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Nuevo desastre de Macron con su proyecto de ley anti doxing

La Marcha por las Libertades fue convocada por el comité Stop la Ley de Seguridad Global, compuesto de sindicatos, asociaciones de periodistas y organizaciones de derechos humanos, entre otros. “Sin imágenes difundidas por la sociedad civil, la violencia policial quedará impune. No queremos una sociedad donde el Estado puede ver con drones y cámaras peatonales sin ser visto”, señaló su manifiesto. Más de 130.000 personas, según el Ministerio del Interior, 500.000 según los organizadores, marcharon el sábado 28/11 hasta la madrugada del domingo 29/11 en un centenar de ciudades de Francia contra el proyecto de ley "seguridad global" y "violencia policial", y ocurrieron durísimos enfrentamientos, especialmente en París pero no sólo en París. El artículo más controvertido del proyecto es el 24, que prevé penas de hasta 1 año de prisión y 45.000 euros de multa por difundir imágenes de policías o gendarmes que estén reprimiendo pero esa difusión sea con la intención de dañarles.

Inicialmente, la protesta fue pacífica, y obviamente muy fundamentada ya que ese proyecto de ley de Emmanuel Macron es una falta de respeto a la prensa.

Luego... todo se complicó en París, Francia, pero no sólo en París.

Contraste entre un desfile generalmente tranquilo en París por la tarde, y los enfrentamientos entre manifestantes y la policía en la place de la Bastille.

El disparador de la nueva protesta fue el desmantelamiento violento el lunes 23/11 de un campamento de inmigrantes en la céntrica plaza de la República de París —que fue el punto de partida este sábado 28/11 de la manifestación—, y lo del jueves 26/11: brutal paliza que varios agentes propinaron a Michel Zecler, un productor musical negro. El incidente fue registrado por una cámara de seguridad y por vecinos. 

Frente a semejante injusticia, el cada vez más torpe Emmanuel Macron presenta un proyecto que pretende penalizar cualquier exposición de brutalidad policial.

El controvertido artículo 24 de su proyecto de ley de "seguridad" busca proteger a los agentes de policía del llamado 'doxing', y por ese motivo prohíbe filmar a los policías en servicio y compartir sus imágenes en línea con la "intención de dañar".

'Doxing' o 'doxxing' se utiliza para describir la práctica en Internet de investigar y publicar información privada o identificatoria sobre un individuo o una organización, generalmente con el propósito de intimidar, humillar o amenazar.

En la Argentina se lo conoce como 'escrache'.

Los críticos del proyecto destacan lo obvio: infringe la libertad periodística.

También se usaría para intimidar a quienes quieren exponer la brutalidad policial y otras conductas indebidas. 

La polémica

Miles de personas se manifestaron contra el controvertido proyecto de ley en más de 70 ciudades francesas el sábado 28/11, pero si bien los mítines diurnos se desarrollaron pacíficamente, a primera hora de la tarde estallaron enfrentamientos en varias ciudades, incluidas Rennes, Lille, Burdeos y Lyon.

“No es normal que tengamos miedo de la policía, hasta yo, que soy blanca y mujer lo tengo”, insistió Lucie Lafargie, una adolescente que se manifestó con sus dos hermanas y sus padres. 

“En democracia no hay nada más antidemocrático que impedir filmar. Con George Floyd vimos la importancia de grabar” a la policía, acotó su madre, Marie, quien dijo sentirse “asqueada” por las escenas de racismo policial que se han denunciado en el país en los últimos meses.

Del otro lado: “Los que linchan a nuestras fuerzas policiales están lejos de defender nuestras libertades. Los están pisoteando”, dijo el ex ministro del Interior y subdirector de La République en Marche, Christophe Castaner.

París se sumió en el caos, lo que obligó a la policía a desplegar gases lacrimógenos, explosiones y cañones de agua después de que manifestantes enmascarados vestidos de negro lanzaran fuegos artificiales y apedrearon a los policías.

La opositora Marine Le Pen denunció que los "bloques negros" (manifestantes vestidos de negro) "deambulan armados con picos y cócteles Molotov en las manifestaciones", y que hay una suerte de "complacencia insoportable" de la Administración Macron.

"Los que atacan a la policía ya los gendarmes, esos no deben quedar libres", por estimó Xavier Bertrand, ex presidente de LR de Hauts-de-France y potencial candidato por la derecha para el 2022.

En un momento, los manifestantes incendiaron la entrada del banco central de Francia, mientras los bomberos luchaban por llegar al lugar a través de las calles bloqueadas por cercas policiales, barricadas improvisadas y basura en llamas.

Los enfrentamientos esporádicos con grupos más pequeños continuaron durante la noche, cuando la mayor parte de los manifestantes había abandonado la Place de la Bastill, con cientos de oficiales con equipo completo antidisturbios que perseguían a los manifestantes por las calles laterales, luchando por contener los disturbios.

Desastre político

A la manifestación parisina asistieron representantes de sindicatos y organizaciones periodísticas, como Reporteros Sin Fronteras, así como desde el socialista Olivier Faure, que marchó junto con el líder de los ecologistas, Yannick Jadot, al líder de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon y el excandidato presidencial socialista Benoît Hamon. 

Faure denunció la “brecha creciente” entre la policía y una parte de la sociedad, en la que “el Gobierno tiene una fuerte responsabilidad”. 

“El artículo 24 de la Ley de Seguridad Global ha dado una señal de impunidad a los policías violentos”, lamentó, y reclamó la retirada de “todos los artículos liberticidas” de la polémica normativa. Mélenchon llamó a una “refundación de la policía (…) para reconstruir los vínculos de confianza con la sociedad”.

Tanto el artículo 24 como el resto de la norma han sufrido ya diversas modificaciones antes de su aprobación el lunes gracias a la mayoría macronista en la Asamblea Nacional. 

Las imágenes de la paliza al productor musical Zecler han provocado una fuerte tormenta en el seno del Gobierno, cuya respuesta -proponer una comisión independiente que vuelva a redactar el artículo 24 de la ley-, no ha logrado calmar los ánimos del país. 

Además, ha provocado una crisis política que ha enfrentado al Ejecutivo con sus diputados, muy dolidos por el “cortocircuito” que sienten supuso la propuesta de que una comisión no parlamentaria revise un texto legal que está siendo trabajado por el Legislativo. 

El primer ministro, Jean Castex, tuvo que dar marcha atrás y asegurar que la comisión no reescribirá la ley, pese a lo cual el malestar político tampoco se ha disipado.

En total durante la jornada, 81 personas fueron detenidas en París y en la región. Y 62 heridos fueron registrados entre la policía (39 en provincias y 23 en París), dijo el ministerio.

En las redes sociales, circularon varios videos en los que se mostraba a policías golpeados, en ocasiones en el suelo.

La representante del sindicato de la policía UnitSGP, Linda Kebbab, subió un video que muestra a los oficiales siendo atacados violentamente.