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El fútbol después de Maradona y Bartomeu

La pasión no será la moneda corriente en el fútbol más importante del mundo. Tal como sucede en casi todo, Latinoamérica va detrás de las tendencias, un profesionalismo escaso de los dirigentes en países tales como la Argentina que no tienen ni idea por dónde vienen las tendencias. En cualquier caso, el fútbol no es el que jugó Diego Maradona.

En el fútbol que viene quizás apenas quede la pelota y el 11 contra 11 del actual fútbol.

Fue Josep Maria Bartomeu, expresidente del FC Barcelona, el club de fútbol con mayores ingresos del mundo, quien develó el misterio, recuerda Murad Ahmed en Financial Times: "Puedo anunciar algo que cambiará de manera extraordinaria los ingresos futuros del club en los próximos años. La junta directiva ha aprobado la aceptación de los requisitos para participar en una futura superliga europea de clubes, un proyecto propuesto por los clubes más grandes de Europa”.

Los clubes de la élite europea han planificado una competencia diferente a la propiciada por la Unión Europea de Fútbol Asociado, quizás sin ni siquiera referenciarse en la Federación Internacional de Fútbol Asociado. Competencias entre franquicias fijas, tal vez, tal como funciona en USA, bajo el supuesto que así se lograrán mayores ingresos por televisación y patrocinio. Quizás también un mejor show en vivo. Cambio dramático en la organización del fútbol profesional.

Hay un beneficio evidente: la élite europea lograría un alcance global. Podría ganar mercados lejanos, tal como se esfuerza la National Basketball League estadounidense organizando partidos en Japón y Corea del Sur.

Esfuerzos similares ya ocurrieron, desde Silvio Berlusconi en los años '90 cuando el AC Milan estaba en su cenit, hasta cuando el Bayern Munich recibió, en 2016, una oferta de financiación del multimillonario estadounidense Stephen Ross, según documentos filtrados por la revista Der Spiegel.

El dinero

¿Cómo se resolvieron esas conspiraciones? Tanto la UEFA como la FIFA aceptaron volcar más dinero a los clubes más poderosos. Los ingresos de los 10 clubes más ricos de Europa fueron de 6.300 millones de euros en la temporada 2018/2019, cuando el promedio de la década anterior había sido 2.600 millones, según la consultora Deloitte.

Sin embargo, dentro de cada liga hay un puñado de media docena de clubes de 4 ligas que integran una élite con presupuestos muy superiores al resto, tal como sucede, por ejemplo, en la F1, y está provocando cambios abruptos porque la competencia se vuelve aburrida: 7 temporadas gana la misma escudería.

En Europa, por ejemplo, Manchester City, Chelsea, Liverpool, Manchester United, Arsenal, Tottenham.

O Juventus, Inter, AC Milan, AC Roma, Lazio, Nápoli. El salario de Cristiano Ronaldo supera el presupuesto de 14 equipos de esa liga.

O Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Valencia y Sevilla.

Un fuerte factor de desequilibrio en la Champions League, a cuyas instancias decisivas acceden pocos y casi siempre los mismos, y se reparten 2.000 millones de euros en premios. El dinero y los contratos de televisión se distribuyen entre los clubes participantes.

La teoría indica que clasificación para ese torneo los mejores de las ligas nacionales. Los torneos UEFA y Champions comparten unos 130 millones de euros anuales para cofinanciar las competiciones locales de países menos competitivos.

Un sistema de franquicias fijas destruye toda esa estructura. 

La encuesta

FT afirma haber consultado a más de 20 ejecutivos líderes de clubes, ligas, medios de comunicación y finanzas, y todos creen que se concretará esa liga de élite. 

** El calendario de competiciones vence en 2024 y hay que renegociarlo.
** La pandemia tendrá impactos financieros.
** Ingresa una nueva generación de inversores institucionales tanto desde el Golfo Pérsico como de USA y quizás China, impulsados por rendimientos financieros o del marketing deportivo y no lazos emocionales.

Por eso será un fútbol muy diferente al que conoció Diego Maradona. Se desconoce cómo quedaría ese armado en Sudamérica pero es posible imaginarlo.

Gianni Infantino , presidente de la FIFA, el organismo rector del fútbol mundial, dice que acordar el nuevo calendario de 10 años "es crucial para el futuro"  y debería resolverse en 2021. 

Hay quienes afirman que Bartomeu envió un mensaje a la UEFA de que hay que enviar más dinero a Liga de Campeones para que no prospere el esquema alternativo.

“La historia se repite”, dice Andrea Agnelli, presidente de la Juventus, campeón en Italia durante los últimos 9 años y presidente de la poderosa Asociación Europea de Clubes (ECA según sus siglas en inglés), que representa a más de 200 equipos de primer nivel. 

“Vuelve atrás y mira lo que sucedió hace 25 años cuando se introdujeron por primera vez cambios en la Liga de Campeones”, dice. “Todos estaban en contra. Ahora, a todo el mundo le encanta".

La ansiedad

En toda Europa, los ingresos perdidos por los estadios vacíos y los descuentos exigidos por los canales de TV y los patrocinadores en el marco de la pandemia, suman 3.600 millones durante los próximos 2 años, según la ECA.

FC Barcelona ha informado de un déficit inducido por el coronavirus de más de 200 millones de euros, lo que provocó una pérdida antes de impuestos de 100 millones de euros: ahí aparece lo de Bartomeu.

“Están utilizando el Covid-19 y el caos para para explicar que los clubes pequeños de ciertos países no pueden sobrevivir a la crisis y [la superliga] es la forma de proteger el fútbol”, dijo el propietario de un club no identificado al FT. 

Luego, los propietarios e inversores que buscan un retorno de su inversión. Por ejemplo, John W Henry, que compró el Liverpool en 2010, y quiere abrir en Bolsa sus participaciones deportivas que incluyen a los Boston Red Sox de béisbol. Él las estima en US$ 8.000 millones.

Los bancos de inversión estadounidenses han ayudado al Tottenham Hotspur de Inglaterra y al Inter de Milán de Italia a emitir bonos. 

Los fondos de cobertura están prestando a clubes.

El Elliott Management está comprando el AC Milan.

"La mentalidad de los estadounidenses es realmente diferente esta vez", según un alto funcionario del fútbol europeo. “Están los Glazer [la familia propietaria del Manchester United] y John Henry, que han pasado tiempo entendiendo el juego. Pero también tienes Wall Street [Elliott Management]. Son bastante implacables y vendrán una y otra vez".