icon

Siguen los combates en un conflicto que importa al G20

En una entrevista telefónica con The Associated Press, Debretsion Gebremichael, quien encabeza el Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF), dijo que permanece cerca de la capital de Tigray, Mekelle, localidad que el ejército etíope dijo que controla desde el sábado 28/11.

El gráfico de la BBC ayuda a comprender la zona en que se desarrolla el conflicto entre Etiopía y Tigray.

En Sudamérica muchos no consiguen comprender la importancia que para los países del 1er. Mundo tienen los sucesos en Etiopía.

Es curioso pero naciones como la Argentina, que integran el G20, tienen una agenda local totalmente alejada de lo que resultan las prioridades del G20. La agenda estratégica argentina, por ejemplo, es inexistente.

Etiopía es el 2do. país en África en número de habitantes por detrás de Nigeria. 

Etiopía integra COMESA (Mercado Común de África del Sur y del Este), además de ser sede de la Unión Africana y de la Comisión Económica de África de Naciones Unidas.

En Etiopía, se enfrentan el ejército federal y tropas del Frente de Liberación Popular (FLPT), el partido nacionalista que gobierna la región norteña de Tigray.

Para los países que siguen la geopolítica global, es imprescindible reducir los temores a una guerra civil en el Cuerno de África, una de las regiones más turbulentas y estratégicas del planeta.

El Cuerno de África se ubica en donde el mar Rojo sale al océano Índico, en la parte meridional del golfo de Adén, frente a la península arábiga.

Es una de las regiones más pobres del mundo, en donde el hambre es una amenaza constante: Somalia, Yibuti, Eritrea y Etiopía.

Eso es lo que está ocurriendo en el choque entre el gobierno etíope y los separatistas de Tigray. Etiopía ya sufrió la separación de Eritrea, que es el modelo de Tigray aún cuando en el conflicto Eritrea parece del lado de Etiopía.

Ahora bien, si el gobierno etíope se excede en la represión de Tigray, puede provocar todo lo que intenta evitar.

"La locura"

El líder de la rebelde región de Tigray en Etiopía ha pedido al 1er. ministro y premio Nobel de la Paz, Abiy Ahmed, que "detenga la locura" y retire las tropas de la región, ya que afirmó que la lucha continúa "en todos los frentes", 2 días después de que el gobierno declarara la victoria al ingresar a Mekelle, la localidad cabecera de Tigray.

Lejos de aceptar la declaración de victoria de Abiy, el líder de Tigray dijo que la lucha no ha terminado y "estamos seguros de que ganaremos". La lucha es por la autodeterminación de la región de unos 6 millones de personas, dijo el líder de Tigrayan, y "continuará hasta que los invasores estén fuera".

"Estoy cerca de Mekelle en Tigray luchando contra los invasores", dijo Gebremichael a la agencia de noticias Reuters en un mensaje de texto, una afirmación que el gobierno desestimó como una "afirmación engañosa".

Abiy dijo al parlamento que las tropas federales no habían matado a un solo civil en su ofensiva de casi un mes contra las fuerzas rebeldes en la región norte.

Gebremichael también dijo a Reuters que algunos soldados eritreos que luchaban junto a las fuerzas federales etíopes habían sido hechos prisioneros.

No hubo comentarios inmediatos del gobierno de Eritrea, aunque al comienzo del conflicto de más de tres semanas había negado su participación.

Las afirmaciones de todos los bandos son difíciles de verificar, ya que los enlaces telefónicos y de Internet a la región de Tigray se han reducido en gran medida y el acceso está estrictamente controlado desde que comenzó la guerra el 04/11.

Los refugiados

El domingo 29/11, un día después de que Abiy declarara la victoria en la región norte, las fuerzas de Tigray afirmaron que derribaron un avión militar y recuperaron la ciudad de Axum de manos de las fuerzas federales.

Gebremichael dijo a Reuters que sus fuerzas también capturaron al piloto del avión militar. No hubo comentarios inmediatos del gobierno ni de los militares.

El gobierno etíope trata de sofocar la rebelión del TPLF, un poderoso partido de base étnica que dominó el gobierno de Etiopía durante casi 3 décadas, hasta que Abiy llegó al poder en 2018.

Se cree que miles de personas han muerto desde que comenzaron los combates, más de 43.000 han huido al vecino Sudán y hay informes de milicias que atacan a civiles.

El conflicto ha sido una prueba difícil para el premio Nobel de la Paz, Abiy, un líder que se comprometió a unir a la miríada de grupos étnicos que componen la población de 115 millones de Etiopía, pero que ha enfrentado repetidos episodios de violencia en todo el país. 

El flujo de refugiados y los ataques con cohetes del TPLF a la vecina Eritrea también amenazan con desestabilizar la región más amplia del Cuerno de África.