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Se quedaron sin ATP y cerrará la histórica Librería de las Luces

"Liquidación total por cierre, hasta el último libro" se lee en el cartel que cuelga en la entrada de la Librería de las Luces, emblemática para la Ciudad de Buenos Aires. El cierre se debe a la crisis económica gravada por la pandemia del coronavirus. Paradójicamente el cartel hizo que las ventas incrementaran, pero ya está tomada la decisión.

Otra consecuencia de la crisis económica agravada por la pandemia. La Librería de las Luces no pudo resistir. Ahora liquida sus 150.000 libros para cerrar definitivamente sus puertas. Foto: José Roza / Página12

Uno de los principales reservorios de libros descatalogados de la Ciudad de Buenos Aires cerrará sus puertas definitivamente.


Está ubicada sobre Avenida de Mayo 979.

Se trata de la Librería de las Luces, golpeada duramente por la crisis económica agravada por la pandemia del coronavirus.

Si bien ya venía atravesando por un mal momento desde 2016, la cuarentena y la pandemia dieron la estocada final.

No pudieron desarrollar la venta online.

Apenas y lograban pagar el 50% del alquiler.

Todo terminó de agravarse cuando se quedaron sin la ayuda del ATP.

Ahí fue cuando colgaron el cartel: "Liquidación total por cierre, hasta el último libro". Un campaña que se extendería hasta junio de 2021 por el stock que tiene la librería: 150.000 mil libros

José Roza, dueño de la librería ya se despide: “Ciento cincuenta mil ejemplares a precios apenas mayores que el de un diario, esperan ser rescatados por los lectores que durante años abrevaron en sus anaqueles”.

La explicación

Roza precisó las razones del cierre en una entrevista concedida a Página/12:

La verdad que financieramente fue un mazazo, con siete meses que tuvimos ingresos a veces reducidos al 10 por ciento de lo que eran las ventas antes de la pandemia. Toda esta zona no se abrió nunca porque hay muy poca gente circulando, las oficinas siguen cerradas, los empleados estatales trabajan desde sus casas; hay cero turismo, cuando antes teníamos un flujo de visitas de turistas de los países limítrofes”, indicó.

Y agrega: “Por una razón particular me dieron los ATP recién los últimos tres meses, porque falleció mi hermana, que era parte de la sociedad. Me tuve que desprender de ahorros para poder pagar los sueldos durante los primeros tres meses de la pandemia. Después cambié la razón social para ponerla como sucursal de las librerías que tengo en la Costa. Hace tres meses pude cobrar el ATP y en noviembre se suspendió, con lo cual no tengo capacidad financiera para seguir funcionando”, explica Roza

Ahora, si bien -según Roza- el cartel de “liquidación total por cierre hasta el último libro” incrementó las ventas en estos últimos días, “sé que es un aumento transitorio, que habrá un pico de trabajo en diciembre y después va a caer como antes”, lamentó.