contribuye a la gestión del entorno natural y social y genera ingresos económicos".

Asimismo, el Chango Spasiuk, uno de los máximos referentes del chamamé expresó que "Es un llamado de atención para repensarnos y resignificarnos y unir un montón de piezas de las que estamos hechos (los argentinos)".