icon

Luz del final de la pandemia: nació un bebé sano con anticuerpos

La evidencia todavía no es concluyente, aunque sí esperanzadora. El hecho ocurrió en Singapur y tanto la mamá como su hijo están en buen estado de salud. 

De acuerdo a la OMS, las embarazadas con COVID-19 tienen más probabilidades de dar a luz prematuramente. Además, 1 de cada 4 bebés de mujeres con el virus fue ingresado en una unidad neonatal, si bien faltan datos sobre las causas. Con todo, las tasas de mortalidad prenatal y neonatal son bajas.

Una mujer del país asiático de Singapur dio a luz a su hijo hace pocas semanas, el último 7 de noviembre. Se llama Celine Ng-Chan y se había contagiado de COVID-19 en marzo durante el primer trimestre de gestación. 


La mujer de 31 años pasó 2 semanas y media hospitalizada a causa de la enfermedad, aunque estaba fuera de peligro.

La sorpresa llegó luego del parto, cuando el médico observó en los análisis que el bebé había nacido con anticuerpos contra el virus. Es decir que desarrolló inmunidad al virus mientras su mamá transcurría la infección.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, todavía no hay evidencia suficiente para asegurar que una embarazada puede transmitir coronavirus al feto durante la gestación o al bebé durante el parto. 

Por otro lado, la organización señaló en septiembre que las embarazadas con COVID-19  atendidas en hospitales suelen ser menos susceptibles a experimentar fiebre o dolores musculares. Pero si contraen una forma grave de la enfermedad tienen más probabilidades de necesitar cuidados intensivos que las no embarazadas con la infección.

Además informó que, según la evidencia disponible, las tasas de mortalidad prenatal y neonatal son igualmente bajas.

Desde otro lado, la guía publicada por el Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos del Reino Unido, considera que la probabilidad de que las embarazadas transmitan el coronavirus a sus hijos es muy baja.

Dado la reciente aparición de la enfermedad, se considera que faltan meses y hasta años para lograr el consenso generalizado sobre los efectos y daños posibles.