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La grieta entre CFK y Macri no es una opción para Rodríguez Larreta

Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, conoce muy bien que su identidad política no pasa por la famosa Grieta de la política argentina que tanto alentaron Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri. En ese contexto hay que comprender su mensaje que concluyó: "(...) Y no es que me afecte a mi, a la Ciudad o a los porteños. Esto afecta a toda la Argentina. Porque este camino solo profundiza la grieta que tanto mal le ha hecho a nuestro país. Ahora, no cuenten conmigo para agrandar esa grieta. Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado. Yo no voy a profundizar la división. Yo creo en el consenso y en el dialogo. Y mis convicciones no van a cambiar aun ante ataques como estos. Yo estoy convencido que los argentinos vamos a salir adelante. El camino es juntos."

Cristina Fernández de Kirchner posiciona aún más a Horacio Rodríguez Larreta: ¿Quién le aconsejó?

por EDGAR MAINHARD


Sin duda es multipropósito el objetivo de Cristina Fernández de Kirchner (CFK) contra Horacio Rodríguez Larreta (HRL).

CFK es muy impopular en la Ciudad de Buenos Aires.

Durante la pandemia, HRL logró una performance superior a la del presidente Alberto Fernández y el gobernador Axel Kicillof.

HRL es un presidenciable que en 2023 puede tener que enfrentarse con Máximo Kirchner, vástago de la vicepresidente de la Nación.

Hay un personaje más impopular que CFK: Mauricio Macri, y en un escenario de grieta, podría regresar a escena, una forma de quitarle protagonismo a Rodríguez Larreta.

Precisamente por ese motivo, le jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma no puede ni debe aceptar la propuesta de combate abierto que le hizo llegar CFK.

Al fin de cuentas, los enfrentamientos en política tienen un protocolo muy definido:

** Deben ocurrir cuando se puede ganar, exclusivamente;
** Deben suceder en el escenario más conveniente, no el que elige el rival; 
** Deben darse en el tiempo adecuado que a menudo no es el tiempo preferido por el contrincante.

La Corte Suprema

HRL ha recibido 2 impactos financieros importantes, que apuntan a derrotarlo por iliquidez. 

Por un lado, le han quitado recursos coparticipables para cedérselos a Provincia de Buenos Aires, que perdió recursos pero fueron a otras provincias, de las conocidas como "inviables" o "casi fallidas" (que son cada vez más en la Argentina, pero era previsible ya en los años '90 y por ese motivo en la Constitución Nacional se contemplaba la regionalización).

Por otra parte, le han quitado recursos propios de la transferencia de personal, infraestructura y equipos de la Policía Federal Argentina a la Policía de la Ciudad.

En el caso 1, la Ciudad ya se presentó ante la Corte Suprema.

En el caso 2, la Ciudad se presentará ante la CSJN.

Hay un problema: la CSJN no tiene plazos. HRL se encuentra urgido. Ya tuvo que iniciar un ajuste que luce insuficiente ante el estrangulamiento adicional.

Llega el fin de año, la feria judicial, en estas cuestiones la CSJN realiza audiencias públicas, y el calendario se extiende. Definitivamente, en el mejor de los casos será un tema de muy avanzado 2021.

En el caso 1, demandas similares han resultado casi siempre favorables a los demandantes.

En el caso 2, la Ciudad tiene posibilidades de ganar. 

Sin embargo, otra vez más, no será hoy ni mañana ni pasado. Mientras tanto son:

** $150 millones menos por día
** $65.000 millones al año
** $10.000 millones ya en lo que va de 2020.

El choque

HRL ha lanzado a escena un tema muy interesante, que puede resultar mucho peor para la imagen de CFK: que el Frente de Todos condiciona o conspira contra la autonomía de la Ciudad.

Agitar este tema es muy gravoso para el presidente Alberto Fernández, quien prometió convertirse en el más federal de los Presidentes.

Subir al escenario que la Nación atenta contra la autonomía de una jurisdicción es un tema que victimiza a HRL y es una bandera a enarbolarse en todo el territorio, no sólo en la Ciudad. El peronismo perdió la provincia de Buenos Aires y el comicio nacional en 2015 porque no valoró el poder de la victimización.

El ministro Eduardo De Pedro de inmediato fue al rescate de CFK afirmando que no se trata de una quita sino de una "normalización". La diputada nacional Gisella Marziotta, del FdT-CABA, importante por su relación con Víctor Santa María, quien mucho le debe a HRL, dijo que se está "ayudando" a los porteños. Pamplinas. El Partido Justicialista acaba de inmolarse para siempre en la Ciudad que ya le era imposible.

Pero hay algo más interesante aún: ¿dónde se ubican los llamados 'libertarios', que quieren crecer a expensas del voto de HRL en la Ciudad?

La situación permite muchas lecturas, todas negativas para el FdT porque, tal como dijo HRL, "hoy le pasa a la Ciudad, mañana le puede ocurrir a cualquier otro" (¿intervenciones federales a provincias que no pueden concretar el ajuste que será inevitable también para ellas en el marco del ajuste acordado con el Fondo Monetario Internacional?).

El objetivo de HRL no es colisionar con CFK ni con nadie sino ganar la Presidencia de la Nación. Definido esto, la estrategia es evidente, y él no bajará a la arena para que Mauricio Macri y Patricia Bullrich le quiten protagonismo.

El problema es CFK:

** ¿Por qué insiste en exacerbar su impopularidad?
** ¿Por qué abre nuevos frentes de conflicto cuando no ha cerrado ninguno?
** ¿Por qué avanza con medidas que pueden ser revocadas por la CSJN, lo que la expondrá a derrotas?
** ¿Por qué reivindica la grieta como el espacio propicio?

Además, todos saben lo que no dijo HRL: "Hoy soy yo, mañana puede ser Alberto Fernández, pasado Sergio Massa". Pero ni siquiera hizo falta conversarlo. Todos lo saben.