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Las tecnológicas, que fueron el impulso de Wall Street en el 2020, terminan el año sufriendo por las demandas antimonopolio

Luego de tantas ida y vueltas, el Gobierno de USA demandó por prácticas anticompetitivas a Google y Facebook, abriendo dos litigios de lo más mediáticos y que previsiblemente durarán años. Es el síntoma del fin de una era: la de la piedra libre para las grandes tecnológica.

Las principales empresas de tecnología de Wall Street están siendo afectadas por las demandas antimonopolio que están surgiendo en los Estados Unidos. Antes, dichas demandas habían tenido lugar en la Unión Europea, ahora en suelo dónde tienen sus sedes. La situación ya afecta en las cotizaciones de dichas compañías en Wall Street.

Google, Amazon, Apple y Facebook llegaron a marzo siendo gigantes y la pandemia los convirtió en titanes. Estas empresas se han reforzado gracias al avance del trabajo remoto y las restricciones a la movilidad, y tanto su tamaño como su poder sobre el mercado inquietan cada vez más a los reguladores en todo el mundo.

Jeff Bezos, fundador de Amazon, es la persona más rica del mundo según Forbes, y su fortuna se ha disparado todavía más con la covid-19, igual que lo han hecho las de Mark Zuckerberg (Facebook), Larry Page y Sergey Brin (Google).

Si bien no habían sido inmunes a estos tipos de demandas, las mismas habían tenido presencia en la Unión Europea. Ahora, en USA, la situación cambia debido a que es donde estas tecnológicas tienen sede.

Ésta situación ya está descontando en Wall Street, con las empresas de tecnología siendo muy regulares en este último mes. Antes de esto, las mismas tuvieron un súper rally que duró casi todo el 2020 y principalmente impulsado por la pandemia de Covid-19 debido a que a dichas compañías no les afectó el virus como al resto de los rubros.

Facebook, por ejemplo, cayó un 4% en los últimos cinco días. Amazon se mantuvo casi sin cambios con una reducción del 0,3% en el mismo período mientras que Apple disminuyó un 1,59% Por su parte, Google, se derrumbó un 3,56% la última semana. Esto muestra como las empresas de tecnología están sufriendo la desconfianza de los inversores al tener por delante demandas que tendrán años por delante de litigios, abogados, inconvenientes que no dejan tranquilo a los accionistas.