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Hasta la victoria siempre o cuando George Washington se disfraza del Che Guevara

Cuenta regresiva para la reforma monetaria en Cuba. Se afirma que el dólar estadounidense tendrá un rol más protagónico en el nuevo sistema. Cuba intenta escapar de una peligrosa inflación, quizás utilizando una experiencia propia anterior y lo que está sucediendo en Venezuela con el bimonetarismo.

Ernesto Guevara en billete de US$ 1 en reemplazo de George Washington.

“Algo tenían que hacer, era evidente, la economía sufre metástasis. Pero algunas medidas implementadas ahora con urgencia debieron aplicarse hace 10 años. Creo que pueden ser contraproducentes. Lo pernicioso no es solo de índole económico, incluye varios factores, que van desde el voluntarismo de Fidel Castro, quien administró el país como si fuera su finca privada, una planificación de la economía de corte soviético, doble moneda, 3 o 4 tipos diferentes de tasas cambiarias en las entidades empresariales, baja productividad, descapitalización de la industria, agricultura intensiva y desguace de las industrias azucarera y pesquera, hasta controles de precios muy perjudiciales para el aparato productivo. La cuchilla del cirujano, dígase el actual gobierno, no va a remediar el cáncer existente aunque reformen parcialmente la economía. Porque el problema, más que económico, es sistémico”.
Exdocente universitario a
Diario Las Américas.

Datos dispersos

El ordenamiento monetario que implementará Cuba es un proceso complejo con implicaciones sociales y políticas y ajeno a terapias de choque, resaltaron este viernes fuentes oficiales.

El jefe de la Comisión para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos del Partido Comunista, Marino Murillo, recordó que Cuba tiene 2 monedas domésticas y 2 tipos de cambio de curso legal, y la situación es negativa.

Al respecto, señaló que subirán los salarios, las jubilaciones y las pensiones de la asistencia social, con el fin de respaldar el aumento de los precios minoristas por la eliminación de algunos subsidios a productos y servicios y las gratuidades.

Hay un efecto negativo en la ausencia de sorpresa de que habrá una reforma monetaria en Cuba: muchos de los precios de productos y servicios se han duplicado y triplicado desde que comenzaron las noticias del "ordenamiento monetario".

“Lo que sabemos es que hay que estar listos para fines de este mes, porque el día cero va a ser el 1 de diciembre”, es la consigna.

La prensa cubana contempla que la reforma implicará una devaluación del tipo de cambio para las empresas y una revaluación para los individuos porque el gobierno intentará compensar devaluación con inflación, a través del control de precios.

Unificación

Murillo acotó que el ordenamiento monetario en Cuba busca crear un enfoque integral, por eso la tarea es mucho mayor que quitar o unificar una moneda.

Cuba mantiene en circulación 2 monedas: el CUP y el CUC, y la dualidad cambiaria.

Cuba tiene n cambio para la población (25 CUP = 1 CUC = 1 US$), y otro para las personas jurídicas (1 CUC= 1 CUP = 1 US$), lo cual genera confusión en las mediciones de los costos reales de la actividad empresarial y distorsiona los análisis de rentabilidad.

Según Murillo, prevé aplicar medidas antiinflacionarias que incluyen precios mayoristas centralizados para 42 productos como el combustible, energía, agua, cemento, entre otros.

Además, precios minoristas centralizados para artículos con relevancia en el consumo popular.

Cuba dejará de emitir dinero en CUC y el que está circulando será recogido por el Estado en un tiempo.

‘Cuando se anuncie la unificación monetaria, personas y empresas van a mantener el valor del CUC por la tasa de cambio actual, nadie va a perder su dinero porque existirá un respaldo por parte del Estado’, enfatizó.

Cuba mantendrá subsidios totales o parciales a determinados productos y medicamentos, acotó.

Debate

La polémica gana la calle. Los opositores mantienen una ofensiva importante, que se observa en el diario Las Américas, propiedad del venezolano antichavista Nelson J. Mezerhane G.

Por ejemplo, publica la opinión de Nuria, economista que cree que las reformas eran necesarias, pero “no tienen el calado suficiente. Desde mi óptica, el gobierno optó por poner parches. Y se necesita ser más radical. Liberalizar las fuerzas productivas, de verdad, que deje de ser un simple slogan, y no de fiscalizar con lupa la producción agrícola y la generación de riquezas. La aprobación de micros, pequeñas y medianas empresa es correcta. Pero debieron de aplicarse con antelación a la reforma salarial y monetaria para estimular la producción e impulsar la creación de bienes. El aumento de los salarios llega en el peor momento. Estará circulando una masa grande de dinero, donde una parte importante de ella, sobre todo en el sector burocrático que es descomunal en Cuba, no tiene respaldo productivo. Al no existir una oferta variada de bienes y servicios y con una producción agrícola deprimida, es indudable que los precios se van a disparar. Jugar a controlar un proceso inflacionario con decretos, topes de precios y otras herramientas políticas o económicas es como tener una fosforera prendida en un depósito de gasolina”.

Otra opinión: “Se supone que cualquier reforma que parta de cero, como el ordenamiento monetario, el valor de la moneda nacional estaría bien cotizado. En el caso nuestro, a partir del ‘día cero’, el peso comenzará a circular devaluado. La pregunta es cómo será esa devaluación: si será ligera, mediana o profunda. El alza de precio que ahora mismo está aconteciendo en la venta de alimentos antes de comenzar la reforma, es una señal de que el proceso inflacionario pudiera ser letal. Sin una adecuada oferta de bienes y servicios la inflación va a devorar el aumento de los salarios”.

Pero son especulaciones. Todavía nadie sabe cómo funcionará todo el mecanismo.

Esperando a Biden

La Fuerzas Armadas cubanas, que tienen bajo su poder absoluto la estructura empresarial clave de la Isla, "no van a dejarse arrebatar" el pingüe negocio de las remesas pese al cierre este lunes 23/11 de todas las sucursales de Western Union existentes en Cuba por sanciones de USA, según The Havana Consulting Group.

El golpe de la Administración de Donald Trump va dirigido a la financiera cubana Cimex S.A (Fincimex), del Grupo de Administración Empresarial S.A (Gaesa), un conglomerado bajo el control de las Fuerzas Armadas, que "se resisten a perder su principal fuente de ingresos", precisó a la agencia española Efe, Emilio Morales, presidente de la consultora.

Los militares cubanos "están apostando a que (Joe) Biden revierta las sanciones", lo que es "altamente improbable que ocurra", dijo Morales.

"Están desesperadamente apostando a un segundo deshielo (tras el vivido en la era de Barack Obama) que los haga tomar oxígeno nuevamente", apuntó el experto, para quien se trata de un "error de cálculo político y económico".

Para Morales, las últimas sanciones de Estados Unidos a Cuba están encaminadas a cerrar el "negocio" a través de las empresas que forman parte del entramado empresarial controlado por los militares cubanos, Gaesa, pero no buscan penalizar los envíos de remesas, puntualizó.

En ese contexto, el Gobierno cubano ha dispuesto de meses para ofrecer a Western Union una "ruta" alternativa hacia diferentes instituciones financieras que "operan en todo el territorio nacional", tales como el Banco Popular de Ahorro o el de Crédito y Comercio, pero no ha sido así, señal de que asistimos, dijo, a un "forcejeo político".

No obstante, al experto no le extrañaría que en unas semanas Western Union "esté de regreso con una nueva pasarela de pagos fuera del control de los militares".