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Eliminar el coronavirus con luz ultravioleta es "eficiente y económico", afirman científicos

El método es más práctico y económico que la desinfección química utilizada comúnmente en espacios públicos desde el inicio de la pandemia. La clave es no exponer a ninguna persona directamente, y por eso no debe ser probado de forma casera.

La OMS asegura que las lámparas de luz ultravioleta (UV) no deben usarse para desinfectar las manos u otras zonas de la piel dado que la radiación puede irritar la piel y dañar los ojos.

Eliminar el coronavirus con luz ultravioleta no solo es posible sino también "eficiente, rápido y económico", según investigadores de la Universidad de Tel Aviv.

Por primera vez, se publica un estudio que demuestra el método de desinfección a través de radiación UV-LED y los autores creen que, pronto, esta tecnología estará disponible para uso privado y comercial.

Mientras las vacunas buscan autorizaciones, el mundo busca soluciones prácticas para liberarse del virus en espacios públicos. "El problema —explicó el director del estudio y profesor Hadas Mamanees— es que para desinfectar un autobús, tren, polideportivo o avión mediante pulverización química, se necesita mano de obra física, y para que la pulverización sea eficaz, hay que darle tiempo al químico para que actúe en la superficie".

En contraposición, los sistemas de desinfección basados ​​en bombillas LED se pueden instalar en el sistema de ventilación y el aire acondicionado para esterilizar el aire.

De acuerdo a los resultados que obtuvieron en las pruebas, la longitud de onda óptima para matar el Sars-cov-2 es de 285 nanómetros durante menos de medio minuto. Estas bombillas son accesibles y económicas. 

Por otro lado, el equipo cree que seguir estudiando en esta línea permitirá a la industria instalar el sistema en grandes superficies y espacios. 

Finalmente, en el comunicado a la prensa resaltaron que es muy peligroso utilizar este método dentro de las casas. El sistema requiere un diseño de ingeniería que no exponga a las personas directamente a la luz.

El estudio fue realizado en el marco del Programa de Ingeniería Ambiental, de la Escuela de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Tel Aviv. Se publicó en la edición de noviembre de la revista Journal of Photochemistry and Photobiology B: Biology.