icon

Por qué necesitamos una ley de humedales

Los incendios intencionales de este año son un indicador más de la urgencia de una ley que los prohíba. Hace años diversos activistas y legisladores impulsan esta lucha que está cada vez más cerca del éxito. 

Los humedales son áreas que permanecen en condiciones de inundación o con suelo saturado con agua durante períodos considerables de tiempo. El agua puede provenir del mar, de los ríos, las lluvias o de napas subterráneas. Se estima que han disminuido en un 35% desde 1970.

Los últimos meses, marcados por incendios sistemáticos en el Delta del Paraná, pusieron nuevamente en agenda la urgencia de una Ley de Humedales. 

Con una historia de 15 proyectos sin éxito, el viernes pasado obtuvo el visto bueno de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano de la Cámara de Diputados y se obtuvo dictamen de mayoría a uno de los textos.

Los bloques políticos del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio se enfrentaron por internas propias y muchos deciden minimizar la importancia tildando a la discusión como poco seria o importante.

Pero tal logro parcial recae sobre más de 30 organizaciones ambientales, que en esta ocasión reunieron y entregaron a los diputados un documento con medio millón de firmas a favor. 

Hoy, luego de una semana de dicho avance, los impulsores de la ley llevan adelante una campaña en las redes y un tuitazo para lograr el pronto tratamiento de senadores. 


La definición

En el artículo 2 del texto se define, con el aval del Consejo Federal de Medio Ambiente y el 160 científicos, a los humedales como:

"Aquellos espacios territoriales en los que el agua, superficial o subterránea, de forma permanente o transitoria, dulce, salada o salobre, se constituye en el principal agente modelador del paisaje, conformando ecosistemas o mosaico de ecosistemas, con flujos biogeoquímicos, cuyos rasgos distintivos son la presencia de suelos hídricos o sustratos con rasgos de hidromorfismo y con una biota adaptada a estas condiciones, comúnmente con plantas hidrófitas, conformando un sistema que expresa una mayor afinidad entre sus componentes ecosistémicos, que con cualquiera de las unidades territoriales vecinas o adyacentes. Son ecosistemas o mosaicos de ecosistemas que pueden atravesar cambios espacio-temporales (formas, dimensiones, inundación, sequía, etc.) sin que tales factores modifiquen su condición de humedal". 

Si se logra la sanción total, las provincias deberán incorporar a los humedales en un registro en un plazo de 2 años. Mientras tanto, no se permitirá la realización de nuevas actividades, ni la ampliación de las actividades existentes en estos territorios. 


Sostenibilidad 
De acuerdo a las definiciones del artículo IV, el artículo IX incorpora el concepto de sostenibilidad como el aprovechamiento de los humedales que mantenga los parámetros estructurales y funcionales de los ecosistemas que los componen. 

"Podrán realizarse en los humedales todos aquellos aprovechamientos que no comprometan los parámetros del ecosistema, considerado como fuente sustentable de la provisión de servicios ecosistémicos, y sean de utilidad para la sociedad y en particular para los sectores más vulnerables que dependen de ellos, y que resulten compatibles con los objetivos de la presente ley".

En esta línea, quedará prohibida la fumigación y el uso de cualquier contaminante en estos suelos. 

Originalmente el proyecto contaba con un apartado de sanciones penales para quienes violen la ley, pero fue quitado en Diputados.