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"La humanidad está librando una guerra contra la naturaleza, es suicida”

El Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, manifestó su posición en la Univerisdad de Columbia respecto a la crisis climática que azota al mundo entero con pandemias, inundaciones, incendios y huracanes. 

“La recuperación de la pandemia de COVID-19 y la reparación del planeta deben ser dos caras de la misma moneda”.

El presidente de la Universidad de Columbia (Nueva York), Lee Bollinger, presentó y dio la bienvenida al Secretario General de las Naciones Unidas AntoniGuterres al evento sobre cambio climático "State of the planet".

Pero antes, aprovechó su presentación para criticar la falta de liderazgo climático en Estados Unidos desde el Acuerdo de París. A su vez, manifestó una perspectiva optimista acerca de la nueva administración del país y la inminente vuelta a aquel compromiso medioambiental internacional.  


También indicó que los eventos climáticos extremos como los incendios forestales, huracanes e inundaciones dominaron los titulares y que la respuesta a tales fenómenos requiere un abordaje integral. 


Asimismo, Bollinger destacó que los científicos de su universidad han sido pioneros en advertir sobre las consecuencias de la crisis climática. "Tenemos a los mejores científicos del mundo trabajando en el Observatorio del planeta Lamont–Doherty". 


"En los últimos años nos hemos preguntado si estamos haciendo lo suficiente por el clima", debido a "la gravedad y magnitud del desafío". Tras su reflexión, finalmente presentó a Guterrez quien, según Bollinger, ha manifestado un compromiso serio y significativo con el tema.  



"State of the Planet"

“Para plantearlo de forma simple, el estado del planeta está roto”, introdujo el Secretario de la ONU. “La humanidad está librando una guerra contra la naturaleza, es suicida”


Luego describió al escenario actual con “una naturaleza colapsando, las especies extinguiéndose, los ecosistemas perdiéndose, 10 millones de hectáreas de bosques menos cada año, los océanos que sufren sobrepesca y la presencia de desechos plásticos, las aguas se vuelven acidas por el dióxido de carbono”, entre otras características. 


Ejemplificó el daño ocasionado con la contaminación del agua, que "mata a 9 millones al año, 6 veces la mortalidad de la pandemia”. 


Además destacó que, de seguir así, “veremos más virus que saltan de animales a humanos” debido a que “el 75% de las enfermedades humanas emergentes infecciosas son zoonóticas”.  


Respecto al confinamiento inicial del brote de COVID-19 dijo que provisoriamente las emisiones se redujeron, pero luego “siguieron aumentando a pesar de la pandemia”.  


Sobre todo, insistió que las consecuencias recaen principalmente sobre las personas más vulnerables de países más pobres. “Los que hicieron menos para generar el problema, son los que más sufren las consecuencias”.  


“La actividad humana va en camino hacia el caos, pero eso significa que el humano puede cambiarlo. Hay que hacer las paces con la naturaleza”. La solución no es mágica, explicó que “no hay vacuna para el planeta”.  


Ante esto “tenemos la oportunidad de transformar la economía”. La solución es “la recuperación de la COVID-19 y la reparación del planeta como dos caras de la misma moneda”.