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Debaten si los líderes religiosos deberían pedir la vacunación desde los púlpitos

El rechazo de universos socioculturales diversos a la vacunación voluntaria contra covid-19 promueve diversos debates en USA, en el inicio de la campaña de vacunación. ¿Cómo convencer a los reticentes? ¿Utilizando deportistas famosos? ¿Celebridades de la TV o el cine o las redes sociales? ¿Apelaciones desde los medios de comunicación? Y así se llegó a la pregunta: ¿Deberían los religiosos hablar sobre la vacuna COVID-19 con los creyentes? Bueno, hay una división en los cultos cristianos acerca de qué hacer, y que se refleja en sus líderes terrenales. Algunos instan a la vacunación como una forma de amor al prójimo, mientras que otros lo dejan en manos de la conciencia.

El presidente electo de USA, Joe Biden, orando en un servicio religioso.

La mitad de los adultos de religión protestante en USA no tiene intención de recibir la nueva vacuna contra covid-19, de acuerdo con un reciente encuesta del Pew Research Center. Es curiosa esta división dentro de varias confesiones religiosas muy similares entre sí. El tema fue abordado en Christianity Today, con la consigna "Deberían los pastores hablarles a los creyentes sobre la vacuna contra covid-19?", y la compilación de opiniones la realizó Rebecca Randall:

La introducción al dilema

Si bien la confianza en la vacuna ha aumentado desde septiembre (3 empresas anunciaron vacunas viables durante noviembre), el 50% de los evangélicos blancos y el 59% de los protestantes negros dicen que no recibirán la vacuna, mientras que la mayoría de la población estadounidense en general (60%) dice que sí lo harán.

Durante siglos, la religión y la medicina han colaborado para la prevención de enfermedades, aunque la relación en ocasiones ha sido compleja. En años recientes, los profesionales de la salud pública han confiado en el apoyo de los líderes religiosos, particularmente en las comunidades afroestadounidenses, para ganar confianza en la promoción de iniciativas de salud. La pandemia de coronavirus se ha convertido en otro ejemplo de la compleja relación entre fe y ciencia.

Dada la división entre los cristianos, 

** ¿cómo deberían los pastores interactuar con sus feligreses sobre la vacuna Covid-19? 
** ¿Deberían animar a los asistentes a la iglesia a recibir la vacuna?

Jeff Schultz, pastor de la comunidad Faith Church, en Indianápolis:

"Nuestra iglesia ha estado orando por la investigación y el desarrollo de vacunas, pero aceptar una vacuna no es algo en lo que dirigiríamos a la gente.

Nuestra congregación tiene entre sus integrantes a varios médicos, enfermeras, investigadores médicos y personas que trabajan en el desarrollo farmacéutico. Creemos que Dios obra a través de una intervención milagrosa, pero más comúnmente a través de nuestro trabajo, dones y sabiduría aplicados al servicio de los demás. Hemos alentado a las personas a usar máscarillas y practicar el distanciamiento social. Tenemos miembros que no regresarán a la adoración presencial hasta que haya una vacuna disponible. Pero no creo que diríamos nada formalmente sobre aceptar una vacuna (excepto para agradecer su existencia).

A nivel individual, animaré a las personas a que consulten con su médico para tomar esa decisión. Veo las mascarillas y el distanciamiento social como intervenciones de riesgo extremadamente bajo que nos ayudan a amar a nuestro prójimo. Una vacuna Covid-19 es otra forma importante de detener la propagación de una enfermedad mortal, pero no creo que, como pastor, tenga las calificaciones médicas para dirigir a las personas sobre tratamientos médicos que pueden tener efectos secundarios o un impacto a largo plazo en la salud. Quiero ayudar a las personas a ver lo bueno de una vacuna mientras pido que todos respetemos las decisiones de los demás."

Luke B. Bobo, director de asociaciones estratégicas en Made to Flourish, red de pastores con sede en Kansas, y profesor visitante en el Seminario Teológico Covenant:

"El aborto, el cine, la música, las armas, los dibujos animados, la ciencia médica: los pastores, como exégetas culturales, deben discutir estos temas porque tales cosas no son neutrales. Estos artefactos culturales median mensajes que a menudo son contrarios a la vida cristiana y la cosmovisión, por lo que involucrar a sus feligreses sobre la vacuna contra covid-19 no es una excepción. Creo que los pastores deben participar en el discurso de las vacunas de manera bíblica, sabia y cristiana.

Por supuesto, para los pastores afroestadounidenses, involucrar a sus feligreses sobre esta vacuna será más complicado, ya que se han infligido muchos abusos a personas negras en aras del progreso médico. ¿Quién puede olvidar el experimento de la sífilis de Tuskegee y las infames células "HeLa", células cancerosas robadas a Henrietta Lacks sin el consentimiento de su familia? Por lo tanto, los pastores también deben abordar este tema con sus referencias históricas.

Los pastores deben enseñar a su gente cómo pensar críticamente sobre esta vacuna Covid-19. Si se les pregunta a ellos si planean vacunarse, deben dar su respuesta y seguir con una declaración tal como "Esa es mi decisión; debes hacer el trabajo duro y tomar tu propia decisión". En otras palabras, los pastores no deben pensar por sus feligreses; más bien, deben dotar a su gente de las herramientas necesarias para que puedan pensar y decidir por sí mismos."

Mandy Smith, pastora de la University Christian Church en Cincinnati:

"No tengo ningún problema con las vacunas en un nivel filosófico o teológico y me referiré a los profesionales médicos de mi congregación que saben más sobre estas cosas que yo. La iglesia que dirijo se encuentra en lo que a veces se llama “Pill Hill” (N. de la R.: colina de los fármacos, barrios con mucha infraestructura sanitaria); tenemos 4 hospitales en nuestro vecindario inmediato, por lo que tenemos bastantes profesionales médicos. Al mismo tiempo, dado que estamos en una comunidad diversa, también tenemos bastantes personas interesadas en estilos de vida alternativos, lo que los lleva a desconfiar de las vacunas.

Como cristianos, necesitamos tener espacio para las diferencias de opiniones: unidad en lo esencial, libertad en lo no esencial y en todas las cosas, amor. En un nivel filosófico, nuestra opinión sobre las vacunas no es esencial: no perderemos nuestra salvación y no deberíamos separarnos de otros cristianos por ello.

Al mismo tiempo, a nivel práctico, con una vacuna las decisiones que tomamos se afectan unas a otras. Si bien podemos tener diferencias de opinión en las que podemos estar de acuerdo o estar en desacuerdo, si nuestros hijos juegan juntos y compartimos comidas y la Comunión, las decisiones que tomamos sobre las vacunas no son por nuestro propio bien personal, sino por el bien de toda la comunidad. Si hay algo que nos ha mostrado la pandemia es que nuestras vidas, cuerpos y salud están entrelazados."

Stephen Cook, pastor principal de la Segunda Iglesia Bautista en Memphis:

"Covid-19 se ha cobrado la vida de más de 283.000 de nuestros vecinos en los Estados Unidos, más de 1,5 millón de nuestros vecinos en todo el mundo. Con la esperanza de una vacuna en el horizonte cercano, los pastores tienen la oportunidad de llamar al pueblo de Cristo en nuestras congregaciones al amor al prójimo de una manera que encarna el mandato de Cristo de amarse unos a otros.

Cuando Jesús es interrogado por un abogado que quiere saber quién cuenta como su prójimo (Lucas 10), él responde con la historia del samaritano que se detuvo para satisfacer las necesidades del golpeado y dado por muerto. En particular, el samaritano a quien Jesús señala como un ejemplo de servicio misericordioso vive el llamado al amor al prójimo a través de un acto de curación.

Animar a las personas de fe a que se vacunen contra esta enfermedad que ha devastado a tantos es una responsabilidad pastoral. Es una ocasión para convocar a los seguidores de Cristo a considerar el papel que tenemos que desempeñar en la promoción de la curación del mundo. Es una oportunidad para recordar que, al final de la historia, Jesús levanta al que actúa como prójimo en respuesta a una necesidad desesperada."

Stephanie Lobdell, pastora del campus de la Universidad Nazarena de Mount Vernon en Ohio:

"La directiva de Cristo de amar a nuestro prójimo ha formado la vida del campus universitario que pastoreo, de maneras distintivas: desde máscaras faciales hasta paneles de plexiglás que dividen a los comensales en la cafetería. En el futuro, también debería informar nuestra postura hacia la vacuna. Recibir la vacuna, si uno está físicamente capacitado, es otra forma de practicar el amor al prójimo.

Como universidad cristiana de artes liberales en la tradición wesleyana (N. de la R.: John Wesley y Charles Wesley inspiraron el Movimiento Metodista) de santidad, aportamos un ímpetu adicional a la conversación sobre vacunas. Como wesleyanos, nos aferramos firmemente a la centralidad de la gracia cooperativa en la práctica cristiana. Dios toma la iniciativa hacia nosotros, invitándonos a una relación de amor, así como a una asociación significativa en el trabajo de encarnar la nueva creación. Buscamos inspirar a nuestros estudiantes para que vean la vocación por la que están estudiando como una expresión de esa asociación.

Cuando los científicos desentrañan el ADN de un virus peligroso, cuando los médicos trabajan incansablemente para encontrar tratamientos más efectivos, cuando los investigadores formulan una vacuna que protege a las personas contra la infección, no levantamos un puño moralista que afirma: "Fe sobre temor". Más bien, nos regocijamos. Nos regocijamos por la manifestación vivificante de la vocación ordenada divinamente. Proclamamos gracias a Dios, tanto por la provisión de Dios como por el santo don de la capacidad humana."