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El COVID-19 pone en peligro los trasplantes de córnea

La investigación se realizó en Estados Unidos a 132 tejidos oculares de 33 personas. De diez donantes, seis tenían hisopos nasofaríngeos post-mortem positivos por PCR.

A pesar que la prevalencia de SARS-CoV-2 en tejidos oculares es pequeña, el estudio subraya la importancia del cuidado de donantes. Ya sea con pruebas de PCR nasofaríngeas post mortem o protocolo de desinfección.

Se sabe que el coronavirus se transmite principalmente a través de gotitas respiratorias, pero también se ha demostrado que la transmisión a través de la sangre es teóricamente posible. Por lo tanto, se teme que otras vías de contagio no estudiadas representen riesgos de transmisión de la enfermedad.


Siguiendo esta línea, una investigación concluyó que el virus que causa la COVID-19 puede encontrarse en tejidos oculares de personas ya fallecidas, lo que significa un gran peligro en procesos de trasplantes y selección de donantes. 

Es estudio fue desarrollado por la Universidad de Michigan y publicado en la revista The Ocular Surface. El objetivo fue indagar la prevalencia del virus en las distintas partes del ojo. 

En síntesis, encontraron SARS-CoV-2 conjuntivales y lágrimas de pacientes pero no en el ojo humano. Específicamente, de 132 tejidos de 33 donantes previstos para cirugía, la tasa de positividad fue de 13%. 

El estudio "mostró una prevalencia pequeña pero notable de SARS-CoV-2 en tejidos oculares de donantes de COVID-19", explica el informe.

A su vez, los hallazgos "subrayan la importancia de las pautas de detección de donantes, las pruebas de PCR nasofaríngeas post mortem y el protocolo de desinfección de PVP-I para eliminar cualquier tejido que albergue el SARS-CoV-2 que se utilice para el trasplante de córnea".